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ADOLESCENCIA

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EVALUACIÓN NEUROPSICOLÓGICA

¿QUE ES  Y QUE INVESTIGA LA EVALUACIÓN NEUROPSICOLOGICA ?


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^   Haz clic sobre esta presentación en Power Point si te interesa conocer los objetivos y pasos de una Evaluación Neuropsicológica.

IINNUAR  INSTITUTO DE NEUROCIENCIAS

JIMENEZ DE LORCA 4436

CERRRO DE LAS ROSAS  CÓRDOBA.  TEL.. 0351  482 2887   iinnuar@gmail.com

SANATORIO ALLENDE   0351 426 9276

Consultorios también en Villa Carlos Paz.

Ver también:

Indicaciones para realizar una Evaluación Neuropsicológica.

 

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PUBERTAD Y ADOLESCENCIA.

“El  crepitar de los fuegos sagrados”

En latín la palabra adolescentia, proviene del verbo adolesco, que no deriva de ad y doleo como se sostuvo bastante tiempo,  haciendo de esta palabra un sinónimo de doler, padecer,  sino de ad y oleo y su incoativo olesco. Este verbo expresa la idea de “el crepitar de los fuegos sagrados; los que llevan y transmiten el fuego; el crecer, desarrollarse, desenvolverse la razón, el ardor”. Los romanos, le daban el significado: “el que porta el fuego de la vida nueva”.

La pubertad y la adolescencia son los periodos de la vida que van preparando al niño para enfrentarse a una serie de cambios fisiológicos y psicológicos que lo irán introduciendo paso a paso en el mundo adulto.

Alrededor de los 11, 12 años, los niños se enfrentan a una  acelerada modificación de su talla y peso, a la aparición de los caracteres sexuales secundarios, y el progresivo crecimiento de los huesos largos.

A consecuencia de estas transformaciones, el púber debe reajustar la imagen que tiene de si mismo, enfrentándose a su propio cuerpo que de pronto se le presenta con un aspecto insólito debido al rápido crecimiento físico.

“El que quiere nacer tiene que destruir un mundo” 

DEMIAN – Herman Hesse.

 

El crecimiento aparece como una cosa invasora, extraña y que sobreviene abruptamente y no de un modo continuo y progresivo, que  le de tiempo a procesar lo que esta pasando.

Pero las angustias del cambio corporal están relacionadas con las angustias del desarrollo sexual.

La diferenciación del esquema corporal no está aun lograda, y los púberes pasan por diferentes crisis internas acerca de su Identidad,  quien soy?  ¿Qué soy?

 

“Quería tan solo intentar vivir aquello que tendía a brotar espontáneamente de mi ¡Por qué habría de serme tan difícil! ” 

 

Estas angustias se traducen a veces ante los adultos como irritabilidad, oposicionismo, llantos inmotivados, trastornos en la alimentación, berrinches, verbalizaciones de aburrimiento, de cansancio.

Asi como las hormonas van modelando la figura externa, también producen cambios en lo interno que sumen mucha s veces a los chicos en una sensación de confusión, que se ve reflejada en su vida diaria.

Desde la mirada paterna, “está insoportable”, “es vago”, “se hace el vivo”, “para evitar responsabilidades dice que es muy chico todavía, que no puede…pero para otras cosas se hace el grande”.

A pesar de todo esto, y de lo difícil que resulta para los padres a veces poder “bancar” estos procesos de sus hijos, poder decodificar que hacen, que dicen, poder acercarse a ellos a través de una charla, o de compartir actividades, esta etapa es fundamental y  es la más favorable para comunicarse.

Aunque el lector padre o madre piense: “es fácil decirlo, pero más difícil hacerlo”, los púberes establecen una comunicación más directa que los adolescentes, aceptan mucho mas la dependencia infantil, no apareciendo tan obstinada la rebeldía y la desconfianza tan características de aquellos; es fundamental prestar atención a esta etapa, no perder este momento previo a la adolescencia para “hacer contacto” con los chicos.

El adolescente (hablamos de los chicos entre 13 y 17 años), interpone una barrera entre ellos y el adulto, ya sean, docente, terapeuta, familiares, una barrera que hace más difícil conocer que piensan, que sienten, esto hace que sea mucho más favorable pensar en un tratamiento psicoterapéutico en los casos que sea necesario con los grupos de púberes.

Los padres en especial viven con mucha angustia esa barrera, que por momentos se vuelve una especie de agujero negro, sabemos que ahí dentro hay energía, hay “algo”, pero cuando nos acercamos hacia ellos, nos sentimos destruidos, heridos, fagocitados por sus demandas, por sus verbalizaciones de rechazo, o por sus actitudes de indiferencia.

Los padres también experimentan mucha culpa en esta etapa, se atribuyen “la mala onda” de sus hijos a acciones realizadas por ellos, a sus ausencias debido a los compromisos laborales, a lo no hecho, a no haber estado en la circunstancia justa, a las separaciones y divorcios, entre otros.

También aparecen síntomas de depresión en algunos padres, en especial en las madres, que se sienten desbordadas por la angustia que les genera este “no poder llegar” a su hijo-hija que está creciendo y va estableciendo una distancia mayor en el vinculo con ella.

Los padres muchas veces dicen que el chico desestabiliza la familia, pero en especial en la consulta, vemos como una familia puede desestabilizar al niño que esta transitando esta etapa.

Las situaciones de vida por las que hayan transitado estos niños, ahora púberes, ahora adolescentes, van dejando determinadas huellas que  iran conformando modelos actitudinales, formas de responder a determinados problemas que se les presenten, formas de abordar la afectividad, la pareja, el trabajo futuro, y sus vínculos en general. Autores como Peter Blos, hablan de los “nutrientes sociales y sensoriales” , los sistemas de valores, las normas, la simbolizaciones compartidas, que son imprescindibles para lograr un funcionamiento orgánico y psíquico optimo.

Pero existe un proceso de “ajuste” entre el mundo interno del la persona, su self, y el entorno una pauta de interacción que poco a apoco va conformando la individualidad y la singularidad personal.

La autonomía psíquica y la madurez emocional se logran merced al uso selectivo que hace el niño y el adolescente de sus particulares elementos ambientales y constitucionales dados, que con el tiempo configuran pautas adaptativas peculiares.

Además, la agitación psicológica característica de los años adolescentes produce inevitablemente cambios significativos en el sentimiento del self, cambios que se convierten en parte permanentes de la representación de uno mismo.

No lo olvide, comunicación franca, honesta, no haga a sus hijos lo que no quisiera que ellos le hagan a Ud.

Recuerde que los hijos aprenden mucho más de lo que ven, del ejemplo, que de lo que se les dice.

La adolescencia, no tiene necesariamente que ser una etapa para sufrirla, si los padres se “preparan” adecuadamente, puede ser una etapa donde descubra aspectos de su hijo y propios que pueden llegar a ser muy disfrutables.

 

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LA INFORMATICA EN LA REEDUCACIÓN Y REHABILITACIÓN DE LAS DIFICULTADES DEL APRENDIZAJE.

 

                Con frecuencia escuchamos en el ámbito cotidiano,  a papás y mamás comentar que la maestra de su hijo le ha señalado que el niño o niña presenta problemas de aprendizaje.

                A estos papás que ven al niño, aun siendo muy pequeño, con tanta habilidad para prestar atención a sus programas favoritos de la TV, dominar los juegos de  computadora, así como los celulares, memorizar las canciones de moda, les resulta difícil comprender cómo el niño no logra reconocer ciertas  letras, confunde algunas de ellas, las invierte al escribir y su escritura resulta ilegible, habla mal, pero se hace entender con gestos,  falla en la adquisición de conocimientos matemáticos,  no termina los trabajos escolares, se arma una “batalla campal” a la hora de hacer los deberes, y se muestra distraído, disperso, parece que se  “hace el sordo” cuando se lo llama, entre otras conductas.

         Los trastornos del aprendizaje deben diferenciarse de posibles variaciones normales del rendimiento académico, así como de dificultades escolares debidas a falta de oportunidad, enseñanza deficiente o factores culturales, problemas nutricionales, de alteraciones en la convivencia familiar y tener en cuenta  además los antecedentes familiares de enfermedades.

            Es importante contar con la evaluación del pediatra tratante, asi como descartar déficits sensoriales, pues una audición o visión alterada afectan la capacidad de aprendizaje, debiendo investigarse con pruebas audiométricas o de agudeza visual, que permitan tomar las medidas correctivas adecuadas.

      Hoy día para poder explicar los aspectos observables de la conducta del ser humano, implicados en los procesos de aprendizaje, en especial para poder responder a la pregunta “¿Por qué este niño no aprende?”, “¿Por qué no logra una adecuada adquisición de los conocimientos de acuerdo a su edad y grado?”, es necesario abordar el diagnóstico (qué le pasa al chico?, qué causa su conducta?) y el tratamiento, desde una perspectiva integral, donde converjan la medicina, la biología, la química, la psicología, la pedagogía, la sociología, entre otras disciplinas que forman parte de las actuales neurociencias.

 

INVESTIGACIONES ACTUALES

            Esto se debe a que las investigaciones de los últimos años, destacando la labor del Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2000, E. Kandel, han logrado comprobar que las potencialidades de la conducta de un individuo (el “hasta donde puede llegar”), se produce por mecanismos genéticos, y evolutivos, así como factores ambientales y de aprendizaje, que actúan en el cerebro y producen cambios estructurales y funcionales de las células nerviosas específicas que intervienen en los procesos de lectura, escritura, cálculo, memoria y otras funciones que intervienen por supuesto en el aprendizaje académico de los chicos.

            Estados emocionales, y procesos cognitivos que sustentan el aprendizaje (memoria, atención, lenguaje, etc) todos tienen una base biológica, esto implica que el estudio de las áreas más deficitarias, aquellas en las que el niño no logra lo esperado, requiere el abordaje de un equipo de profesionales que trabajen dentro del marco de las neurociencias.

            “Las bases de la ciencia neural  contemporánea, considera que todos los procesos mentales son biológicos y cualquier alteración de los mismos es orgánica”. Kandel, Jessell, Schwartz Neurociencia y conducta.

 

EVALUACIÓN Y DIAGNÓSTICO

            Nuestro Instituto, realiza una evaluación y diagnóstico  neuropsicológico, que abarca la evaluación del desarrollo infantil y adolescente  y sus alteraciones, realizándola a través de distintos momentos, que podríamos delinear como:

            *Entrevista y  creación de nuestra historia clínica computarizada.

            *Administración de pruebas neuropsicológicas que exploren el nivel intelectual, la atención, la memoria, el lenguaje, las funciones ejecutivas, las funciones gnoso-práxicas y signos neurológicos blandos.

            *Interpretación y análisis de  los datos recogidos en las pruebas y entrevistas de los diferentes profesionales de la salud y educación intervinientes. (Neuropediatra, Fonoaudiólogo, Neuropsicólogo, Neuropedagogo, Psicomotricista, entre otros, según los trastornos que presente el chico).

            *Formulación del problema clínico e interpretación de los resultados.

            *Elaboración del perfil neurocognitivo.

            *Elaboración del informe neuropsicológico.

            * Elaboración del Programa de intervención psicoeducativa, neurocognitiva y conductual específico para cada paciente, (métodos y estrategias de reeducación, técnicas de rehabilitación, orientación familiar y a las instituciones educativas y sociales).

TRATAMIENTOS

            El campo de las Técnicas de Rehabilitación de las Dificultades del Aprendizaje moderno, constituye actualmente una especialidad que internacionalmente gira en torno a disciplinas emergentes en nuestro medio, a saber: Neurología (integrando neurólogos, neuropediatras, neuropsicólogos), Psicopedagogía y Neuropedagogía, Psicología Educacional, Psiquiatría, Neurofilosofía (destacando en Córdoba al doctor H Ruiz Funes), Informática Rehabilitativa (destacando en Buenos Aires y España al doctor M. Etchepareborda).

            En este contexto, con un encuadre rico en diferentes materiales y estrategias,  el papel asignado a la Informática Rehabilitativa es destacado,  ya que la diversidad de técnicas que el niño, con un mediador capacitado (técnico o docente), puede desarrollar con la computadora, abarcan instancias que favorecen y potencian aspectos cognoscitivos, psicomotrices, de lenguaje, emocionales, lúdicos, comportamentales y pedagógicos (entre otros).

La Informática Rehabilitativa ha demostrado favorecer eficientemente aspectos tales como: la comunicación, el equilibrio motivacional, velocidad en la presentación de material, mayor independencia en las realizaciones, ejecuciones controladas para favorecer la concentración y atención sostenida, desarrollo de pensamiento lógico, facilitación en la adquisición de estrategias cognitivas y metacognitivas por parte del paciente.

            Los programas utilizados en Informática Rehabilitativa  apuntan a potenciar y mejorar:  los tiempos de reacción, la atención selectiva, sostenida y concentrada; la coordinación visomotora y la orientación visoespacial  asi como el pensamiento abstracto y el ordenamiento lógico; al  mejoramiento de los procesos semánticos y sintácticos, enfatizando los procesos de comprensión;  otros programas son más específicos y tienden a mejorar la lectura y escritura (en diversos códigos, estilos de letras y estímulos de interferencia), la  reestructuración cognitiva del aprendizaje de la matemática; el entrenamiento de la percepción visual; otros son potenciadores de situaciones interactivas de aprendizaje y se utilizan en la reeducación fonoaudiológica y psicomotriz; y también se trabaja con programas de estilo lúdico que favorezcan y  promuevan el  desarrollo de la creatividad; todos los programas que se utilizan, forman parte de un plan de tratamiento elaborado por el equipo técnico a la medida de cada niño.

            Nuestra experiencia de más de diez años en el Área de la Rehabilitación cognitiva en entornos informatizados, en la Clínica CEIS, y en el IINNUR Montevideo-Uruguay, la capacitación permanente y las interconsultas con destacados especialistas a nivel nacional e  internacional, se ha condensado en diversas conferencias y cursos dictados a nivel privado y estatal, en el campo educativo y de instituciones de salud, así como diversas publicaciones especializadas, en dos libros en edición digital que están destinados especialmente a los maestros y técnicos que trabajan en el ámbito de las dificultades del aprendizaje y discapacidades:

LIBROS:

Reeducación y Rehabilitación cognitiva en Entornos informatizados. 2001

Lic Silvia Pérez Fonticiella/  Lic M. Solari Noble.

El efecto CEIS- La elevación del CI en entornos informatizados. 2002

 Lic M. Solari Noble.

Consultora en Neurociencias.

Silvia Pérez Fonticiella


 

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LAS “NUEVAS” AVENTURAS de TOM SAWYER.

“ Diablo de chico! ¡Cuándo acabaré de aprender sus mañas! ¡Cuántas jugarretas como ésta no me habrá hecho, y aún le hago caso. Parece que adivina hasta dónde puede atormentarme antes de que llegue a montar en cólera, y sabe, el muy pillo, que si logra desconcertarme o hacerme reír ya todo se ha acabado y no soy capaz de pegarle.  Cada vez que le dejo sin castigo me remuerde la conciencia, y cada vez que le pego se me parte el corazón. “

Este monólogo podría ser uno de los tantos de hoy día, que provoca la conducta disruptiva de  algún niño o adolescente de esos,  inquietos, traviesos, que se hamacan en las sillas, que no hacen caso, que hacen papelones en las reuniones familiares, que no paran de hablar y discutir, que van tirando todo a su paso, en escenas a veces tragi-cómicas, sacando a sus mayores de las casillas y que cuando escuchamos sus quejas, hacen que  los compadezcamos.

Sin embargo, estas quejas son de la tía Poly, personaje de Las aventuras de Tom Sawyer novela escrita por el estadounidense Mark Twain en 1876.

Tom Sawyer, el niño terrible de esa novela que ha sido disfrutada por varias generaciones, bien podríamos diagnosticarlo como un niño con Síndrome de Déficit atencional con hiperactividad.

Twain, nos revive en este relato de historia antigua, las mismas que se viven en la actualidad, porque niños asi, obviamente siempre han estado y están presentes en muchos hogares de todo el mundo.

Viejos problemas en nuevos niños.

“La mañana del lunes encontró a Tom Sawyer afligido. Las mañanas de los lunes le hallaban siempre así, porque eran el comienzo de otra semana de lento sufrir en la escuela.”

Una de sus áreas conflictivas que tratan de evitar: la escuela, o quedarse en casa y asumir responsabilidades. Para ello despliegan toda clase de estratagemas, el dolor de panza, el dolor de cabeza, que se olvido de copiar la tarea y la maestra lo va a rezongar, que para que va a la escuela?, el clásico, “ya va…” y aparece, con suerte a la media hora…que es un niño y quiere jugar, entre otras. Actitudes que “agotan” a los adultos, y los hacen ir acumulando sensaciones de impotencia, de frustración, de rabia.

Hay una serie de conductas que llevan el sello distintivo del TDAH, y que se complican cada vez más en la medida que se asocian síntomas de ansiedad en el niño. La ansiedad se puede ver, en la forma desmedida que actúan respecto a cosas banales,  y que se expresan:

A nivel cognitivo, en forma de fobias, ideas obsesivas, oposicionismo, terquedad.(realizan travesuras peligrosas por un lado, y por otro tal vez no pueden dormir sin la luz prendida).

A nivel somático, en hipertermia, algias, migrañas, diarreas.;  a nivel inmunológico en alergias respiratorias, dérmicas, intolerancias alimentarias e incluso algunos autores señalan desequilibrios neurohormonales.

Las  “malas compañías”

“Huckleberry era cordialmente aborrecido y temido por todas las madres, porque era holgazán, y desobediente, y ordinario, y malo…, y porque los hijos de todas ellas lo admiraban tanto y sedeleitaban en su velada compañía y sentían no atreverse a ser como él. Tom se parecía a todos los muchachos decentes en que envidiaba a Huckleberry su no disimulada condición de abandonado y en que había recibido órdenes terminantes de no jugar con él. Por eso jugaba con él en cuanto tenía ocasión.”

Debido a sutiles anomalías anatomo-funcionales especialmente en la corteza orbito-frontal, que determina la presencia de inestabilidad en todas las dimensiones del temperamento, son muy vulnerables a dejarse llevar por otros chicos, que los provocan, o los proponen desafíos, y los “hacen meterse en líos” donde la cara visible “siempre son ellos”, y donde después reaccionan ante la decepción con desbordes emocionales, que van desde arranques de cólera, insultos, pegar a otros, hasta oposicionismo, o ataques de llanto.

Pero también, niños con este trastorno, tienen cierta habilidad para seducir y manipular a otros, esto lo podemos ejemplificar en la novela de Twain, cuando relata que la tía Poly mando a Tom a pintar la cerca de madera de su casa, y cómo Tom se las ingenió, para evitar la tarea, convenciendo a otros niños, que era un honor hacer ese trabajo, y hasta logro que le pagaran por hacerlo:

“Para cuando llegó la tarde, de ser literalmente un niño fastidiado por la mañana Tom había pasado a nadar en la abundancia. tenía doce canicas, un cristal azul para mirar a través de él, un trozo de tiza, un soldadito de plomo, seis cohetes sorpresa, un gato con un solo ojo, un collar de perro, el mango de un cuchillo…. Encima lo había pasado estupendamente, con mucha compañía, y la valla tenía tres capas de pintura primorosamente puesta! Si no se hubiera quedado sin pintura, podría haber llevado a la bancarrota a cada niño del pueblo.

Atención.

“Cuando sus compañeros se calmaron, Tom hizo un honrado intento de estudiar; pero el tumulto de su cerebro no se lo permitía. Ocupó después su sitio en la clase de lectura, y fue aquello un desastre; después en la clase de geografía, convirtió lagos en montañas, montañas en ríos y ríos en continentes, hasta rehacer el caos; después, en la de escritura, donde fue «rebajado» por sus infinitas faltas y colocado el último, y tuvo que entregar la medalla de peltre que había lucido con ostentación durante algunos meses.”

“Esta en las nubes”.. “es un despistado”, “pierde cosas”… “se olvida de decirme que hay reunión en el colegio”.. “Hace zapping con todo ..” son algunas de las quejas frecuentes en los padres que acuden a la consulta buscando orientación y ayuda. Focalizar su atención y mantenerla es uno de los problemas más acuciantes de los chicos con TDAH.

“Cuanto más ahínco ponía Tom en fijar toda su atención en el libro, más se dispersaban sus ideas. Así es que al fin, con un suspiro y un bostezo, abandonó el empeño. Le parecía que la salida de mediodía no iba a llegar nunca.”

Aproximación a  la dimensión cognitivo emocional del TDAH.

“ -, no era lo que se llama malo, sino enredador y travieso. Nada más que tarambana y atolondrado, sí, señor. No tenía más reflexión que pudiera tener un potro. Nunca lo hacía con mala idea, y no había otro de mejor corazón… -y la Tia Poly empezó a llorar ruidosamente “

La autoestima es un factor nuclear de la autoimagen, y se construye sobre la base de dos sentimientos: el sentimiento del propio valer, cualidades y talentos que los demás ven en él,  y el del propio poder, construido sobre la percepción de ser capaz de generar cambios positivos en si mismo, y en los demás.

La autoestima del niño, se construye a través del “verse” en las actitudes y comentarios de los otros: “es tan solidario”… “es tan inteligente” …”es insoportable”… “ya no sabemos que hacer con él”, pero especialmente sobre la base de la comunicación no verbal, de los gestos que hacemos, de las actitudes hacia él y toda la variedad de dinámicas comunicacionales no verbales.

Los niños con TDAH, tienden a tener muy baja su autoestima, porque provocan tantas situaciones conflictivas en la casa, en la escuela, en su entorno en general, que podemos entender que no provoquen  juicio positivo y alentador ni de su entorno social ni familiar o sean objeto de múltiples reproches y golpes: “por que me haces esto a mi ¿??”… “ te voy a matar , mira lo que hiciste, no servís para nada!”.

Permaneció sentado largo rato meditando, con los codos en las rodillas y la barbilla en las manos. Le parecía que la vida era no más que una carga, y casi envidiaba a Jimmy Hodges, que hacía poco se había librado de ella. Qué apacible debía de ser, pensó, yacer y dormir y soñar por siempre jamás, con el viento murmurando por entre los árboles y meciendo las flores y las hierbas de la tumba, y no tener ya nunca molestias ni dolores que sufrir.

El “locus de control externo” del TDAH.

Entre los 7 y los 10 años la familia, la escuela y la comunidad entregan a los niños un corpus de normas, valores y principios que gradualmente internalizarán como propios, asi como  los limites que apuntan a protegerlos y/o favorecer su socialización adecuada . Pero, para que todo esto funcione, no alcanza con la parte de los adultos, sino que depende también de la madurez socio-emocional del niño. Un niño que no reflexiona, que es impulsivo y que no lo logra aprender de sus errores y sacar conclusiones, ( “ayer lo puse en penitencia  por lo que hizo, y hoy vuelve a hacerlo, no le importa nada, ya no hay con que entrarle…”), es un chico que tardara enormemente en adquirir un corpus valórico firme y consistente. Permanece si, sujeto al “principio de la obediencia impuesta”, solo se someterá a las normas y principios éticos por temor a las sanciones, pero va a trasgredirlos cada vez que crea que no hay riesgo de ser sancionado.

Hay un abanico de conductas que sacan de quicio a los adultos, como el “no” permanente a cada cosa que le pedimos, el excesivo egocentrismo, las conductas desafiantes, transgresoras, e incluso a aquellas que pueden poner en riesgo su integridad física o la de otros.

En los niños con TDAH, decimos que su locus de control es externo, pues no ha internalizado los valores y normas y de este modo no puede regular socialmente su conducta. Y en general, la conducta altanera y desafiante, es una forma de enmascarar su autodesvalorización.

“…el terror que le llevaba cada noche a arrepentirse de sus travesuras y a disponerse a actuar con rectitud…. disposición que se diluía al amanecer, cuando las sombras dejaban de parecer amenazadoras.”

También hay un desarrollo insuficiente a nivel del cíngulo anterior,  corteza temporal,  dorsolateral y orbito-frontal del cerebro, que conduce a una pobre capacidad para utilizar la memoria de trabajo, y la noción de temporalidad , necesaria para la construcción de la memoria biográfica que consolida nuestra identidad y nuestro autoconocimiento; permitiendo conceptualizar nuestras emociones, llevando a los chicos a experimentar sensaciones viscerales molestas, autorreproches, insatisfacción crónica, apatía, (todos les aburre, parecen indiferentes al esfuerzo y dedicación de sus padres y maestros), tienen fases de humor  depresivo.

Las grietas de la relación del niño con su familia llevan a un mal pronóstico del niño con TDAH que no es tratado a tiempo.

La mayoría de los papas de estos chicos, llegan a la clínica, relatando episodios de trastornos en alguna esfera de la conducta, ya desde el primer año de vida: “no nos dejaba dormir”, “no paraba de llorar “, “nadie sabia que le pasaba, lo tenia que hacer santiguar por el mal de ojo o la pata de cabra”.

Luego, se suman las quejas de los educadores, en la etapa preescolar y escolar, todos reconocen que es inteligente, que dice y hace cosas que parecen de niños superiores a su edad, pero que no logra cumplir con los requerimientos académicos que se esperan de él según el grado, que se “hace el payaso” en la clase, que contesta precipitadamente, que cumple con las tareas con el mínimo esfuerzo.

No faltando por supuesto, el vecino que nos llama para decirnos que le abrió la jaula a su pájaro, que le tiro una piedra y le rompió un vidrio, que no deja de molestar a su perro.

Todos estos procesos de quiebre de la relación del niño con su familia y el entorno familiar llegan a un punto critico a medida que el chico va llegando a la pubertad y la adolescencia. Esta etapa, provoca en los chicos un desequilibrio mayor de su autorregulación emocional, aumentando la ansiedad que los chicos canalizaran a través de la TV, los videojuegos, el hablar eternamente por teléfono o chatear, el mal talante, el desafío, el consumo de drogas o alcohol.

Desde el conocimiento científico del tema, y mi experiencia profesional, siempre recomiendo a los padres, atender al chico con estas características antes de llegar a esta etapa, que por cierto tiene ya sus complicaciones normales y propias, que hacen mas difícil aun revertir la problemática del niño y su entorno y lograr una mejora de la calidad de vida.

“La tía estaba preocupada; empezó a probar toda clase de medicinas en el muchacho.”

Las preocupaciones de la tía Poly y su “matadolores”, nos brinda un panorama muy real del angustiante peregrinar de los padres entre  maestros, escuelas, psicólogos, psicopedagogos, medicaciones, sintiéndose frustrados porque no ven buenos resultados a la brevedad, porque aspectos áridos y reiterativos de la personalidad de su hijos no cambian sustancialmente.

No hay soluciones mágicas, hay que tener calma, comprensión y sobre todo mucho conocimiento sobre el tema, para poder ayudar a estas personitas y su grupo familiar. Hay que trabajar en equipo, profesionales de diferentes disciplinas, la familia y las instituciones sociales y educativas, interactuando y consolidando los vínculos necesarios para entender la problemática del sujeto,  e ir logrando modificaciones de su “mundo interno” que repercutan en el externo y nos permitan ir encontrando que ese niño, niña, adolescente o adulto con TDAH, puede recomponer su caleidoscopio y mostrarnos también , las mejores facetas de si mismo.

No encuentro mejores palabras para dar cierre al artículo que las del propio Mark Twain, palabras con las que hacen referencia al entramado social, a nuestros hijos, y a los que cada uno de ellos tiene de nosotros mismos y de nuestros ancestros:

“La mayoría de las aventuras que refiero en este libro son reflejo de la realidad; una o dos me han ocurrido a mi mismo; el resto son anécdotas de otros niños, compañeros míos de la escuela. Huck Finn ha existido; Tom Sawyer también, si bien no se trata de un solo individuo; es una combinación de las características de tres chiquillos amigos. Es pues un trabajo arquitectónico de orden compuesto.
Las raras supersticiones de las que doy fe prevalecían entre los niños y los esclavos del Oeste en la época de este relato.
A pesar de que destino este libro a pasatiempo de muchachos, espero que no lo despreciarán los hombres ni las mujeres, ya que en parte está compuesto con la idea de despertar recuerdos del pasado en los adultos y exponer cómo sentían, pensaban y hablaban, y en qué raras empresas se embarcaban.” MARK TWAIN

Prof. Neuropsic. Ing. Silvia Pérez Fonticiella

Consultora en Neurociencias. IINNUAR.

ALGUNAS RECOMENDACIONES PARA EL TRABAJO CON LOS CHICOS EN EL AULA Y EN LA CASA. 

https://iinnuar.wordpress.com/2011/05/21/adecuaciones-escolares-algunas-guias/

AGENDA DE ACTIVIDADES 2014 IINNUAR    https://iinnuar.wordpress.com/agenda-2014/

 

 

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UNA MIRADA SOBRE LOS PROBLEMAS DE ATENCION

Una mirada sobre los problemas de aprendizaje y de

conducta

relacionados a ciertos trastornos de la Atención.

Dice el Zorro:  “Domestícame!!”

Y que hay que hacer para domesticarte ? dijo el principito.

Hay que ser muy paciente – respondió el zorro.  Te sentarás al principio un poco lejos de mi, asi en la hierba. Te mirare de reojo y no digas nada. La palabra es fuente de malentendidos. Pero, cada dia, pobras sentarte un poco mas cerca.

Al dia siguiente volvió el principito.

-Hubiese sido mejor venir a la misma hora – dijo el zorro. Si vienes por ejemplo a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto mas avance la hora, mas feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a que hora preparar mi corazón.

El Principito. Antoine de Saint-Exupery, 1980.


Este fragmento de una escena de encuentro entre el zorro y el principito, nos evoca una serie de imágenes propias del niño con trastorno de déficit atencional. El zorro prefiere una comunicación entre ellos no verbal, “las palabras pueden llevar a malentendidos”, del mismo modo, algunos niños no logran expresar correctamente en forma verbal lo que piensan y sienten, con la consiguiente  frustración de los adultos por no entenderlos y considerarlos rebeldes o mal intencionados.

El zorro pide que lo domestiquen, pide que lo ayuden a adaptarse a un mundo de reglas, a cumplir objetivos, a poder planificar  acciones, y a tener conciencia de las consecuencias de las mismas, pide constancia  en el manejo del tiempo.

Esta demanda del zorro tiene relación con las condiciones que presentan la gran mayoría de los niños y adolescentes portadores del TDAH (Trastorno de déficit atencional con hiperactividad), y que son consecuencia de lo que hoy reconocemos como una disfunción de la corteza cerebral prefrontal-frontal o una alteración de las Funciones Ejecutivas.

Pensemos ahora, en un niño con estas características que se enfrenta a un ambiente nuevo, el escolar, donde existen normas, deberes que cumplir y en el cual  la atención voluntaria, cumple un papel importantísimo.

La maestra explica, y el niño intenta escucharla, pero al mismo tiempo no logra abstraerse de lo que hacen sus compañeros, de los ruidos que vienen de la calle entre otros. Terminar sus trabajos, organizar las tareas, no perder los materiales, regular su conducta parecen ser desafíos muy grandes para este niño.

Si el déficit también  presenta hiperactividad, el niño parece un torbellino de movimiento que va haciendo desastres a su paso. En la primaria, es más común verlo moverse en el asiento, agitando pies, manos y hablando en forma casi constante. En el recreo no participa de los juegos adecuadamente, quiere imponer su voluntad, no respeta turnos, esto hace que tenga mala relación con los otros chicos y sea mal aceptado por el grupo.

En la casa, los papas señalan que es inteligente y capaz para lo que el quiere,  desobediente y rebelde, desprolijo, distraído, e interpretan que hace todo esto porque es un “sinvergüenza”.

¿Cómo ayudar a ese niño a adaptarse a estos ámbitos que le devuelven una imagen tan negativa de sus posibilidades y competencias?

Como lograr que adquiera pautas de autorregulación de su conducta, que contenga sus reacciones abruptas e impulsivas, que supere su apatia, y que  organice su tiempo?

El primer paso, es realizar un diagnostico acertado del trastorno, lo que resulta complejo, y requiere la intervención de profesionales formados en neurociencias, con abundante experiencia Clínica, ya que síntomas y signos similares pueden deberse a múltiples causas. Se ha constatado en los últimos años un elevado número de chicos mal diagnosticados, etiquetados como TDAH, y un uso descontrolado de medicación indicada por personas o profesionales no autorizados científica o legalmente para hacerlo.

Luego de realizar una valoración Clínica cualitativa y cuantitativa que modernamente se realiza dentro del marco de una evaluación neuropsicológica, y habiendo llegado a un diagnostico positivo de TDAH, se pasa a elaborar un programa integral de medidas terapéuticas basadas en un enfoque biopsicosocial.

Esto implicara un compromiso por parte de los profesionales a cargo del tratamiento del chico, los docentes y los padres para apoyarlo en la modificación de las funciones cerebrales superiores alteradas, realizando las adecuaciones cognitivas, conductuales, socioemocionales y farmacológicas que sean necesarias, las  que requerirán ser evaluadas y ajustadas en determinados lapsos de tiempo procurando mejorar la calidad de vida del paciente y su entorno. Teniendo presente un enfoque integral y evolutivo y teniendo tolerancia y paciencia como pide el zorro, diremos que:

“…la persona crece, y al madurar, puede descubrir que las mismas cosas que le crearon tantos problemas en la infancia eran justamente los rasgos que la condujeron a tener éxito en la vida adulta”.

Silvia Pérez Fonticiella. –Especialista en  Salud Mental-  IINNUAR

CONSULTORA EN NEUROCIENCIAS    – Sanatorio Allende.

 

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