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“EL JARDIN DE LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN” Orientación Vocacional Ocupacional en Adultos Mayores

ORIENTACION VOCACIONAL EN ADULTOS MAYORES

ALGUNAS REFLEXIONES.

“EL JARDÍN DE LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN”

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Prof , Neuropsic. Silvia Pérez Fonticiella

La  vejez.

La vejez se ha olvidado del olvido Y por eso se arrima a la memoria La vejez suele ser obligatoria Y sin embargo es tierna como un nido El corazón afloja su latido Y la sangre da vueltas en su noria De paso se entretiene con la historia y el amor no está insomne ni dormido Lo que falta vivir ya no encandila No importan escaseces ni abundancias El dios que vigilaba no vigila los años van borrando las distancias Y ya que la conciencia está tranquila La vejez guarda dos o tres infancias.

Mario Benedetti.

¿ELIJO EL TEMA O EL TEMA ME ELIJE A MI? El objetivo de este trabajo es el de deslizar una mirada, un tímido esbozo de hacer flexión con algunos conceptos de la disciplina: “Orientación Vocacional Ocupacional”, haciendo foco en los procesos de producción de subjetividad de los adultos mayores y sus posibilidades de elección de caminos vocacionales u ocupacionales. Este trabajo tiene sus antecedentes en un ensayo que realicé el año pasado referido a  “Adultos mayores e Informe Mundial” con el fin de proponer algunas ideas para que los adultos mayores desarrollasen proyectos autogestivos, tendientes a la auto-sustentabilidad en el mediano plazo, previa capacitación acorde a sus intereses y posibilidades. En ese momento, el tema surgió  “conscientemente” como una reacción de rechazo personal a esta popularizada actitud social de “archivar” al viejo en su casa o en establecimientos, o buscarle simplemente actividades recreativas. Pero a partir de lo que me hace obstáculo en el otro, obtengo como beneficio un espacio para pensar con el otro y pensarme-re-pensarme, develando así aquellas  pre-concepciones a través de las cuales, veo y hago hablar al otro de cierta forma. Creo que el titulo “me elije” por mi gran pasión por la literatura de Borges; en este caso me surgió una paráfrasis de su cuento: “El jardín de los senderos que se bifurcan”. En esta obra el autor juega con la física cuántica y la ficción en un laberinto-jardín donde los instantes se bifurcan; al llegar a un instante existen múltiples posibilidades de camino a elegir y el tiempo, puede transcurrir sobre las múltiples opciones que en cada instante emergen. El hombre está acostumbrado a enfrentar diversas alternativas y optar por una, a la vez que elimina las otras, sin embargo el constructor del laberintico jardín,  Ts´ui Pen, opta simultáneamente por todas, creando así diversos porvenires, diversos tiempos que también proliferan y se bifurcan.   INTRODUCCION. Toda representación del mundo impone también visiones sobre el mundo, jerarquiza y ordena contenidos de acuerdo a una ruta epistémica personal, que dará cuenta a su vez de cartografías del deseo; por lo tanto, nunca podrá ser una representación neutra u objetiva. Estamos hechos de manera tal, que comprender o saber es ya un fin en si, que no pide otra justificación. Pero el espíritu humano, por suerte, no se contenta con el placer solipsista de ser el poseedor de un saber encapsulado, sino que comprende para actuar y provocativamente, comprende para transformarse. También debemos considerar que, a diferencia de otras especies,  cada uno de nosotros es sujeto  que se toma como objeto, por lo cual lo que “somos” comprende, en un sentido, ese objeto que vamos a examinar. Lo que somos, después de todo, es también nuestra historia y a partir de ella misma y de los siempre provisorios resultados presentes, damos continuidad a nuestro pensar y a nuestra potencialidad hacia el futuro. Es en este sentido, entendiendo el conocimiento como un entrecruzamiento de cuestiones de diverso orden epistemológico, y desde un posicionamiento hermenéutico,  que nos acercamos a la orientación vocacional ocupacional como  objeto de conocimiento;   es desde ese lugar que intentaremos una aproximación a la heurística del proceso de “hacerse para ser”, entendido como un proceso que dura toda la vida, es decir un sujeto en proceso al modo “kristeviano”, siendo consciente de lo provisoria y acotada que podrá ser mi mirada al respecto. Me gusta pensar la vida de una persona como una danza, en la que múltiples variaciones de movimientos vayan enhebrando volátiles escenas cotidianas que darán soporte material a significantes propios y del Otro, en un peculiar entramado. Entramado singular, inédito, sobre-determinado, en el cual, en  momentos de cambios importantes, de quiebres , de  puntos suspensivos, de paréntesis,  se inscribirán eventos poderosos o significantes vacíos en la gramática del ser, y éste responderá  con todo lo que ha sido y lo que es y ¿por qué no animarnos a decirlo?, también con algo de eso que puede llegar a ser y aún no lo sabe FUNDAMENTOS SOCIO-HISTÓRICOS QUE HACEN CADA VEZ MÁS VISIBLE, EN LA AGENDA MUNDIAL, LA NECESIDAD DE INTERVENCIONES  CON LOS ADULTOS MAYORES. En julio de 1997 se llevó a cabo en Hamburgo la Quinta Conferencia Internacional de Educación de las Personas Adultas, organizada por la UNESCO y en particular por el Instituto de la UNESCO para la Educación, el centro especializado en política e investigación sobre el aprendizaje de personas adultas. La atendieron aproximadamente 1.500 delegados de todas las regiones del mundo, con representantes de 140 estados miembros y alrededor de 400 ONG. Además del trabajo de las comisiones y de las sesiones plenarias que debatieron sobre los documentos oficiales de la Conferencia, La Declaración de Hamburgo y La Agenda para el Futuro, hubo 33 grupos de trabajo organizados en torno a los temas y subtemas de la Conferencia.  “En todo el mundo, tanto en los países industrializados como en los países en vías de desarrollo, está cambiando la estructura de la población; en la actualidad se puede contar con vivir mucho más de lo que se vivía hace 50 años. Como consecuencia, existe una creciente demanda de educación de personas adultas, así como de otros servicios sociales; se ha reconocido que la educación puede jugar un papel vital al permitirle a las personas de edad seguir siendo independientes, mantenerse al tanto de las transformaciones de la sociedad y vivir una vida más plena.” Instituto  UNESCO para la Educación Quinta conferencia internacional de educación de la personas adultas CONFINTEA V, Hamburgo de 1997.       anciano con flores CELEBRACIÓN  DEL NACIMIENTO DE  LA VEJEZ.

Hokusai, el más famoso artista de toda la historia del Japón, cambió de nombre y apellido treinta veces, por sus treinta renacimientos en el arte o en la vida y noventa y tres veces se mudó de casa. Nunca salió de pobre, aunque trabajando desde el amanecer hasta la noche, creó nada menos que treinta mil pinturas y grabados. Sobre su obra escribió: De todo lo que dibujé antes de mis setenta años, no hay nada que valga la pena. A la edad de setenta y dos, finalmente, he aprendido algo sobre la verdadera calidad de los pájaros, animales, insectos y peces y sobre la vital naturaleza de las hierbas y los arboles. Cuando tenga cien años, seré maravilloso.” (Historia tomada de “Espejos”, del escritor Eduardo Galeano)

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 CARACTERÍSTICAS PSICOSOCIALES DE LOS ADULTOS MAYORES.

Cada ser humano procura Integrarse al espíritu de su época, de modo de apropiarse de sus temas, de apropiarse de una pequeña parcela del campo semántico dominante, como forma de poder reconocerse  y reconocer qué tareas concretas tiene por delante. Paulo Freire nos los dice de este modo: “…el hombre va dinamizando su mundo a partir de estas relaciones con él y en él, va creando, recreando; decidiendo. Va temporalizando los espacios geográficos. Hace cultura” En una especie de “juego creador”, el niño devenido en adulto activo, pasa la mayor parte de su vida tejiendo significantes que lo significan, que le hacen sentir útil, que como trabajador lo convierten en paciente demiurgo al servicio de ilusiones ajenas. El tener 20, 50 u 80 años no tiene en sí mismo significación alguna, si es que nadie se la adjudica; por lo tanto se irán produciendo colectiva e individualmente, diferentes sentidos de acuerdo a la historia singular, a lo social-histórico y a la cultura.

 

“…El carácter único del “yo” se esconde, precisamente, en lo que hay de inimaginable en el hombre. Sólo somos capaces de imaginarnos lo que es igual en todas las personas, lo general. El “yo” individual es aquello que se diferencia de lo general, o sea lo que no puede ser adivinado y calculado de antemano, lo que en el otro es necesario descubrir, desvelar, conquistar…”

Milan Kundera.  “La insoportable levedad del ser”

¿QUÉ SUCEDE CON UNA  PERSONA CUANDO DEJAN DE SONAR LOS TIMBRES DEL DESPERTADOR, CUANDO HAY TIEMPO SIN TIEMPO, CUANDO NADIE ADVERTIRÁ SU AUSENCIA EN ALGUNA PARTE DEL ORBE? Se producen alteraciones en  una de las dimensiones neuropsicofisiológicas más relevantes a la hora de analizar las vicisitudes cotidianas del adulto mayor: su cronobiología. Einstein afirmaba que sólo existen dos tiempos: el tiempo psicológico y el tiempo físico. El tiempo psicológico es el que cada uno de nosotros experimenta de forma cotidiana y que tendrá tantas posibilidades de variación como nuestras sensaciones subjetivas. El segundo tiempo depende de los sistemas de referencia de distintos observadores y tiene un límite, que constituye la otra cara de la relatividad einsteiniana: la constante física de la velocidad de la luz. Los fotones, partículas que viajan a la velocidad de la luz, carecen de tiempo, no envejecen. Pero nuestros sistemas de referencia externos, también se han modificado a lo largo de las épocas, lo que provoca una sensación de inquietud o desorientación cosmológica en  nuestra existencia, nuestro universo ya no es el de Ptolomeo, pero también ha dejado de ser el de Copérnico, el de Galileo o el de Newton. Pero el tiempo que más nos interesa, a los efectos de dimensionar lo que le sucede al adulto mayor, es el tiempo interno, ese tiempo en el que deberían converger en algún punto, el tiempo del proyecto y el de la realidad existencial. Algunos  científicos han estudiado este fenómeno del sentido interno del tiempo y han podido señalar que la presencia o ausencia de estímulos, produce variaciones decisivas en nuestra forma de captar el tiempo. De este modo, cuando disponemos de “todo el tiempo”, cosa que sucede en las vacaciones, o cuando ya no estamos insertos en el mercado laboral, el tiempo se vive como un vacío indeterminado. “En mis tiempos, había tiempo …, quizás el tiempo era como las frutas, se regalaba a los vecinos después de verlo madurar. Se compartía en las veredas, entre abanicos y señores…”  Maria Elena Walsh. En otros tiempos…, había tiempo, había padres, había abuelos que sentaban en su regazo a los nietos y les contaban innumerables historias, con las que no sólo se favorecía la fantasía del niño, sino que el propio abuelo podía volver a  sentirse joven y vital siendo, muchas veces, el protagonista de increíbles hazañas. Les puedo asegurar, que un pequeño no olvida jamás los relatos que le cuentan o que les leen sus abuelos; incluso cuando es mayor, se los reproduce a sus propios hijos. Soñar para crear, crear para crecer… El encuentro de la palabra y el gesto con nuestros seres queridos, deja una huella indeleble en todo ser humano, una huella que le hace encontrar posteriormente el placer y la motivación para el diálogo, para la lectura, para la escritura. A medida que la edad avanza, el tiempo parece transcurrir con mayor rapidez. También se han encontrado diferencias, entre la percepción del tiempo en personas que viven en una ciudad, agobiadas por el estrés del síndrome de la prisa, y en personas cuya actividad se desarrolla en el campo o alejadas de la gran urbe. Pero las investigaciones coinciden en que más allá de las diferencias personales respecto a la sensación de velocidad y durabilidad, la generalización apunta a una sensación de que el tiempo ya no está a nuestra disposición, a nuestro alcance, como que constituye una dimensión ajena a nosotros.

Ser moderno es parte de un universo en el que según Marx, todo lo que es sólido se desvanece en el aire.” Marshall Berman No obstante, el adulto mayor queda atrapado en determinados ritmos y velocidades, discursos totalizadores y homogeneizantes, a partir de los cuales su cuerpo se expresa en una dimensión espacial, imposibilitado de acceder también a una dimensión temporal, histórica y deseante.

“En los últimos años, la Abuela se llevaba muy mal con su cuerpo. Su cuerpo, cuerpo de arañita cansada, se negaba a seguirla. -Menos mal que la mente viaja sin boleto….” –decía-

–          El libro de los Abrazos.  Eduardo Galeano

LAS INSTITUCIONES: ESOS LUGARES DE CONTENCIÓN QUE HACEN BORDE EN LOS LÍMITES DE LA MODERNIDAD LÍQUIDA.

René Käes en “Sufrimiento y psicopatología de los vínculos institucionales” sostiene que: “…la institución nos precede nos sitúa y nos inscribe en sus vínculos y sus discursos…. Descubrimos también que nos estructura y que trabamos con ella relaciones que sostienen nuestra identidad.” La naturaleza errática y esencialmente impredecible del cambio contemporáneo, ha modificado la forma de “estar en el mundo”, ya sea porque estamos signados por el síndrome de la prisa, o participar en una red de significantes institucionales y sociales cuyos  discursos, sustentados en enunciados que han dejado de contener aquellas palabras que nos servían de referencias por remitir a solidez, estructura y duración, han sido sustituidos por otros que aluden a la volatilidad, remplazo fácil  y corta vida. En esta línea de pensamiento sobre las instituciones, se me ocurre pensar que si  conceptualizamos a la institución como “sistema de vinculación en el cual el sujeto es parte interviniente y parte constituyente…”, (R. Kaes), podemos considerar que ya desde el primer esbozo de vida intrauterina, en la polifonía de los intercambios madre-hijo, estamos ante un  fenómeno social, pero también institucional inaugural. ¿Qué sucede respecto a las opciones vocacionales y ocupacionales cuando las instituciones se vuelven vulnerables al vértigo paroxístico del cambio de estado, a un tiempo en  el que parece estar siendo absorbido por los agujeros negros de la cotidianidad tecnológica, a una memoria expulsada del cerebro, y como al decir de Marx, todo lo sólido se desvanece en el aire? Es posible que se produzca  un mecanismo de elusión del conflicto que el deseo genera, llevando a una negación y/o sobre-culpabilización  del propio deseo. Los supuestos sociales respecto a su nueva posición de “pasividad”, de dejar su lugar a los jóvenes, de que ya no puede hacer tal o cual cosa, le van devolviendo una imagen, que el propio sujeto “compra”, y a partir de la que aparece un empobrecimiento y reducción del campo de interés  y de sus niveles de actividad. Ante la dificultad para sentirse contenido, (en la medida que la “institución interna” se torna menos sólida), y se manifiesta una suerte de  “arrinconamiento” del deseo, su expresión se va reduciendo  a formas socialmente permitidas, como por ejemplo, producir síntomas somáticos, aislamiento social y otros procesos de declinación “esperados” socialmente. Es así que el imaginario social,  ve con “buenos ojos” que el adulto mayor alimente a las palomas en la plaza, se quede en la casa, haga la comida, vea la telenovela, cuide a los nietos… Pero no tolera fácilmente que esta persona busque alternativas del uso de su tiempo, más acorde a sus necesidades cognitivas y afectivas. La vejez, permite una suerte de “vuelta”, de regreso a casa, una sensación similar a la de Ulises retornando a su amada Ítaca, lo que le habilita para redescubrir el sendero en el que quedaron las huellas de los pasos perdidos de la infancia, la gran magia del regreso hacia sí mismo, de re-introyección de todas esas partes del “self”, que se fueron depositando en los grupos, en las instituciones, por las que ha transitado durante la vida.

EL HOMBRE ANTE LA MUERTE.

Éste es otro tema que me resulta muy relevante, debido al peso que debe tener en el adulto mayor y su elección vocacional ocupacional: ¿Cuáles son las representaciones que la persona tiene de la  muerte? Para encontrar respuesta a esta pregunta, comencé a bucear en las páginas de un libro de Phillippe Ariés: “El hombre ante la muerte”,  esperando continuar la lectura durante el verano, en procura de hallar algunas claves que funcionen como indicadores de ruta para pensar y escribir sobre este tema. Ariés hace un recorrido por las diferentes concepciones de la muerte a lo largo de las épocas y distingue etapas que van desde la muerte domesticada del medioevo a la muerte prohibida y negada de nuestro siglo. Sostiene en su tesis que hay diferentes actitudes que dan cuenta de una cronología de transformación de las representaciones psíquicas y actitudinales, en las que distingue “la muerte domesticada, la propia,  la del otro y la prohibida” A partir de una breve  primera lectura me pregunto: ¿de qué manera el mundo de los muertos a través de las representaciones y significados que se construyen en distintas temporalidades, configura prácticas y elecciones del mundo de los vivos? Con ayuda de los poetas, (como dice Freud), sabemos que es importante poder investigar qué sucede con  las representaciones del sujeto a medida que transcurre el tiempo y enunciamos con Neruda:  “nosotros los de entonces ya no somos los mismos…” Pero justamente, si hay algo muy saludable en nuestra vejez, es el permitirnos parirnos nuevamente, atrevernos a ser un nuevo sujeto, a la manera que Hokusai y sus treinta renacimientos… Cuando leo los escritos de Paulo Freire respecto a la alfabetización de adultos, no puedo dejar de encontrar analogías, entre su forma de abordar los procesos de alfabetización y la forma de rescatar al adulto mayor del exilio socialmente impuesto. Para poder orientar  al adulto mayor en su regreso a la “amada Ítaca” interior, donde está el germen y el potencial para enfrentar una nueva etapa de vida, debemos tener bien clara una postura ética de respeto a su trayectoria de vida y a su deseo. En una entrevista individual o grupal de orientación, bien podríamos aplicar lo que dice  Freire, es necesario el ejercicio de oír y de hablar como formas de expresión. Es preciso escuchar al otro, para apropiarnos de parte de su universo vocabular, entrar en su lógica, en la oquedad de su campo semántico, para que cuando le hablemos,  experimente empatía, pueda sentir nuestro interés y nuestra preocupación por comprender sus inquietudes, sus expectativas, sus temores. Es necesario Inaugurar una experiencia dialogal, intra e inter-generacional, donde la conversación permita que estos sujetos obligados al exilio de la “pasividad”, puedan desarrollar y auto-gestionar una serie de visiones y paradigmas capaces de explorar sus propias experiencias e historia de manera más minuciosa y profunda, de modo de estar preparados para hacer elecciones posibles y responsables que les llevará a disfrutar de una experiencia liberadora.

UN JARDÍN SEMBRADO DE  INTERROGANTES…

El crecimiento de personas de edad, en la población, produce un impacto social, cultural, biológico y psicológico, que impacta en la subjetividad, en el imaginario, modifica y obliga a desarrollar nuevas dinámicas sociales, culturales, simbólicas y formas de intercambio económico.

¿Estamos preparados para enfrentar esta realidad?

La preocupación por los temas de la vejez, ha tomado diversas posiciones a través del tiempo.  Propongo aquí algunas referencias del libro “De Senectute”, o también traducido como Catón el Viejo o De la Vejez, que Marco Tulio Cicerón escribió aproximadamente en el siglo II a.c. para ver que muchas de las inquietudes, muchos de los conceptos que nos sirven de marco teórico para pensar la vejez y su “orientación” no son prerrogativas de nuestra época. “Hay que prepararse para la vejez…”, dice Catón, a través de Cicerón… “…conviene leer epitafios, lo cual, además de ejercitar la memoria, renueva el recuerdo de los muertos” Según Cicerón, esto permite rememorar personalidades y acontecimientos significativos, para que no se desvanezca la memoria social y cultural. “La pérdida de la memoria  se evita ejercitándola…” Cicerón explica que, en realidad, ni el viejo ni nadie recuerdan y aprenden cosas que no le despierten algún interés. Cicerón pone en boca de Catón muchos argumentos que provienen de la tradición griega, en especial de Platón y expone por ejemplo que la culpa que la vejez sea ingrata, no tiene que ver con ella misma, sino en las costumbres, en cómo se ha vivido; señala que si alguien ha cultivado la virtud, si ha sido moderado, si ha tenido una vida “bien llevada” , no debiera tener mayores quejas o penas. Silvio Rodríguez nos canta: “yo me muero como viví…” en su canción El Necio. En su obra, Cicerón, hace muchas recomendaciones de cómo se debe “vivir” la vejez, de priorizar las ocupaciones que hacen trabajar la mente más que el cuerpo, ejercitar la memoria con determinados ejercicios y da muchos ejemplos para argumentar que la vejez no es sinónimo de detención de actividades. Admite que  se modifica, tal vez , el tipo de área que se puede hacer o cómo hacerla en función de la disminución de la fuerza física, por ejemplo, pero brinda un panorama muy optimista acerca de la nueva identidad que puede construir el anciano. Podríamos hacer una lectura tal de “De Senectute”, que nos invitaría a jugar diciendo que Cicerón, fue el primer orientador vocacional ocupacional de los adultos mayores… Articulando el discurso griego y nuestros marcos teóricos podemos afirmar que: Se envejece como se ha vivido, según la clase social a la que se pertenezca, según el género y las condiciones del trabajo desempeñado.  b9bcb0833fcfcf19d97cfbb39c57af08

 

¿CÓMO ENTENDER LO QUE HABLA EN EL OTRO?

 

Orientar  o Des-orientar?

 

La vejez, más allá de un cuerpo que comienza a des-andar, a producir una suerte de disortografía conductual, es esencialmente la construcción de un imaginario social, que es el gran productor de significados sobre los que cada uno hace construcciones de lo que es ser viejo. Estas construcciones van configurando estereotipos que fundan discursos con una fuerte impronta valorativa, que se vuelven imperativos y categóricos para determinadas épocas y co-construyen nuestra subjetividad. Bohoslavsky, en su obra “Teoría, técnica e ideología”, (1974), afirmaba que la elección vocacional esta necesariamente sobredeterminada por la familia, la estructura educacional y los medios masivos de comunicación, de tal manera que es posible afirmar que más que elegir, el sujeto es “elegido” por la cultura.”  (Apuntes de cátedra OVO Prof. Peralta UBP)

“Es preciso construir modelos que develen la articulación entre el sistema social que constituye a los hombres y los sujetos que los soportan, lo mantienen pero también lo transforman”

Bohoslavsky 1974.

Al adulto mayor, codificado por estos discursos y estereotipos dominantes, no le resulta fácil modificar esa “orientación”, influido por las presiones internas como externas, que en su mayor parte son inconscientes, para desempeñar el “trabajo de viejo” Es en este sentido que me animo a pensar que una primera intervención posible, podría tener que ver con des-orientar, para luego  acompañar al sujeto a  re-escribirse. En una época de recesión de los vínculos interpersonales, es necesario animarlo a bordear territorios fronterizos donde la emergencia de una alteridad amenazante se transforme en compañera de ruta,  para construir la alternativa de un real posible. Ayudarlo a enfrentar el vacío necesario que producen los duelos, esa fragmentación necesaria que hace que el sujeto se enfrente a una oquedad abisal poblada de fragmentos de un pasado y un presente, y  comenzar  a alisar esas  hojas amarillas de la bitácora de su vida y animarse a bocetar, a ensayar nuevas formas de escritura. “Todo el que quiere nacer tiene que destruir un mundo…”   Herman Hesse,Demian”  

La vejez, más allá de las señales del cuerpo,

es fundamentalmente la construcción de un imaginario social específico que da significados y construye valores acerca de lo que significa ser un adulto mayor o estar en la senectud,

o ser un viejo o un anciano.

Nelson Mandela.

    ALGUNOS AUTORES Y CONCEPTOS QUE ME  AYUDAN  A BOCETAR IDEAS… LA  “RELACIONALIDAD DEL YO”. D.

Winnicott aporta algunos conceptos que desarrolla a partir de la obra de Melanie Klein y que parecen importantes para tener en cuenta a la hora de orientar a los adultos mayores. Me refiero a la capacidad de estar solo,  y al término acuñado por Winnicott que es “relacionalidad del yo”. Siguiendo a Klein, Winnicott señala:  “…la capacidad de estar solo depende de la existencia de un objeto bueno en la realidad psíquica. El pecho o pene internos buenos, o las buenas relaciones internas están lo suficientemente bien emplazados y defendidos como para que el individuo se sienta confiado acerca del presente y el futuro.” D.W.Winnicott. “Los Procesos de Maduración y el ambiente facilitador” Plantea Winnicott que la capacidad para estar solo es un fenómeno sumamente refinado, que tiene como base una paradoja, “se trata de la experiencia de estar solo mientras alguien más esta presente” Siguiendo al autor, considero esta capacidad como muy relevante para indagar en el adulto mayor a orientar, pues “la capacidad para estar solo es casi un sinónimo de la madurez emocional”    

LA GRAMÁTICA DEL SUJETO. Tanto Ricoeur como Kristeva, emplean la teoría de la narración-ficción para hablar sobre el sujeto; específicamente, cómo el sujeto se construye a través de la narración. El sujeto, entendido como un texto, se autoconstruye en la medida que se va narrando…, ¿Hay acaso una gramática de la subjetividad en proceso?;  figuras topológicas, sintaxis, procesos de semiosis, que van negociando significados pero que ceden inevitablemente a la seducción de las cartografías bocetadas por el huidizo deseo… ¿Qué rol cumpliría el psicólogo, el orientador, en este caso un compañero de ruta para descifrarse a uno mismo?   Acudiendo a una experiencia personal, contaré que un día, camino al Jardín maternal al que concurría  mi hija Florencia, de 4 años, ella me interrogó: -Mamá, ¿existimos en realidad o simplemente somos un cuento que alguien está contando  y cuando se acabe nos morimos…?” Ese “alguien” que Florencia menciona como el lector o el contador de cuentos que da marco material o virtual a una historia… ¿lo podremos relacionar con el deseo que escribe en invisibles y encriptadas caligrafías la hoja de ruta del sujeto? Las carencias, las disfuncionalidades de los vínculos tempranos, van modelando el psiquismo de tal forma, que podríamos pensar que dejan “huecos”, como agujeros negros que absorben la energía que el sujeto podría canalizar a través de la creatividad, la energía que podría sublimar y queda enquistada en esas estructuras, encapsulada como un reservorio  energético… Entonces me pregunto: Ese reservorio energético, ¿se podrá volver a utilizar en alguna otra etapa y circunstancias de la vida? Hasta hace poco, pensábamos que los agujeros negros, tragaban la materia cósmica de su rededor y nunca más la liberaban. Hace pocos días, buceando  en publicaciones de astronomía, leí que un gran agujero negro “traga-galaxias”, escupió literalmente un “quásar”; no pude evitar relacionarlo con algunas de mis ideas o metáforas explicativas acerca del aparato psíquico, más exactamente, de los agujeros negros del inconsciente y acudió en mi ayuda Julia Kristeva. Ella considera que el desarrollo de la actividad representativa del sujeto, implica un fenómeno de “revuelta”, que es una posibilidad de posicionarse subjetivamente recreando y re editando situaciones productivas…

“…como soy de formación lingüística me dedique primero a entender el significado de la palabra que tiene origen sánscrito y quiere decir: pasar hacia atrás y volver hacia el futuro”

“A diferencia de las certezas y las creencias, la revuelta permanente e ese cuestionamiento de sí mismo, del todo y de la nada, que evidentemente, ya no tiene lugar o razón de ser”

J. Kristeva. El provenir de la revuelta. 1998.

Haciendo flexión con este término y concepto de Kristeva, podemos pensar que para que se produzca esta re-vuelta, el sujeto debería poder “viajar” a  través de su historia libidinal, buscando algo así como “puntos de restauración del sistema”, instancias en las que “funcionó bien”, para poder tomar de allí los significantes, la energía necesaria para construirse una nueva identidad al modo como construían las antiguas civilizaciones sus ciudades: la nueva sobre los cimientos de la vieja. ¿Podremos, en determinadas situaciones, obtener “material” para re-construirnos de esos “agujeros negros” del inconsciente? Esto le permitiría transformarse, crearse acorde a sus necesidades actuales, pero sin dejar de reconocerse.  

LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LA VEJEZ.

Algunas ideas para pensar el Malestar. ¿Qué peso específico tienen las configuraciones mediáticas, la publicidad, el consumismo desaforado de nuestra época, en la identidad vocacional y ocupacional del anciano? La sociedad transformó al viejo, de sujeto a objeto social de cuidado y protección. Sin embargo, esto no quiere decir que así se respeten más su derechos y se cubran sus necesidades, sino que pienso que está operando un paradigma del encierro, al que podemos pensarlo junto con Foucault; así como en la modernidad a los huérfanos, a la infancia y a los enfermos mentales, parecería que a los viejos se los encierra en esa doble modalidad de crueldad y cuidado. Si repensamos el tema bajo la mirada de Foucault, en realidad hay dos grandes modelos que son, según él, maneras de ejercer el poder y que han primado en diferentes épocas; estos son: El modelo de la lepra y el modelo de la peste. Estos fueron aplicados a determinados grupos sociales: los locos, los enfermos, los criminales, los desviados, los niños, los pobres. Como Foucault lo señala, el gran modelo que primó hasta el siglo XVIII, fue el de las prácticas de exclusión, de descalificación, exilio, rechazo, privación, negación, desconocimiento, (modelo basado en la exclusión de los leprosos en la Edad Media). En cambio a partir de siglo XVIII, el otro modelo que se fue gestando y consolidando de manera más sutil, es el que menciona Foucault en “Los anormales”, basado en el modelo de la peste, que no trata de expulsar, sino de establecer, fijar, dar su lugar, asignar sitios, definir presencias, sin rechazo, sino inclusión. Plantea Foucault que pasamos, con este último modelo, a la invención de una nueva tecnología positiva del poder. ”La reacción a la peste es una reacción positiva; una reacción de inclusión, observación, formación de saber, multiplicación de los efectos de poder a partir de la acumulación de la observación y el saber. Pasamos de una tecnología del poder que expulsa, excluye, prohíbe, margina y reprime, a un poder que es por fin un poder positivo, un poder que fabrica, que observa, un poder que sabe y se multiplica a partir de sus propios efectos.” Las prácticas sociales y los discursos que se instituyen a partir de estas tecnologías,  influyen en el imaginario social creando nuevas categorías para re-ubicar a las personas. Por lo tanto, el “constructo vejez” es una construcción social  que  está inscripta en  un modelo hegemónico de juventud, que ha generado determinados estereotipos y valoraciones que tiñen ideológicamente nuestras prácticas. Como señala el Lic, Sergio Rascovan: “el contexto es parte del propio texto de la elección, por ende un elemento fundante en ella.” Pero por suerte…. “los viejos “   se resisten!!

Abuelos.  

Para muchos pueblos del África negra, los antepasados son los espíritus que están vivos en el árbol que crece junto a tu casa o en la vaca que pasta en el campo. El bisabuelo de tu tatarabuelo es ahora aquel arroyo que serpentea en la montaña. Y también tu ancestro puede ser cualquier espíritu que quiera acompañarte en tu viaje en el mundo, aunque no haya sido nunca pariente ni conocido. La familia no tiene fronteras… …explica Soboufu Somé , del pueblo Dagara:  “nuestros niños tienen muchas madres y muchos padres. Tantos como ellos quieran” “y los espíritus ancestrales, los que te ayudan a caminar son los muchos abuelos que cada uno tiene. Tantos como quieras”

Espejos. Eduardo Galeano.

  VOCACIÓN Y VERDAD.

“La vocación es un conjunto de procesos psicológicos que una persona concreta moviliza en relación al mundo profesional en el que pretende incardinarse o en el que ya está instalado. Lo vocacional se centra en el individuo como persona completa con proyectos de vida individualizados (…) y resume la historia personal conjugándola o superando las connotaciones y limitaciones sociales o de otro tipo, del mundo ocupacional”

La ocupación o profesión, incluye grupos de trabajos, organizaciones, empresas, actividades pero además una preparación previa para la misma. Cita de Rivas, en  “Descubrir el camino” –  Marina Müller. “Los orientadores somos acompañantes, co-pensadores, agentes movilizadores que brindamos un contexto de reflexión y actividades que dan espacio y tiempo para replantear los conflictos, las crisis de identidad  y de ideales, las problemáticas sociales, educativas y laborales.  “El eje o foco de nuestra tarea es acompañar el aprendizaje de los consultantes sobre si mismo y sobre la realidad ocupacional para construir un proyecto personal de inserción laboral.”

Descubrir el camino. Marina Müller.

DECIR LA VERDAD ACERCA DE UNO MISMO…

Foucault justificaba la importancia del tema de la sexualidad al afirmar que “a diferencia de la mayor parte de estos otros grandes sistemas de interdicciones, el que concierne a la sexualidad ha sido emparejado con la obligación de decir la verdad acerca de uno mismo a través de la sexualidad, este acoplamiento singular entre la prohibición de hacer y la obligación de decir, que será un problema cuya historia Foucault va a perseguir desde la antigua Grecia. Decir la verdad acerca de uno mismo a través de la sexualidad, “ …ese acoplamiento singular entre la prohibición de hacer y la obligación de decir…”; ¿acaso esto no tiene que ver con  elecciones,  con intereses, con un proyecto de vida, con la historia personal que se pone en juego en toda elección vocacional u ocupacional, con el orientador y su rol de “acompañar el aprendizaje de los consultantes sobre sí mismos”? Siguiendo a Foucault, podemos pensar que las intervenciones en orientación vocacional y ocupacional también tendrían que ver con “técnicas” hermenéuticas. En su Curso 1981-1982 en el College de France, titulado “la hermenéutica del sujeto”, Foucault desarrolla magistralmente una noción griega que indica como “muy compleja y rica” , con una larga vigencia en la cultura griega, que es la de “epimeleia heautou”, señalando que la traduce mas o menos como “inquietud de si”, “el hecho de ocuparse de uno mismo” . Esta noción Foucault la trabajará buscando la relación con la prescripción délfica “gnothi seauton” o “conócete a ti mismo”  tal vez más conocida en nuestra cultura por las referencias de Sócrates. Profundizar en este tema, excede el tiempo y el trabajo que estoy realizando, por lo cual, sintetizaré que ideas me surgen a partir de la lectura  de Foucault: Foucault se plantea interrogantes respecto a por qué  elige estas  dos nociones griegas, y a través de las jornadas de trabajo en su cátedra encuentra relaciones entre ellas, pero especialmente, rastreando en la antigüedad grecolatina la noción de “la inquietud de si”, ve qué puede construir… “un corpus que defina una manera de ser, una actitud,  formas de reflexión, practicas que hacen de ella una especie de fenómeno extremadamente importante, no sólo en la historia de las representaciones, no sólo en la historia de las ideas o las teorías, sino en la historia misma de la subjetividad o, si lo prefieren, en la historia de las prácticas de la subjetividad” En la Howinson Lecture, Foucault va a reclamar la especificidad propia de las “tecnologías de uno mismo” , que él complementando la clasificación de Habermas define como: “técnicas de producción, de significación y de dominación”.

“aquellas técnicas que permite a los individuos efectuar un cierto número de operaciones en sus propios cuerpos, en sus almas, en sus pensamientos, en sus conductas y ello de un modo tal que los transforme a si mismos, que los modifique, con el fin de alcanzar un cierto estado de perfección, o de felicidad, o de pureza o de poder sobrenatural, etc. etc. Permítaseme que llame a ese tipo de técnicas, las técnicas o tecnologías de uno mismo (the self)”.

En el comienzo de “ Tecnologías del “self””, plantea:

“mi objetivo no eran simplemente los actos permitidos y prohibidos, sino los sentimientos representados, los pensamientos, los deseos que pudieran ser experimentados, los impulsos que llevaban a buscar dentro de si cualquier sentimiento oculto, cualquier movimiento del alma, cualquier deseo disfrazado bajo formas ilusorias”

Articular estos conceptos trabajados por Foucault en lo que tiene que ver con encontrar la verdad de uno mismo, ocuparse de “la inquietud de si, como conceptos que nos permitan investigar y , analizar las practicas de la subjetividad, tal vez nos podrían servir también como “caja de herramientas” , como “tecnologías “ al estilo de este autor, para tener otra perspectiva desde donde pensar nuestras intervenciones en orientación vocacional ocupacional.  

PARADIGMA DEL ENVEJECIMIENTO ACTIVO.

Dentro de este paradigma me parece que tiene un rol muy importante la actitud preventiva, la implementación de políticas y prácticas que otorguen importancia a las propuestas de capacitación, recreación y estudios de post-grado, dirigidas a la familia, los cuidadores, los profesionales que trabajan con los adultos mayores…

El abandono, el maltrato y la violencia contra las personas de edad.

La violencia contra los adultos mayores pueden adoptar muchas formas y se producen en todas los ámbitos sociales, económicos, étnicos y geográficos. Entre los factores de riesgo que llevan al maltrato de los adultos mayores figuran el aislamiento social, la imagen que se tiene de las personas de edad en la sociedad y el deterioro de los lazos entre las generaciones. Pero en particular y en relación con el posicionamiento que adopta la familia del adulto mayor o el que puede adoptar un profesional consultado, me interesa tomar estas palabras de la Dra Silvia Bleichmar para pensar: “La indiferencia, el desinterés ante la palabra del otro, son también formas de crueldad y de violencia que se ejercen de manera menos visible que la cachetada o la paliza” A estas formas de violentación subjetiva que menciona Silvia Bleichmar, agregaría, que también el detentar el saber y el poder de decidir sobre el curso de vida de un adulto mayor, sea el actor la familia o un profesional también es una forma de violencia simbólica des-subjetivante. Pero tampoco debemos dejar de lado, los modelos propuestos por la sociedad a través de los medios, y otros “aparatos ideológicos”.

 

“EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO”…. NUEVAS FORMAS DE SER “VIEJO”    elegir la fila para la vida     ABRIR ALGUNAS PUERTAS….

 

Toda práctica humana es un fenómeno social que no sólo socializa saberes, teje redes vinculares, diseña formas organizacionales y distribuye capital cultural, sino que además, es co-productora de subjetividad. Los ancianos están buscando nuevas formas de “ser viejo” y dentro de ellas se está generando una identidad contra-caducidad que está emergiendo fuertemente frente a los profesionales y recién estamos pensando qué hacer con esto…. Enuncia Marina Müller, respecto a la tarea del orientador vocacional: “…abrir algunas puertas para que cada cual encuentre algunas pistas para recorrer “un camino con corazón”, su propio camino protagónico, en le cual el trabajo y la ocupación de cada cual, en apertura a los otros seres humanos lleguen a ser espacios de creación personal y social”.       “Descubrir el camino”, 2004 Dice  Foucault, algo que sintetiza de alguna manera mi inquietud y mi curiosidad volcada en este trabajo: “Mi trabajo es abrir ventanas donde había muros…” Este trabajo intentó ser un espacio donde plantear interrogantes, ensayar reflexiones, articular marcos teóricos y pensamientos, tal vez un primer boceto de ideas que me inspiren a profundizar, para seguir aprendiendo y conociendo, y sobre todo para seguir interrogándome, porque tener siempre una pregunta, es una forma de asegurarme que estoy viva e inacabada, como exclama Paulo Freire: “¡Qué suerte tengo de ser un sujeto inacabado, incompleto, porque esa experiencia me lleva a buscar, es el motor esencial del conocimiento”    

ANEXO.

ALGUNAS IDEAS QUE SE ME OCURRIERON PARA TRABAJAR EN GRUPO CON LOS ADULTOS MAYORES Y QUE PUEDEN SERVIR COMO ESTRATEGIAS DE RELEVAMIENTO DE INFORMACION QUE COMPLEMENTEN LAS TÉCNICAS Y ENTREVISTAS SISTEMATIZADAS DE ORIENTACION VOCACIONAL Y OCUPACIONAL  o TALLERES DE PREPARACIÓN PARA QUE LOS ADULTOS MAYORES PUEDAN HACER SUS ELECCIONES.

 

POBLACION OBJETIVO: Adultos mayores a partir de 65 años.

OBJETIVOS GENERALES Promover formación de grupos de adultos mayores que logren emprendimientos económicos autogestivos y autosustentables.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS. Promover la restitución de una imagen de adulto mayor que se ha retirado del sistema activo de trabajo, como un sujeto que ha cambiado de posición y que tiene potencialidades para asumir nuevos roles en el cambiante mundo moderno. Promover instancias de capacitación, así como de expresión y esparcimiento adecuadas a los tiempos y posibilidades de los grupos de adultos mayores con los que se trabajen. Promover la construcción de nuevas trayectorias de estudios y de trabajos acorde a las circunstancias y posibilidades de esos adultos mayores. Promover, acompañar en la búsqueda y  construcción de una nueva identidad personal, profesional, y laboral para personas que ya se han retirado del sistema formal de empleo.  

ENCUENTRO PARA CONOCERNOS. Contar algunas cosas de la vida cada uno, como: quién es, cuántos años tiene, qué hace, con quién vive, qué le gusta y qu+e le disgusta… Es importante, también, fijar un encuadre para las reuniones, lugar, hora, día y frecuencia semanal. Intercambiar datos personales, dirección teléfono, email, promover la solidaridad y colaboración entre ellos..

Taller de expresión: “Sueños compartidos”:  1 + 1 = 3 Escribir una narración.

Escribir, como forma de dejar una huella, un testimonio de su presencia en el aquí y ahora, y en el después. Escribir permite al sujeto reencontrarse con pedazos propios, escudriñar el archivo de la memoria, enfrentarse a una visión de paralaje entre dos escenas, la que manifiestamente recuerda, la que han cuestionado en el tiempo sus creencias y percepciones y la que realmente fue. Pero permitirnos soñar,  …conectarnos con ese  universo simbólico que nos sirva de tabla de surf para atravesar las olas del espacio-tiempo…. La narración apunta a que cada uno exponga lo siguiente: A) Que sueños cree que aún le falta cumplir y cómo cree que podría lograr realizarlos? b) Con que herramientas cuenta en la actualidad para cumplir esos sueños ¿ c) Cuales son las ventaja de la edad adulTa y como puede darle un uso positivo? 2da etapa. Lectura y debate de lo escrito por cada uno y análisis de los contenidos. 3era etapa Elaborar entre todos un plan para llevar a cabo el mayor sueño de cada uno y explicar por qué es posible. 4ta etapa. Con los escritos de todos elaborar un escrito sobre las posibilidades de la 3era edad y publicarlo en alguna revista barrial con el nombre del grupo. Observar en que medida el adulto mayor se reconoce, se posiciona como autor.

TALLER DE EXPRESIÓN: “Sueños compartidos: en la calle codo a codo somos mucho más que dos…”

1era etapa. Leer cada uno en clase y en voz alta un cuento de autor conocido. 2da etapa. Debatir sobre cada cuento para lograr la correcta comprensión de su lenguaje literal y figurado. 3era etapa. Trabajar en la prosodia y dramatización gestual de la lectura de esos cuentos (declamación). 4ta etapa. Trabajar con eL sentido de pertenencia y apasionamiento de ese grupo de cuentos. 5ta etapa. Organizarse en grupos de dos y establecer asistir a geriátricos y hospitales para leer esos cuentos apropiados en su esencia.

TALLER DE EXPRESION “ Sueños compartidos: “Conozco al ser humano, me conozco”

Los adultos mayores poseen habilidades y procesos positivos intrínsecos a su proceso de envejecimiento como la participación y experiencia, y su potencial para desarrollarse, sus conocimientos previos, y su motivación. Es importante apoyarnos en estas fortalezas para fomentar una imagen mas atractiva de la tercera edad, sobre la que sentar las bases de que un mayor desarrollo personal es posible. Analizar algunos de los problemas filosóficos contemporáneos, que tienen sus raíces en antiguos pensadores, permite visualizar un continuum histórico que permite relacionar los mismos a la propia vida de cada uno, y ayudar a entender mejor, nuestra posición dentro del entramado social. 1era etapa. Comenzar con la lectura de textos de filosofía para principiantes. 2da etapa. Debatir sobre lo leído y agregar opiniones propias de cada tema 3era etapa. En que ayuda la filosofía a la vida? 4ta etapa. Cada uno debe traer información de un filósofo y sus aportes. Cada integrante dará una clase sobre su filósofo elegido y someterá el tema a debate.

TALLER DE EXPRESION : “Sueños compartidos: “Cantar de los cantares”

1era etapa. Se eligen tres canciones populares y cada cual copia en su cuaderno la letra de la canción. 2da etapa. Se escuchan las tres canciones y todos deben cantar leyendo la letra de su cuaderno. 3era etapa. Cada cual cierra su cuaderno y repite el texto de las letras de memoria. Si se olvida, los demás le apuntan para poder continuar 4ta etapa. A cuaderno cerrado todos cantan las canciones de a una estrofa cada uno y se empalma con el siguiente (coordinación, memoria y trabajo en equipo). Se promueve la enseñanza de estrategias de aprendizaje metacognitivas, para favorecer el desarrollo de los procesos cognitivos

TALLER DE EXPRESIÓN “Sueños compartidos “soy un ser social”

TALLER DE DESARROLLO DE ESTRATEGIAS AUTOSUSTENTABLES..

Tener en cuenta las contribuciones que pueden hacer los adultos mayores a la familia y a la comunidad, por sus saberes previos, su experiencia, su formación académica en algunos casos y ejercicio de alguna profesión y oficio. Creo que además de que se generen ONG´s  u Organismos estatales que se hagan cargo del adulto mayor, en general como lo hacen hasta ahora, de generarle espacios para reunirse, para recreación y manualidades y aprendizaje de manejo de PC o idiomas, se debe promover la creación de unidades que tengan profesionales especializados respecto al adulto mayor, y que los ayuden a gestionar, sus demandas de aprendizaje diverso, asi como demandas de capacitación y orientación para gestionar sus propios emprendimientos autosustentables.  

“Una mezcla sutil de creencia, saber e imaginación, construye delante de nuestros ojos la imagen, sin cesar modificada, de lo posible. Es a esta imagen con la que confrontamos nuestros deseos y nuestros temores. Sobre este posible, modelamos nuestro comportamiento y nuestras acciones. En un sentido, muchas actividades humanas, las artes, las ciencias, las técnicas, la política, no son sino maneras particulares, cada una con sus propias reglas de jugar el juego de los posibles.”

Francis Jacob, Premio Nóbel Medicina/Fisiología 1965.

Silvia Pérez Fonticiella.

Consultora en Neurociencias

Neuropsicología Psicopedagogía

Diciembre 2012.

BIBLIOGRAFIA.

APUNTES DE CÁTEDRA OVO. PROF. DR VALENTÍN PERALTA. Universidad Blas Pascal

ARIES P EL HOMBRE ANTE LA MUERTE

CICERÓN M. T.  DE SENECTUTE.

FOUCAULT, M  TECNOLOGIAS DEL YO. PAIDOS. 2008

FOUCAULT, M  LA HERMENÉUTICA DEL SUJETO. FCE. 2001.

FOUCAULT, M  LOS ANORMALES. FCE.

FOUCAULT, M  HISTORIA DE LA SEXUALIDAD. Tomo I. Siglo Veintiuno Editores.

FREIRE, P  EL GRITO MANSO. Siglo Veintiuno Editores.

GALEANO, E  ESPEJOS  2007

KRISTEVA, J. EL SUJETO EN PROCESO.

MULLER, M.  DESCUBRIR EL CAMINO. ED. BONUM 2004.

PEREZ FONTICIELLA, S. LAS INSTITUCIONES EN LOS BORDES DE LA MODERNIDAD LIQUIDA.  www.iinnuar.wordpress.com Ensayo Cátedra Psicopedagogía Institucional

PEREZ FONTICIELLA, S CELEBRACIÓN DE LA VEJEZ. Ensayo Cátedra Psicopedagogía II.

PEREZ FONTICIELLA, S ¿SOMOS CADA VEZ MÁS INTELIGENTES? DISCUSIÓN DEL CAMBIO DE PARADIGMA CONGNITIVO DEL WISC IV RESPECTO A WISC III. http://www.iinnuar.wordpress.com.

WINNICOTT, D.W.  LOS PROCESOS DE MADURACION Y EL AMBIENTE FACILITADOR.PAIDOS. 2011.  

 

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LA REVOLUCIÓN DE LA ESPERANZA.

LA REVOLUCIÓN DE LA ESPERANZA.

933963_518073354920013_819953815_nHace algunos días revolviendo libros en una pequeña librería de la ciudad de Córdoba, me topé con La Revolución de la Esperanza – Hacia una tecnología humanizada –  de Erich Fromm.

El título ya es bastante sugerente, y uno se pregunta:   se puede seguir escribiendo sobre la esperanza en esta época?. ¿Por qué  hay que humanizar la tecnología? ;¿ qué  se nos fue de las manos? .

Inevitablemente  nos viene  la imagen de algunas novelas o ensayos de “ciencia Ficción”, como las de Un mundo feliz de  A.  Huxley, o 1984, de Orwell, y legendarias  películas como Tiempos Modernos o Metrópolis.

Fromm plantea un tema muy polémico por estos días,  relacionado  a la trampa en que caemos los integrantes de esta sociedad de consumo, respecto a la necesidad (un poco interna, y otro poco creada por los medios), de poseer bienes materiales, y por otro lado, la permanente queja e insatisfacción en que estamos sumidos.

Esta contradicción que se hace más evidente en los adultos, esta angustia existencial del querer tener, y una vez logrado, seguir  experimentando la herida abierta de que algo, igual me sigue faltando y que nada  colma, ese estado de insatisfacción permanente, esa queja constante de aburrimiento, de no saber qué hacer, de no tener ganas, que tanto nos molesta en el discurso y actitudes de los niños y adolescentes de hoy, en realidad, es una semillita que hemos sembrado los adultos. Recordemos, que somos su mejor y su peor espejo.

“La creciente insatisfacción con nuestra actual forma de vida, con su pasividad y su silencioso aburrimiento, su abolición de la vida privada y su despersonalización, aunada al ansia de una existencia dichosa y significativa, que responda a esas necesidades especificas desarrolladas por el hombre durante los últimos milenios de su historia y que lo hacen diferente tanto del animal como de la maquina computadora. Esta tendencia es muy fuerte porque la clase opulenta de la población ha gustado ya de la plena satisfacción material y ha descubierto que el paraíso del consumidor no da la felicidad que promete.  El pobre, dice Fromm, desde luego no ha tenido  oportunidad alguna de descubrirlo, excepto observando la falta de alegría de aquellos que “poseen todo lo que un hombre podría desear”.

Hasta las ideologías y los conceptos han perdido mucho de su atractivo, asi como los clises tradicionales de “izquierda”  y “derecha” o “comunismo” y “capitalismo” han perdido su significado.

“Los individuos buscan una nueva orientación, una nueva filosofía, que tenga por centro la prioridad de la vida – física y espiritual – y no la prioridad de la muerte.”

Cuando los papás nos consultan por un niño entre los 5 y los 11 años que no quiere ir a la primaria, que no quiere estudiar ni hacer tareas que tengan que ver con aprender cosas nuevas, que ni siquiera se motiva en ir a la escuela, como lugar de reunión y socialización con otros chicos, nos preocupa más, que el encontrarnos con algún trastorno de lenguaje, o dificultades en las matemáticas.  Saben por qué?, Porque la motivación , la alegría de vivir , la alegría de conocer  , de dominar la lectura y el cálculo  para acceder a todo un universo de conocimientos, y  aventuras,  no se enseña, por lo menos con los métodos de educación y reeducación tradicionales.

La alegría de vivir,  compartir y saciar la curiosidad del niño y el adolescente, se contagia.

Siiiii,  ….se contagia !    Se trasmite con el ejemplo, no con el discurso, con la pasión con que nuestro hijo nos ve resolver un problema, escuchar atentamente una conversación, leer un libro, pedir disculpas cuando nos equivocamos, ser solidarios con nuestros semejantes,  discrepar con respeto en una discusión con los amigos.

Es un importante “virus” que deberíamos inocular los adultos próximos al niño:  padres, docentes, amigos, desde las primeras etapas de su vida.

Hace algunos días,  una mamá me contaba fascinada de su última adquisición tecnológica,  un columpio digital. Tú colocas al chico, me explicaba,  dentro de una bolsa de tela con orificios para que cuelguen las piernitas del bebé, aprietas un botón y el columpio hamaca automáticamente al niño a diferentes velocidades, acompañado si quieres de música funcional, solo apretando  otro botón,…y como broche de oro, lo podes disponer justo frente a la TV y allí, el niño estará siendo mecido, arrumacado , y cantado por su mama electrónica, viendo las mejores secuencias de dibujitos con personajes de formas nada humanas que se lanzan unos sobre otros violentamente, que gritan  estrepitosamente, teniendo que  salvar al mundo de algún villano o de la amenaza de una explosión nuclear.

LA CULTURA ICÓNICA.

Ya lo he planteado en otros artículos publicados, que la cultura icónica en la que se mueven los niños y adolescentes de hoy, acaba por transformar sus gustos, sus hábitos perceptivos e incluso sus procesos mentales, convirtiendo en obsoletas e ineficaces muchas de las formas de comunicación utilizadas tradicionalmente.

Esas modificaciones perceptivas, afectan no solo a la aceleración  en la estimulación sensorial, sino también a la exigencia de la calidad de los estímulos, y esto nos lleva a caer abruptamente en el consumo,  – cada vez demandamos más y mejor imagen – , mejor calidad de sonidos, nuevos  equipos de audio y nuevas computadoras se vuelven rápidamente “antiguas”.

Ya lo señalamos en “El discreto encanto de la seducción audiovisual”,  artículo, publicado en este Semanario: resultados de  investigaciones recientes nos han aportado información, acerca de los riesgos que tiene el pasar muchas horas frente a la Tv para niños y adolescentes, en especial, como altera sus niveles de atención, la  regulación de la conducta y compromete sus aprendizajes.

LECHE Y MIEL.

Fromm nos enseñaba, en su hermoso libro “El Arte de Amar”,  que La mayoría de las madres son capaces de dar “leche”, pero sólo unas pocas pueden dar “miel” también.

Que significa esto?

Fromm decía:   “Para estar en condiciones de dar miel, una madre debe ser no sólo una “buena madre”, sino una persona feliz -y no son muchas las que logran alcanzar esa meta-.

No hay peligro de exagerar el efecto sobre el niño. El amor de la madre a la vida es tan contagioso como su ansiedad.

Ambas actitudes ejercen un profundo efecto sobre la personalidad total del niño; indudablemente, es posible distinguir, entre los niños -y los adultos- los que sólo recibieron “leche” y los que recibieron “leche y miel”.

Yo me pregunto y les pregunto, parafraseando a un conocido periodista, se necesita algo más que sentido común, para darnos cuenta que no es lo mismo, ayudar a crecer a un bebé y a un niño desprovisto del contacto humano, de unos brazos que lo abracen y acunen cálidamente, de unas manos que mesan suavemente su cuna o su columpio, o de la privación de la melodía inconfundible de la voz materna o paterna cantando una canción de cuna….

Esta experiencia humana, es irrepetible y nos marca para siempre. Si me preguntan dónde está la génesis de las ganas de vivir, de la esperanza, de la confianza en que vivir vale la pena, que desarrolla un ser humano,  les diría que está ahí, en esas primeras experiencias e interacciones entre un bebé y su madre o su padre. Experiencias que nos marcan para toda la vida, que modelan nuestras actitudes, nuestra predisposición a ser espectadores o actores en el escenario humano, y que se cristalizan en recuerdos.

¿Y qué es Recordar?… como nos señala el escritor uruguayo Eduardo Galeano, recordar viene del latín “re- cordis”, y quiere decir, volver a pasar por el corazón…

Silvia Pérez Fonticiella

CONSULTORA EN NEUROCIENCIAS

 

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EDUARDO GALEANO… sobre lo desechable de la modernidad……

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ANÁLISIS NEUROPSICOPEDAGÓGICO DE LA NOVELA:

“SECRETOS DE Familia” de Graciela Beatriz Cabal.

“Re-cordis: volver a pasar por el corazón”.

Eduardo Galeano.

Las frescas vivencias de la niña que sobrevive en la escritora adulta, producen una suerte de alquimia que transforma  lo biográfico en asunto literario impersonal y trascendente a través del tratamiento artístico que la autora le confiere. Son relatos donde la animación y autenticidad de lo evocado —seres, hechos, situaciones, paisajes—; es decir, lo verdadero de la realidad vivida, lo cotidiano de los recuerdos infantiles, se combina con la imaginación y fantasía de los primeros años de vida.

La pequeña es portavoz del imaginario social respecto a temas como la moral, las buenas costumbres, las expectativas sobre ser mujer o ser varón, el bien y el mal, lo visible y lo oculto que se teje detrás de la puerta de una casa, del hogar.

Las primeras impresiones que trasmite la autora-niña, parecen fragmentos, una suerte de patchwork de recuerdos, de escenas de la vida familiar, de la vida privada, que van apareciendo como flashes en su memoria.

Luego, la narración se va haciendo más cercana, mas fluida, menos fragmentaria, los relatos de las escenas se prolongan más en el tiempo y eso nos permite acercarnos un poco más a la ventana de la vida cotidiana de Gracielita.

A lo largo del relato, vemos cómo la niña va creciendo y desarrollando, cada vez, mayores habilidades motrices y discursivas, que van dando cuenta de un buen nivel intelectual, y una adecuada estimulación y canalización de sus intereses.

La matriz primigenia madre- niño-padre, (Alicia Fernández), se ha conformado adecuadamente, ya que la niña adquiere cada vez mayor autonomía, y se observa su proceso de aprehensión del mundo, desde posturas más intuitivas hasta otras que denotan mayor grado de maduración e incorporación de la lógica de las operaciones concretas, con buenas miras hacia  la abstracción.

Podemos pensar este momento de su desarrollo, desde las conceptualizaciones de Piaget, (asimilación- acomodación), desde las de Castorina, (epistemología genética), y desde las de Alicia Fernandez, (matriz vincular), donde la inteligencia se autoconstruye inter-accionalmente ).

Pensamos con Alicia Fernández, de qué modo se construyen los aprendizajes en el relato.

En este colectivo social, el saber está en manos de los adultos; son ellos los que saben ser y saben hacer, y se prestan como modelo a imitar y portadores del “saber a enseñar”.

Son ellos los que detentan el poder de trasmitir, de compartir los saberes, o de ocultarlos. Los que ejercen el poder, a través del disciplinamiento, y sus diversas formas sutiles de encauzamiento de trayectorias teñidas  del temor a Dios. Todo esto, va entretejiendo el entramado subjetivo-socio-cultural y alimentando el (súper-yo) y las estructuras congnitivo-emocionales que irán desarrollando sus mecanismos auto-regulatorios.

Nosotros, los de entonces… ya no somos los mismos”.

Pablo Neurda.

La niña realiza gran parte de sus aprendizajes escolares dentro del seno del hogar, pero también hay aprendizajes en el contexto escolar y extraescolar, con una fuerte impronta afectiva y significatividad en su maduración, que imprimen huellas en su personalidad, y se resignifican al interior del núcleo familiar, produciendo algunas transformaciones a los modelos paternos.

Esos padres, que han recibido su propia “codificación”, (al modo que lo conceptualiza Bleichmar), y han hecho su proceso de des-simbolización de la matriz primigenia, hasta encontrar su propia modalidad de aprendizaje, su propia manera de “estar-en-el mundo”, ya no son los mismos después de haber tenido a Gracielita. Todo hijo produce de alguna forma, en menor o en mayor grado, una especie de “ruptura epistemológica”, con las cosmovisiones, teorías y modelos de los padres, que inevitablemente, los llevarán a re-encontrarse con nuevas significaciones y hará re-significar su propia matriz vincular significante.

No obstante, siguiendo a Alicia Fernandez, a pesar de los “secretos de familia”, no observamos en la niña una modalidad de aprendizaje sintomática, pues no hay inhibición por parte de ella de su avidez por conocer; por el contrario, el deseo y la motivación del conocer y el aprender, su tendencia epistemofílica, es sumamente notoria.

Sin duda, esta modalidad activa, esta adaptación inteligente de Gracielita, se ve favorecida tanto por la actitud de los padres como de la abuela, quienes procuran ir respondiendo a sus preguntas paulatinamente a medida que crece.

Se observa además, que la persistencia en las preguntas de la niña, hace posible el promover en los adultos la capacidad para buscar respuestas en la medida de sus posibilidades, y también para ser tolerantes respecto a las atribuciones simbólicas de significado que hace la pequeña, a sus procesos de asimilación a sus esquemas internos, (Piaget, Castorina), ante su necesidad de explicar los sucesos del mundo que la rodea.

La niña, en su proceso de internalizacion de los instrumentos culturales, va transcurriendo diferentes etapas evolutivas en la construcción de su subjetividad, desde esa subjetividad que tiene como punto de partida el encuentro fundante en el otro y con el otro. Ese otro que se ofrece como mediador entre el yo y la cultura, y que al igual que el sujeto cognoscente, se transforma en el mismo acto de interacción, (Vigotsky, Castorina).

“Nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos”

E. Galeano

El texto contiene muchas expresiones costumbristas, prejuicios, refranes, mitos, ideas propias de la cosmogonía infantil, del pensamiento mágico de los años precoces.

Los recuerdos de la niña, su mirada catalogadora y curiosa, nos permite asomarnos al micro-mundo de lo privado de la vida familiar, exponiendo, corriendo el velo de las apariencias que esforzadamente mantienen el estatus quo.

“¿Dónde están los cajones con los indios muertos?”

G. Cabal

Graciela nos lleva de la mano a correr con su perro Coco, nos hace novia de Cachito y Cholito, nos hace recorrer el  famoso panteón familiar, nos incomoda  con sus preguntas, pero…, ¿Dónde están enterrados los indios?, y nos hace partícipes de sus peores “pecados” no confesados.

El relato nos contagia el ritmo hiperactivo de la niñez de pueblo, nos imbuye de una tibia inocencia por momentos, de la polaridad entre lo buenísimo y lo malísimo, y nos hace deslizar por los bordes de la transgresión infantil.

“El que quiere nacer tiene que destruir un mundo”

H. Hesse.

La preocupación por el cuerpo, por “hacerse señorita”, la enredan en un devenir de transformaciones, donde  debe reajustar la imagen que tiene de sí misma, enfrentándose a su propio cuerpo que de pronto se le presenta con un aspecto insólito, debido al rápido crecimiento físico.

El discurso de los adultos, que se “cuela” a través de la palabra de la niña, nos deja bucear en un océano de turbulencias, los reproches, las peleas de pareja, las atribuciones de culpas, las agresiones encubiertas a través de la ironía.

Todo el relato es atravesado por una melodía de piano, como si las etapas de desarrollo de la niña, fueran compases, vibrando en el pentagrama de la vida.

La casa, territorio materno, lugar de los afectos, y de los secretos, matriz original de los sueños y los miedos. Escenario de ensayo para la vida del “afuera”, lugar de la transgresión y la reproducción de modelos ancestrales, donde se asumen y se adjudican roles, lugar del Edipo, y la sexualidad infantil, de los amores prohibidos, y los muertos de amor de la abuela.

La escuela, territorio del padre, el lugar donde Gracielita es líder, es dueña de su espacio y su tiempo, y donde descubre aquella trama del mundo que se le oculta en la casa. “- Ya estoy avivada, creo”.

“Cada uno se define para siempre en un solo instante de su vida, un momento en que un hombre se encuentra para siempre consigo mismo” J. L Borges..

Llega el día del acto de fin de cursos, momento fundamental, en el que Gracielita dará un paso hacia un nuevo mundo, el mundo de los adolescentes, ese mundo bisagra entre el niño y el adulto, que provoca tanta angustia, tanto desconcierto. Un mundo al que el niño quiere y no quiere ingresar.

En latín la palabra adolescentia, proviene del verbo adolesco, que no deriva de ad y doleo como se sostuvo bastante tiempo,  haciendo de esta palabra un sinónimo de doler, padecer,  sino de ad y oleo y su incoativo olesco. Este verbo expresa la idea de el crepitar de los fuegos sagrados; los que llevan y transmiten el fuego; el crecer, desarrollarse, desenvolverse la razón, el ardor”. Los romanos, le daban el significado: “el que porta el fuego de la vida nueva”.

La pubertad y la adolescencia son los periodos de la vida que van preparando al niño para enfrentarse a una serie de cambios fisiológicos y psicológicos, que lo irán introduciendo paso a paso en el mundo adulto.

El discurso de la niña, es un discurso de cierre de una etapa, e inaugural de otra.

Graciela, vuelca en él a manera de videogramas de una película, rudimentariamente ensamblados, toda su vida hasta al momento, mezcla personajes y escenas reales, con la Otra escena, la del deseo, la del fantasma.

Su discurso está cargado de irritación, hostilidad y amor, desencanto, sexualidad, temor, admiración, ingenuidad y ternura, y esperanzada incertidumbre por el futuro, que va deslizando cual suaves pinceladas sobre el incesante lienzo de la vida.

Ella sabe, presiente, que en ese lugar donde no sabe, está todo lo aprendido,  todos los libros, todas las palabras, todos los abrazos, todos los deseos de deseos que han cuajado en la encrucijada de su ontogenia y filogenia, y que  ya se le han hecho propios, han anidado en las profundidades de su ser,  donde han estado macerándose tranquilamente con  las voces familiares que serán su base para ir descubriendo el camino donde encontrar su propios significantes.

Silvia Pérez Fonticiella

Neuropsicóloga

 

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LA VIDA COMO OBRA DE ARTE. ¿LA ESCUELA , MATA LA CREATIVIDAD?

……“Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.

No hay dos fuegos  iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.”

Eduardo Galeano.

Reflexionar sobre la experiencia personal de la creatividad no es tarea fácil. Esto me remite a pensar, y pensarme desde una dimensión más desprovista de los objetos intelectuales y los discursos de argumentación y justificación  y llevarme, y permitirme,  deslizar, como en una banda de Moebius por los desfiladeros del significante.

La creatividad, puede estar vinculada al arte, la música, la pintura, la poesía, y otras formas de expresión humanas, y en este sentido, el concepto de arte, ha pasado por diferentes cosmovisiones a lo largo del tiempo, desde visiones más apegadas a la exacta reproducción de lo real, el arte clásico, para Hegel, un arte que muere, (porque no tiene consciencia intrínseca de arte), un arte  sin sujeto, porque  el hombre, en la época clásica, no se piensa en cuanto tal, sino únicamente “a imagen de” Dios, precisamente porque sus fuerzas se componen con las fuerzas del infinito”,  hasta un estado de contradicción interno, de crisis, con total sentido positivo, como lo avizoraba Kant : “desde que el arte no quiso ser ya nada más que arte, comenzó la gran revolución artística moderna”,  hasta la conceptualización del arte como movimiento pendular de  Gadamer: “entre la perspectiva de libertad que le proporciona el subjetivismo y el estigma de orfandad en el que reconoce la ausencia de toda legislación objetiva”.

Gadamer, investigando minuciosamente a sus antecesores Nietzsche, Hegel y Kant, profundiza en la experiencia antropológica del arte,  a través del concepto de juego, y allí él encuentra una tendencia innata del hombre al arte.

Para Nietzsche:

“Toda ciencia y toda realidad son producidas poéticamente por una tendencia artística humana y es arte todo aquello que sea producido por el hombre”. De este modo se amplía el concepto de arte a la vida, al devenir, al ser mismo, es decir a la óptica dionisíaca en función de la existencia como juego inocente.

Gadamer, entiende el juego como el auto movimiento que no tiende a una meta, sino al movimiento en cuanto movimiento, y para esto Gadamer aconseja, liberarse de la noción de arte, como obra cerrada y consolidada, para aproximarse a otra visión, dinámica, en que la obra es entendida como proceso de construcción y reconstrucción continuas.

En este plano más amplio, la creatividad, puede pensarse en este sentido, de juego, de auto movimiento para crear y crearme, y en sentido de símbolo, como posibilidad de reconocernos a nosotros mismos, y agregaría otro concepto que maneja Gadamer, que es el de Fiesta, “ tiempo de celebración que nos despoja del tiempo”,  como el lugar donde el juego de la creación, me permite encontrarme conmigo mismo y con los otros.

Cuando trato de pensar estos conceptos  citados anteriormente por diferentes pensadores, referidos  a mi trayecto por la institución escolar, y los vinculo a la creatividad, surgen algunas reflexiones en torno a que la escuela, la escuela de la modernidad y aún, la de la post-modernidad, (salvo algunos modelos de escuelas, a las que les cuesta mucho llevar adelante  un proyecto diferente ),  considerando que, aún a riesgo de ser tildada de “pesimista pedagógica”, la escuela, no logra permitir al sujeto, vivir en creatividad, como actitud de vida, como actitud de afrontamiento de conflictos, como actitud para el desenvolvimiento de sí mismo, como sujeto integral, que se construye por sí, por  y con, los otros.

En mi transcurso por la escuela, encontré más moral que ética, en el sentido que le da Foucault:

….“ética “ (lo que se contrapone a “moral”). La diferencia es que la moral se presenta como un conjunto de reglas coactivas de un tipo especifico que consiste en juzgar las acciones e intenciones relacionándolas con valores trascendentes (esto está bien, aquello está mal…):  la ética es un conjunto de reglas facultativas que evalúan lo que hacemos y decimos según el modo de existencia que implica. “ Decimos tal cosa, hacemos tal otra, ¿qué modo de existencia implica todo ello? ¿Qué es lo que somos “capaces” de ver y de decir (en el sentido del enunciado)?  .

El concepto de juzgar éticamente las producciones de los alumnos, rescata al sujeto como sujeto de la existencia real, al sujeto con su vida, su accionar y su campo de símbolos (expresiones escritas, verbales, gestos, conducta),  que es la forma en que puede hablarnos, a través de lo que hace, y cómo lo hace.

Pero el  concepto de “moral” en la escuela, va de la mano con el de evaluación; si bien hay una fuerte ola de cambios en este aspecto, en cuanto a los tipos de evaluación que se implementan, la noción de escuela  no puede lograr que en el imaginario social no se asocie  a evaluar, a medir, a emitir juicios de normalidad o anormalidad, y de lo que está bien y lo que está mal.

El imaginario evaluación, se hace un real inevitable, que provoca una reacción en cadena de sentimientos, reacciones neurofisiológicas, y conductas observables en los niños, que van desde la ansiedad, la inhibición, la auto y heteroagresión, que sin duda limitan el encuentro de soluciones a los problemas, creativas, innovadoras,  y disfrutables,  por parte del niño.

Haciendo un buceo espeleológico de mi propia experiencia escolar, durante la etapa primaria, descubro hoy, que no pude encontrar buenos canales de expresión de mi creatividad, de mis ideas, porque el modelo premiaba al buen reproductor del discurso oficial, académico, que presentaba la maestra.

Mi familia, de conformación clásica y humilde, (papá trabajaba, mamá no),  provenía  de una clase social económicamente acomodada,  venida a menos, pero que priorizaba dentro de sus valores : la cultura y  la educación; a través del aporte de su propia biblioteca y la de mis abuelos, o de  libros y  enciclopedias que mamá compraba para apoyarme en el estudio, me dio  el privilegio de poder acceder a otros autores, más allá del “autor oficial” de los textos  escolares.

Recuerdo una oportunidad, en la que yo cursaba 3er grado,  y estudiábamos en clase el descubrimiento de América. Además de la clase magistral de la maestra en el aula, contábamos con  un libro de texto, cuyo autor, era el mismo,  para todos los libros de Historia de 1ero a 6to grado.

Esta posibilidad de poder consultar tantos autores,  era una ventaja, ( y por supuesto que lo fue con el paso del tiempo y ha quedado en mi memoria como uno de los mayores legados que mis padres me han dejado), pero también , se volvía una desventaja a veces.

Volviendo al aula, la maestra, plantea que Colón logró reunir sus barcos y tripulación, gracias a que la reina Isabel vendió sus joyas, y esto permitió financiar su expedición.

Al escuchar esta historia tan romántica, algo en mi interior se rebeló, y traté de complementar la información aportada por ella.

Por lo cual pido la palabra y manifiesto, que yo había leído que quienes habían financiado la expedición de Colón, era los comerciantes y la burguesía en general de la época, ávidos de encontrar nuevos mercados para colocar sus productos.

La reacción de la maestra tuvo más que ver con una postura moral que con la ética, ya que de inmediato fui enviada a la dirección, como castigo por mi atrevimiento a cuestionar la “historia oficial” que estaba de turno en aquellos tiempos.

Otro tanto me sucedía en las evaluaciones trimestrales, ya que siempre junto a una nota algo inferior a MB, rezaba un mensaje que decía: “Se valora su esfuerzo, pero la prueba no refleja lo dictado en clase”.

Hasta que al llegar a fin de año, el día de la fiesta de fin de cursos y entrega de boletines, todas las maestras le decían a mi madre, que inteligente que era su hija, que por ahora solo pasaba de grado con un MB o MB/B, pero que le iría mejor en el secundario.

Por suerte, los parámetros de evaluación en el secundario eran diferentes, y allí puede encontrar mayores espacios de creación y libertad de exponer mis ideas, ah, y  también mejores calificaciones.

Otro de los discursos instituidos que atentan contra la creatividad en la escuela, tiene que ver con lo que Foucault llama “el disciplinamiento” y desarrolla sus ideas inspirado en Nietszche.  El disciplinamiento, “los modos oficiales del ver el mundo”,  sin duda están deteriorando la forma artística o creativa de enfrentar la vida, y de constituirnos subjetivamente.

Giles Deleuze, dos años después de la muerte de Foucault, escribe el libro: La vida como obra de arte “, donde vierte interesantes opiniones acerca de su pensamiento.

Nietzsche habla de:  “…la actividad artística como voluntad de poder, la invención de nuevas “posibilidades de vida”. Hay muchas razones que obstaculizan el retorno al sujeto: los procesos de subjetivación varían según las épocas, y tienen lugar de acuerdo con reglas muy diferentes. Tanto es así que, en cada caso, el poder no cesa de recuperarlos y de someterlos a las relaciones de fuerzas, y ellos no cesan de renacer y de inventar infinitamente nuevas modalidades. Por tanto, no se trata tampoco de un retorno a los griegos. Un proceso de subjetivación,
es decir, la producción de un modo de existencia, no puede confundirse con un sujeto, a menos que se le despoje de toda identidad y de toda interioridad. La subjetivación no tiene ni siquiera que ver con la “persona”: se trata de una individuación, particular o colectiva, que caracteriza un acontecimiento (una hora del día, una corriente, un viento, una vida…). Se trata de un modo intensivo y no de un sujeto personal. Es una dimensión específica sin la cual no sería posible superar el saber,  ni resistir al poder. Foucault analiza entonces los
modos de existencia griegos, cristianos, el modo como se introducen en los saberes y alcanzan compromisos con los poderes. No pretende retornar a los griegos, lo que le interesa somos nosotros aquí y ahora: cuáles son nuestros modos de existencia, cuáles nuestras posibilidades de vida o nuestros procesos de subjetivación…¿tenemos algún modo de constituirnos como “sí mismo” y, como diría Nietzsche, se trata de modos suficientemente “artísticos”, más allá del saber y del poder”

Cada uno,  siguiendo a esta línea de pensadores,  debería  desarrollar la capacidad de hacer de sí mismo su obra de arte. “ Los seres humanos son artistas que se crean a si mismos. Lo sepan o no, sus vidas remiten a ellos mismos”. Pero para hacerlo, para asumir esta responsabilidad que la vida nos impone, es preciso primero aprender a conocerse.

Pérez Gómez, en su libro Escuela Pública y Sociedad Neoliberal, nos aporta algunas claves para poder hallar estrategias para modificar la Escuela en pos del desarrollo de los alumnos:

“La escuela postmoderna debe superar la ruptura clásica que estableció la modernidad entre la razón y el sujeto, ampliando el sentido de lo racional para incluir la complejidad y multiplicidad, la ambigüedad e incertidumbre del pensamiento , ..la emergencia del sujeto capaz de convertirse en agente consciente de interpretación, creación y transformación, para convertirse en sujeto crítico de sus propias elaboraciones y conducta.”

El aprendizaje es la gran palanca de nuestra libertad, de nuestra capacidad de estar en un proceso constante de transformación, de conocimiento de sí mismo y de autoinvención. Necesitamos que cada uno de nosotros, se vuelva un  agente de cambio que ayude a develar las sutiles formas de intervención  y repetición que obstaculizan ver y desarrollar el pequeño o gran “fueguito galeano” que hay dentro de cada niño.

Silvia Pérez Fonticiella

 

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