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Archivo de la categoría: Trastornos generalizados del desarrollo

GUÍA para entender y atender al alumnado con trastornos de aprendizaje (TA) en las aulas

niños y tareas enrico pestellini Firenze  La sorella maggiore

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guia para entender y atender al alumnado con trastornos de aprendizaje (TA) en las aulas.

Maravillosa imagen en la Pintura de Enrico Pestellini Firenze. La sorella maggiore.

Muchas gracias Orientación Andújar por el excelente material realizado por el  Departamento de Educación del Gobierno de Navarra

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Todos los problemas…… ¿son problemas de Educación?

Con frecuencia, padres, tíos o abuelos de los pacientes, comparten con nosotros muchas inquietudes del contexto inmediato, relacional e institucional en el que participan sus niños. Así, surgen conversaciones muy interesantes que nos llevan a replantear algunos temas, que intercambiamos a través de  e-mails y archivos, lo que permite estrechar lazos y vínculos con ellos, logrando que la tarea del terapeuta, del médico, del profesor, del psicopedagogo…,  se despliegue en un ámbito más amplio que el consultorio, beneficiando con ello al niño, a su familia y también a nuestra praxis.

Un joven abuelo, recordaba sus tiempos escolares, cuando las diferencias entre los chicos se resolvían: “a la vuelta de la escuela”; se llegaba a casa sin corbata, con algún botón de menos en el guardapolvo, ya irreconocible por el barro, pero al día siguiente se volvía a compartir un “picadito” de fútbol con ese mismo compañero. Si los sucesos de “incompatibilidad de  caracteres” se producían dentro de la escuela, el niño varón, (en esa época las nenas eran más tranquilas, por lo menos las que llegaban a la Escuela), debía ir a la Dirección. Ahí,  no importaba si era mujer u hombre, alto o petizo, uno no podía mirar a la cara al docente Director por la vergüenza que sentía; era como estar frente a un prócer, como haber cometido un delito contra la patria, no hacían falta más que sus palabras de reprimenda, para que uno se volviera al aula calladito y la próxima vez, lo pensaría dos veces antes de sucumbir a la tentación de armar lío. Y ni hablar cuando se llegaba a la casa con la cartita de la maestra dirigida a los padres. Los padres neoliberales nos cortaban la salida a jugar o mirar TV, o las moneditas para comprar bolitas, figuritas o revistas. Los otros padres, fieles a su ortodoxia de: “la letra con sangre entra”, hacían uso de la clásica: “zapatilla pedagógica”. Hoy, padres, abuelos, tíos y otros adultos en general, se preguntan qué pasó con el modelo que teníamos; qué ocurrió para que ahora un chico, vaya la primera semana al colegio y los docentes, atentos a que ya no pueden con él, llaman a la familia y piden que sea atendido por un psicólogo o una psicopedagoga; algunos, incluso, van más allá y piden que sean medicados.

Pero el tema es más complejo que planteos recién expuestos.  Como ya lo hemos planteado en varios artículos, anteriormente, la sociedad evoluciona y el ser humano, tanto en sus aspectos intelectuales como de personalidad, se va transformando. Además, el avance científico permite conocer, por ejemplo en nuestra área de las neurociencias, el origen fundamentalmente orgánico de las dificultades de aprendizaje, (el Dr. N. Fejerman ha realizado una clara clasificación al respecto), o de algunos desórdenes de la personalidad  o de la conducta, que  llevan a prestar atención  a causas  multifactoriales, dejando atrás teorías predominantemente basadas en el inconsciente, en el vinculo madre-hijo, o en las circunstancias de vida, como causa única. Los mismos desarrollos tecnológicos que permiten tener al instante la novedad de la noticia, conocer con mayor profundidad la causa de las enfermedades y de las conductas , así como brindar cada vez mejores tratamientos o instancias de entretenimiento para lograr mejor calidad de vida, son los que nos han aportado el modelo de la inmediatez, de la rapidez, del mínimo esfuerzo, de la pasividad del espectador, con toda la connotación negativa que esto trae a la hora de poner en marcha procesos de enseñanza-aprendizaje especialmente en los niños. Como decía Maria Elena Walsh, “en mis tiempos había tiempo”;  los padres de hoy pasan más tiempo en el trabajo, en el súper, en el auto llevando y trayendo a sus hijos a la escuela, a la maestra particular, a  la clase de danza o patín, al club deportivo, al psicólogo, a la psicopedagoga, que el que deberían compartir con ellos en el hogar, leyendo cuentos, jugando al ludo, haciendo una torta para tomar la leche, hablando de los temas importantes de la familia, contándole historias de cuando ellos eran chicos, ayudándolos a hacer la tarea… En definitiva, ¿con qué pautas y valores van creciendo nuestros hijos?  -con las ajenas. Un buen día, descubrimos que hacen y dicen cosas, que nadie les enseñó en casa; muchos padres me dicen:  “no sé por qué hace esto, si nosotros en ca sa no somos así”; en definitiva, ven a su propio hijo como a un extraño… Y lamentablemente, esto trae consecuencias, tanto en los padres como en los hijos. Los padres nos consultan porque no saben qué hacer con el niño: “tiramos la toalla”, “ya no hay penitencia ni palmada que funcione”, “hace lo que quiere”… Existe una subversión de valores y roles, que me recuerdan al brillante  libro de M. Tort, llamado: “Fin del dogma paterno”, en el que se plantea que  “el inconsciente no entiende que el Padre ya no es lo que era”; pero también nos alienta planteando: “En la sociedad ha quedado un lugar vacante para otros recorridos de la parentalidad , en los cuales se ha inscripto otra versión del psicoanálisis de larga data, a partir de su experiencia práctica y no del reciclaje del Padre de la religión”(en términos freudianos). Creo que aquí está la clave, La tarea común a resolver, será entre los profesionales del campo neuropsi y los educadores, conjuntamente con los padres. Estas dificultades de los padres para desempeñar adecuadamente su rol,  sin caer en los extremos de la negligencia o el autoritarismo, llevan a los niños a una importante confusión y hace que ellos llenen esos pequeños intersticios, esos  vacios  de autoridad, limites y valores, con su deseo, con su tendencia al mínimo esfuerzo, con sus ganas de seguir siendo chiquitos y no asumir las responsabilidades acorde a su crecimiento.

Cuando el niño tiene “no sólo” falta de límites…..

Cuando a estas situaciones, más comunes de lo que se cree, se agrega la posibilidad de que un  niño con nivel intelectual normal, traiga alguna enfermedad congénita o disfunción de origen neurológico, la que se manifestará a través de dificultades de aprendizaje o trastornos de conducta, los padres comienzan a recibir llamados de atención de la escuela y sugerencias, sobre cómo ayudar  al niño a tener mejor vinculo con sus pares y mejorar su rendimiento escolar. Pero si además, luego de realizar una correcta evaluación neurológica, psicológica y clínica del niño, nos encontramos con un diagnóstico frecuente hoy día, como es el de TDAH, (Trastorno por déficit de Atención, con/sin Hiperactividad), la situación se torna aún más compleja. Los niños con diagnostico de TDAH,  presentan  un nivel intelectual dentro del promedio poblacional, lo que implica que no debería tener inconvenientes para adquirir los aprendizajes necesarios acorde a su edad y grado escolar. Pero debido a su elevado nivel de desatención, desmotivación hacia las tareas escolares en general y su impulsividad y necesidad constante de “estar haciendo algo”, presenta pocos resultados en su rendimiento escolar. Esta conducta, en realidad, se manifiesta desde muy pequeño; sus papás lo han atendido adecuadamente y sin embargo, no han encontrado solución para  modificar esta conducta y actitud del niño, quien no sólo genera “desacomodos”, en el medio familiar, sino también en el medio social y escolar.  Le ha costado sin dudas y le cuesta, llevar el ritmo del grupo en el aula; se dispersa, habla en momentos que no corresponde, molesta a sus compañeros o asume una conducta oposicionista ante la tarea. De este modo, queda como “desconectado” de lo que se da en clase, presenta dificultades en todas aquellas tareas que requieren una atención sostenida, así como en las actividades en las que es preciso memorizar material para su posterior recuperación.  Si el  niño presenta también síntomas de hiperactividad, tendrá mayor dificultad en seleccionar datos pertinentes,  en filtrar de entre toda la estimulación que le llega, cuál es la más importante en cada momento, a cuál debe atender y cuál puede obviar; esto hace que incurra en muchos errores.  Por otro lado, y como consecuencia también de las alteraciones neurofisiológicas de este síndrome, puede quedar fijado en un detalle trivial, que logra captar su atención durante un largo tiempo, o incluso hasta obsesionarle.

Cuando las tareas requieren mayor  capacidad de abstracción, es posible que se complique aun más.  El razonamiento abstracto exige, no sólo prestar atención, sino manejar mentalmente una serie de datos, operar con ellos y buscar una respuesta. Para el niño hiperactivo este proceso resulta, en la mayor parte de los casos, sencillamente imposible, ya que le requiere poner en marcha precisamente aquellos procesos para los que está menos preparado. En su “almacén de datos” la información sólo se mantiene un tiempo corto y debe salir inmediatamente para permitir la entrada de nueva información de manera continua. Esto provoca que su memoria a corto plazo sea algo deficiente, gran inconveniente de cara a las tareas escolares más habituales. No ocurre lo mismo con la memoria a largo plazo, que suele estar muy bien desarrollada: a estos niños le cuesta mucho recordar lo que ha sucedido unos momentos antes, pero si, la información pasa al almacén a largo plazo, (bien porque el material se repita con frecuencia o porque sea de gran interés para él, podrá retenerla por más tiempo).

¿De qué modo promueven las conductas características del trastorno de hiperactividad y déficit atencional, las estructuras cerebrales y los defectos genéticos que se van encontrando? La raíz parece estribar en el deterioro de la inhibición conductual y del autocontrol,  según Barkley,R. que viene estudiando este tema desde hace varios años. El autocontrol, la capacidad de inhibir o frenar las repuestas a un estímulo, es una función crucial para la realización de cualquier tarea. La mayoría de los niños, conforme van creciendo, adquieren la capacidad de poner en práctica las funciones ejecutivas, actividades mentales que les ayudan a apartar las distracciones, fijar metas y dar los pasos para alcanzarlas.

En los primeros años, estas funciones ejecutivas se exhiben al exterior, los niños hablan en voz alta mientras juegan y hacen las actividades. A medida que crecen, comienzan a interiorizar estas funciones ejecutivas y desaparecen paulatinamente las verbalizaciones.

Las funciones ejecutivas pueden agruparse en cuatro actividades mentales:

1. La memoria operativa: tener en mente la información mientras se trabaja en una tarea.

2. La interiorización del habla, que permite a uno pensar para sí, seguir reglas e instrucciones.

3. El control de las emociones, la motivación y el estado de alerta, que ayuda a conseguir metas y diferir las emociones que nos interfieren.

4. La función de la reconstitución, que nos ayuda a ser flexibles y creativos al fragmentar las conductas observadas y volver a combinarlas en nuevas acciones.

Según las investigaciones más recientes y debido a causas genéticas, los niños TDHA  adquieren en forma deficiente, estas capacidades y en consecuencia despliegan un comportamiento y un habla excesivamente “públicos”. No son capaces de guiarse por instrucciones internas, ni de modificar su comportamiento. Su memoria operativa, o “buffer” para almacenar información que deberá utilizar en otra instancia o paso de la misma tarea que realiza, es muy lábil debido sin duda a su dificultad en prestar atención, lo que deriva en que se quede con información fragmentada, que escuche sólo parte de una consigna y por lo tanto, obtenga resultados negativos a la hora de resolver la tarea.

Inhibir, o controlar sus impulsos le resulta muy difícil, porque no ha madurado convenientemente el soporte de circuitos neurológicos que le permiten adquirir este autocontrol, de modo que podemos observar, que no pueden contener el impulso de molestar a otros niños, no quieren ir a la escuela, acatar pautas de trabajo grupal ni jugar con los demás.

Esta patología es de origen neurobiológico y no “se cura” sola, ni con los años, ni la maduración; requiere de tratamientos especializados de reeducación de las funciones cerebrales alteradas, y en muchos casos, de medicación psico-estimulante que logre mejorar sus niveles de atención y que debe ser indicada y controlada por un neurólogo  o psiquiatra de niños.  Por qué un neurólogo o un psiquiatra, por algunas razones importantes:  primero, que es frecuente que veamos en la clínica, chicos que vienen diagnosticados como TDAH, con largo tiempo de tratamientos sin resultados de progresiva mejoria, y no son TDAH, sino, Trastornos Border line de la personalidad , patologia que va aumentando su frecuencia de presentación en la sociedad, y que tiene muy mal pronóstico si no lo abordamos a tiempo y correctamente. Segundo, porque a veces la co-morbilidad con trastornos de conducta tiene tal dimensión que se debe modular su comportamiento con antipsicóticos, antidepresivos, etc, ..la medicación adecuada sólo puede evaluarla un médico especialista.

Obviamente, la medicación logra estabilizar los niveles de atención del niño y mejora su control de impulsos y su toma de decisiones, pero no alcanza para que adquiera los conocimientos de base, que por diversas razones, anteriormente expuestas, no adquirió; para ponerlo “al día” con su grupo escolar, además de la medicación necesita tratamiento especializado. Este tratamiento debe ser realizado por profesionales del área de la salud o educadores especializados en rehabilitación, no por una maestra de “apoyo escolar”, ya que al tratarse de una patología de origen neurobiológico, exige una intervención neuropedagógica e interdisciplinaria que provoque cambios en la estructura neuronal que presenta comportamiento disfuncional o alterado, es decir, sobre el sustrato neuronal de la memoria, la atención, las emociones, las funciones ejecutivas, el sistema motriz y los módulos cerebrales responsables del lenguaje y el razonamiento. Respecto al trabajo de la maestra en la Escuela, partimos de la base que todo docente da lo mejor de sí, para sacar adelante a niños que presentan determinadas dificultades en diversas áreas, más aun hoy día, cuando se tiende a la integración de chicos con diferentes capacidades.  El equipo de tratamiento externo que atienda al niño con TDAH, puede asesorar y brindar a la maestra determinados materiales, adecuar las evaluaciones que le tomarán, darle contención respecto a las frustraciones que generan este tipo de alumnos, pero consideramos que muchas veces, se depositan en las instituciones escolares, expectativas  que exceden sus responsabilidades y cometidos educacionales y ante la frustración, se tiende a subestimar y desvalorizar la labor del maestro de aula. No debemos olvidar que el rol central de la educación en valores de un niño, debe ser la familia. De lo anteriormente expuesto, se puede observar claramente la angustia, que sin duda vive este niño, quien no poder controlar su conducta y sus impulsos; como consecuencia de ello, externaliza esa angustia, sin embargo, de una forma que resulta paradójica para los adultos: con indiferencia, oposicionismo, actitudes de aislamiento, de meterse en problemas, de no poder medir las consecuencias de sus acciones. Estos chicos, en general no piden ayuda, o al menos, no lo hacen de la forma verbal que esperaríamos. Los adultos, en general, realizan una mirada rápida y desde sus urgencias por cumplir con las responsabilidades inherentes a su rol, ( padres, educadores, familia, etc), y desde esa posición tendemos a ser bastante poco tolerantes con estos chicos, quienes realmente alteran nuestro ritmo, los vínculos familiares y nuestra planificación escolar. Estos niños requieren tratamiento especializado, realizado por profesionales preparados para contenerlos y poner límites, para “educar” esas estructuras neurales que determinan su comportamiento rebelde y disruptivo, y que lo llevan a tener tan baja opinión de sí mismo. Además, trabajar junto con la familia y los docentes en las modificaciones ambientales, sociales, conductuales y cognitivas, que mejor se adecuen a las necesidades y al estilo cognitivo del niño. Niños hiperactivos y “difíciles” hubo siempre, pero la sociedad y la familia, eran antes más sólidas en el mantenimiento de determinados valores y pautas de educación y respeto; actualmente,  vemos que estas estructuras se hacen más laxas, por diversas razones.

En las entrevistas con padres de niños con TDAH, ellos mismos reconocen que el niño “se les va de las manos”, que “ya no saben qué penitencia implementar “, que “no pueden más”… Si los papás no pueden, imaginen  la frustración del maestro que procura desplegar todas sus estrategias posibles de seducción y contención, para que el niño se motive a trabajar, y el niño le presenta un muro infranqueable. La tarea por delante no es fácil, pero según nuestra experiencia, todos estos niños, si han sido bien diagnosticados, y en especial a tiempo, en la infancia, y tienen un tratamiento acorde a sus necesidades pedagógicas, emocionales  y conductuales y un buen acompañamiento escolar y familiar, salen adelante, y en algún momento de su vida y de su escolaridad, hacen ese “clic”, tan necesario y tan esperado por todos.

Prof. Neuropsic. Ing. Silvia Pérez Fonticiella.

Consultora en Neurociencias.

 

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TRATAMIENTOS DE ESTIMULACIÓN NEUROCOGNITIVA Y NEUROPEDAGÓGICA

La Estimulación Neurocognitiva es una disciplina dentro de los programas de Neurorehabilitación, que tiene por finalidad mejorar la calidad de vida de los pacientes con alteraciones en sus funciones cerebrales superiores. Esto incluye a pacientes que van, desde déficit neuropsicológicos de grado leve a moderado, subyacentes a distintas patologías neurológicas, como ser:

Dislexia  – Disortografía

  • Trastorno Apracto-Agnósico

  • Disgrafía

  • Discalculia   –  Síndrome de Gerstmann

  • Trastorno de las Funciones Ejecutivas

  • Trastornos Generalizados del Desarrollo

  • Trastornos del Espectro Autista

  • Traumatismo encéfalo-craneano

  • ACV

  • Epilepsias con trastornos cognitivos

  • Enfermedades psiquiátricas que cursan con trastorno cognitivo.

  • Trastorno por déficit de atención con/sin Hiperactividad

  • Encefalopatías no evolutivas con déficit intelectual y déficit de lenguaje

  • Encefalopatías progresivas con deterioro neurológico cognitivo,(memoria, atención, gnosias, praxias), y del lenguaje.

  • Objetivos específicos:

    Mejorar la performance cognitiva a partir del entrenamiento sistemático de: atención, memoria, funciones ejecutivas, habilidades viso-espaciales, gnosias, praxias y lenguaje. En los últimos años, se han logrado documentar en el ámbito científico, numerosas experiencias de mejora en la calidad de vida y cambios en las capacidades funcionales, gracias a los procesos de remodelación del sistema nervioso y sus mecanismos de neuroplasticidad.

    Dar asesoramiento y orientación a fin de implementar en el entorno del paciente, estrategias destinadas a prevenir o disminuir el estrés familiar.

    Favorecer la reinserción social y escolar, en pacientes con lesiones adquiridas a través de la rehabilitación neuropsicológica.

    En este entorno de tratamiento individualizado, con un encuadre rico en diferentes materiales y estrategias,  la Informática Rehabilitativa ocupa un lugar destacado,  ya que la diversidad de técnicas que el paciente,  con un mediador capacitado, puede desarrollar con la computadora, abarcan instancias que favorecen y potencian aspectos cognoscitivos, psicomotrices, de lenguaje, emocionales, lúdicos, comportamentales y pedagógicos, entre otros.

    Los ejercicios realizados en la computadora, se complementan con ejercicios en cuadernillos de trabajo diseñados para la reeducación de cada patología. (Ej. dislexia, discalculia, disfunción atencional, etc).

    También contamos con la consola Nintendo Wii, que se está utilizando en diferentes centros médicos de USA y Europa, para la Neurorehabilitación. Este dispositivo cuenta con diversos programas de juegos que nos permiten apuntar a mejorar la precisión de los movimientos, acomodar la equilibración apoyada en la búsqueda de buenas posiciones posturales y depuración de movimientos aislados, (brazos, hombros, muñecas, manos, dedos), que pueden reorientarse para el logro de determinados objetivos, como tomar un objeto, señalar hacia una dirección, reconocer lateralidad, etc.

    A diferencia de otros videojuegos, que sólo requieren del uso de los dedos de la mano, la consola Wii exige el empleo de todo el cuerpo con equilibrio y coordinación de movimientos”

    Ben Rucks Director  Serv Rehabilit. Hospital Riley USA.

    Con este tipo de actividad lúdica, donde el paciente debe involucrar muchas partes de su cuerpo, (a diferencia de los videojuegos tradicionales), vamos logrando la internalización del movimiento,  trabajando la inhibición muscular necesaria para ajustar las  respuestas a los estímulos, y la reeducación de las funciones cerebrales superiores, como atención, memoria, percepción visual, gnosias, praxias, y lenguaje. Desde el punto de vista socio-emocional, es notoria la mejoría en la autoestima y también en su interacción social.

    “La Informática Rehabilitativa ha demostrado favorecer eficientemente aspectos tales como: la comunicación, el equilibrio motivacional, velocidad en la presentación de material, mayor independencia en las realizaciones, ejecuciones controladas para favorecer la concentración y atención sostenida, desarrollo del pensamiento lógico, facilitación en la adquisición de estrategias cognitivas y metacognitivas por parte del paciente.”

    Prof. Dr. Máximo Etchepareborda. Neurólogo Infantil. SANI-Soc. Argentina de Neurología Infantil

    Los programas utilizados en Informática Rehabilitativa,  apuntan a potenciar y mejorar:  los tiempos de reacción, la atención selectiva, sostenida y concentrada; la coordinación visomotora y la orientación viso-espacial,  asi como el pensamiento abstracto y el ordenamiento lógico; el  mejoramiento de los procesos semánticos y sintácticos, enfatizando los procesos de comprensión. También contamos con programas más específicos que tienden a mejorar la lectura y escritura, (en diversos códigos, estilos de letras y estímulos de interferencia), así como la  reestructuración cognitiva del aprendizaje de la matemática y el entrenamiento de la percepción visual. Otros programas, son potenciadores de situaciones interactivas de aprendizaje y se utilizan en la reeducación fonoaudiológica y psicomotriz; y también se trabaja con programas de estilo lúdico que favorezcan y  promuevan el  desarrollo de la creatividad; todo el software utilizado, forma parte de un plan de tratamiento elaborado a la medida de cada paciente.

    “Se ha descubierto que los estímulos periféricos son capaces de modificar la organización espacial de la corteza, debido a la plasticidad neuronal  y la reorganización de la corteza cerebral  y  sus conexiones, con implicación en la recuperación de funciones tras una lesión cerebral precoz.”

    James Schwartz, MD, PhD  Professor Center of Neurobiology and Behavior Columbia Univ

    Principios de Neurociencia Schwartz, Kandel, Jessel.

    Referencias:

    Información en Internet – Blog : www.iinnuar.wordpress.com

    Reeducación y Rehabilitación cognitiva en Entornos Informatizados. Dra. Silvia Pérez Fonticiella.

    La elevación del CI en entornos informatizados.  Prof.Silvia Pérez Fonticiella/ Miguel A.  Solari

    La tecnología que mejora la calidad de vida. Silvia Pérez Fonticiella.

    La Informática en la reeducación y la rehabilitación de las dificultades del aprendizaje y de conducta. S- Pérez Fonticiella.

    El lenguaje del niño. Juan Narbona/Claude Chevrie Muller

    Principios de Neurociencia.  E.Kandel, (Premio Nobel 2000), J.Schwartz, T Jessell

    Prof. Neuropsic, Ing.   Silvia Pérez Fonticiella.

    Consultora en Neurociencias

    CÓRDOBA  Capital – iinnuar@gmail.com

     
    3 comentarios

    Publicado por en marzo 18, 2010 en ADDH, ADHD, Adolescencia, AFASIAS, Ansiedad, aprender a leer, aprendizaje, Atención, audiovisual, Autismo, Autocontrol, Autoestima, bebés, Cerebro, cerebro humano, CIENCIAS, Ciencias del cerebro, COMPORTAMIENTO DISRUPTIVO, computadoras, comunicación, conciencia fonológica, Conducta, CONSOLA NINTENDO WII, CULTURA ICÓNICA, Damasio, A., DEFICIT DE ATENCIÓN, Desarrollar el potencial humano, Desarrollar la lectura, Desarrolle el potencial lector de su hijo, Dificultades, Dificultades aprendizaje, discalculia, DISFUNCIÓN EJECUTIVA, DISGRAFÍA, Dislexia, Disortografía, Educación, ENSEÑANZA-APRENDIZAJE, Enseñe a leer a su bebe, entornos informatizados, Epilepsia, ESCRIBIR, Escritura, ESCUELA INCLUSIVA, Escuela para padres, Espectro Autista, Estimulación cognitiva, Estimulación Neurocognitiva, Estimulación temprana, estimulacion cerebral, estimulacion cerebral adultos, evaluacion neuropsicologica, Fonoaudiología, Funciones cerebrales superiores, funciones ejecutivas, GARDNER H., genes, iconografico, IMAGINACION, informática aplicada, INTELIGENCIAS MULTIPLES, Kandel, Lectura, Leer y escribir, lenguaje, Literatura, MATEMATICA, McLuhan, Memoria, motricidad, NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES, Neurociencias, Neurologia, NEUROPEDAGOGÍA, Neuroplasticidad, Neuropsicóloga Silvia Pérez, Neuropsicóloga Silvia Pérez Fonticiella, NEUROPSICOLOGÍA, Neuropsiquiatria, neurorehabilitación, Niños, Niños hiperactivos, Nintendo, Nintendo Wii, NIVEL INTELECTUAL, nuevas tecnologías, Padres hijos, patologías origen genético, PLASTICIDAD, Platicidad cerebral, Prader Willi, Problemas de aprendizaje, problemas de atención, Problemas de conducta, PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN POR EL CEREBRO, Psicología, Psicopedagogía, Psiquiatria, Pubertad, Rehabilitación Nintendo Wii, REHABILITACION CON WII, retraso mental, RTS, Rubisntein Taybi, Salud, SCHWARTZ, sistema nervioso, SPW, TALLER ESTIMULACION, TDAH, tecnologías, TEDL, TGD, TRASTORNO APRACTO-AGNOSICO DEL LENGUAJE, Trastorno de Atencion, Trastornos de conducta, Trastornos de lenguaje, Trastornos del Neurodesarrollo, Trastornos especificos de desarrollo del lenguaje, Trastornos generalizados del desarrollo, Trastornos motores, Tratamiento estimulación neurocognitiva, tratamientos, Videojuegos, Vigotsky, Vinculos, Wii

     

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    IINNUAR INVESTIGACION EN NEUROCIENCIAS

     

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    EVALUACIÓN NEUROPSICOLÓGICA

    ¿QUE ES  Y QUE INVESTIGA LA EVALUACIÓN NEUROPSICOLOGICA ?


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    ^   Haz clic sobre esta presentación en Power Point si te interesa conocer los objetivos y pasos de una Evaluación Neuropsicológica.

    IINNUAR  INSTITUTO DE NEUROCIENCIAS

    JIMENEZ DE LORCA 4436

    CERRRO DE LAS ROSAS  CÓRDOBA.  TEL.. 0351  482 2887   iinnuar@gmail.com

    SANATORIO ALLENDE   0351 426 9276

    Consultorios también en Villa Carlos Paz.

    Ver también:

    Indicaciones para realizar una Evaluación Neuropsicológica.

     

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    TRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA.

     La poesía nos presta algunas metáforas para tratar de entender mejor a los seres humanos.

     

    “Cada uno se define para siempre en un solo instante de su vida, un momento en el que un hombre se encuentra para siempre consigo mismo…”

    Jorge Luis Borges.

    Esta bella frase de Borges, nos lleva al otro extremo del camino, a pensar sobre aquellas personas cuyas características los llevan al desencuentro consigo mismo.

    El autismo es el trastorno de desarrollo de la infancia que ha provocado mayor controversia política, dado que sus síntomas se consideran insólitos y estigmatizantes, y hasta la década de los 80, muchos profesionales sostenían la errónea idea de que era la consecuencia emocional de una paternidad inadecuada; esto complicaba mas aún la comunicación del diagnostico por toda la carga emocional que representaba para el grupo familiar.

    El autismo, es un trastorno que se ha estimado con una prevalencia de alrededor del 4 -5/10.000, a partir de los nuevos criterios diagnósticos. Sin embargo, en algunas comunicaciones científicas a nivel mundial se  lo eleva al doble; en nuestra práctica cotidiana, también tenemos la impresión de un incremento de la demanda de esta patología, destacando que los varones son afectados tres veces más que las niñas.  Pero por otro lado, nos preocupa la cantidad de niños que no han sido correctamente diagnosticados. Nos llegan a la consulta niños derivados para ser evaluados, con una etiqueta de “autista”, sólo porque presentan trastornos del lenguaje, alguna carencia particular del mismo, mostrando criterios reduccionistas y falta de experiencia clínica para hacer un correcto diagnostico diferencial.

    Me preocupa muchísimo la sobrediagnosticación, o el diagnóstico “apurado”, por cumplir con requisitos de urgencias escolares o ansiedades familiares. Es común que nos encontremos en la clínica, con niños, que ante la urgencia o la duda.. o son etiquetados TDAH o son Autistas, esto hace mucho daño al niño y a su familia, lo mejor ante la duda, es derivar o hacer interconsulta.

    Se da una gama tan extensa en la severidad y en los síntomas del autismo que es apropiado hablar de un espectro autista más que de autismo.

    Se puede manifestar desde el primer año de vida o aparecer en el segundo año o en la etapa preescolar, presentando en este caso, una pérdida del lenguaje, de las habilidades sociales, de la capacidad para el juego y a menudo de las capacidades cognitivas adquiridas anteriormente. Estos síntomas pueden estar acompañados o no de otros signos, clásicos,  trastornos de las funciones ejecutivas (entre ellas,  control comportamental, atención, planificación de la acción), déficit sensoriomotores, y crisis epilépticas.

    Desde la mirada neurológica, se ha dado una interpretación biológica, donde no se considera al autismo una enfermedad única, sino un síndrome conductual, un criterio de agrupación similar a los conceptos de Retardo mental, Parálisis cerebral infantil o Disfasia; es decir que existen un conjunto de síntomas que permiten la inclusión del niño dentro de la categoría diagnostica de Trastorno Autístico, pero las causas que determinan el origen del trastorno son variadas, siempre y cuando tengan por denominador común afectar una determinada área del sistema nervioso que da origen a esos síntomas.

    Hay muchos trabajos presentados en revistas internacionales que dan cuenta de una posible relación  entre daño cerebral y autismo, en un 10 a 15% de los casos, se encontraron factores biológicos, que tiene diversas causas, genéticas, infecciosas, metabólicas o agresiones directas al encéfalo, la mayor parte de causa no conocida. El riesgo de recurrencia en una familia con un hijo afectado es de 3 a 8%.

    Pero la única certeza en este momento respecto al tema, parece ser, “El persistente misterio del autismo” (Revista  Brain 2003), y la necesidad de un diagnostico realizado en forma multidisciplinaria y por profesionales con experiencia ya que el abanico de manifestaciones clínicas hace muy difícil su precisión y el diagnostico diferencial con otras patologías. El autismo se nos resiste a ser develado, desafía nuestro criterios y protocolos clínicos, pero sobre todo, nos hace poner en juego nuestra humanidad.

    ¿QUE  SINTOMATOLOGIA  SE PUEDE  PRESENTAR ?

    “Lo que siento por ti es tan difícil, …tan doloroso como la pobre luz de las estrellas que llega dolorida y fatigada” Lo que siento por ti, anda tanto,… que a veces no te llega”   (*)

    Déficit de la interacción social.

    Los niños con autismo severo, tiene poco interés en la interacción social, parecen apagados, ensimismados, y en general se resisten a ser abrazados, no responden con seguridad cuando se les llama o fijan su mirada con una expresión vacía.

    Varían desde un extremo de completo desinterés por otras personas, que son ignoradas o tratadas como objetos, hasta un modo intrusivo de repetición de preguntas en un intento de mantener la interacción social en movimiento.

    Pero hay un gran número de niños, afectados con menor severidad, que expresan afecto solo  con algunas personas y cuando ellos quieren, o de forma indiscriminada e inapropiada. Algunos de ellos se cuelgan de las personas familiares, los tocan, los besan desmesuradamente, prefiriendo siempre más el contacto con los adultos que con otros niños.

    Otro grupo son hiperverbales, hablan incesantemente sobre un tema de su elección, sin ser conscientes de si el tema les interesa o no a los demás.

    Algunos son excesivamente tímidos y miedosos, y no saben como vincularse con sus pares, resultando  socialmente torpes y rígidos.

    “Soy mi padre y mi madre, soy mis hijos

    Y soy el mundo

    Soy la vida y no soy nada…

    nadie…”(*)

    Déficit afectivos y repertorio limitado de intereses.

    No logran desarrollar una actitud empática, “conectarse” con el otro, interpretar su tono de voz, decodificar su expresión facial, gestos, intenciones, por lo que en general los lleva a tener respuestas inadecuadas, fuera de lugar, que ponen incómodos a los demás.

    Presentan un monto de ansiedad muy elevado, muy baja tolerancia hacia la frustración, que se traduce en miedos, en berrinches, en conductas autoagresivas  cuando no se logra satisfacer su demanda.

    Debido justamente a un fallo en la función simbólica, el juego, los juguetes, los objetos no tienen para ellos el mismo sentido que para los demás niños. No los veremos simulando,  jugando al como si… por lo que su imaginación, y su capacidad de crear entornos lúdicos que los hagan sentir felices, es casi nula.

    Por lo general manipulan juguetes en lugar de jugar con ellos.

    El niño con autismo severo en general no juega,  pasa horas con un solo objeto, o rompiendo papel, o sacudiendo una cuerda, pasando luego a un estado de irritabilidad descontrolado si intentamos cambiar esta rutina.

    Por lo general llevan como sostén del cual se resisten a separarse, un palo, un pedazo de tela o un hilo.

    “Cuando compre un espejo voy a verme la cara,

    Voy a verme

    Pues que otra manera hay decidme

    Que otra manera de saber quien soy?”(*)

    Déficit motores, estereotipias, conductas autolesivas.

    Es común en los niños autistas la torpeza motriz, y otras alteraciones motrices que se ponen en evidencia cuando les pedimos que imiten nuestros gestos, o que hagan el gesto de servir un vaso de agua, clavar un clavo, etc.

    Por otro lado, las estereotipias, que van desde movimientos de todo el cuerpo, como balanceos, dar vueltas, saltar, hacer ruidos, etc, las perseveraciones verbales o motoras, la ecolalia, el repetir varias veces la misma palabra o frase, el realizar los mismos movimientos, oler cosas, conductas autolesivas como golpearse, morderse y no demostrar signos de dolor son muy característicos de este trastorno.

    Presentan una anomalía en la sensibilidad o una conciencia de los estímulos distorsionada, por ejemplo, pueden  parecer no  escuchar ningún sonido, a ser hipersensibles a otros.

    “Como un disco acabado

    Que gira y gira y gira

    Ya sin música..” (*)

    Trastornos del sueño.

    Parecen tener sus ritmos circadianos alterados, pueden o dormir muy poco, y despertar a cualquier hora, o tener periodos de sueño excesivo.

    “Yo no te pido nada,

    Yo no te acepto nada.

    Alcanza con que estés en el mundo

    Con que sepas que estoy

    En el mundo,  Con que seas

    Me seas…”

    Inteligencia.

    No es un rasgo definitorio en este trastorno, pues si bien la mayoría de los autistas tienen un déficit intelectual, también se da en chicos muy inteligentes.

    No obstante, la dificultad en las habilidades de ejecución, en la concentración de la atención, y en la toma de decisiones, son características que pueden impedir que aun teniendo un muy buen nivel de inteligencia no logren funcionar de forma eficaz en la vida cotidiana.

    Autismo y Epilepsia.

    El riesgo de epilepsia es elevado, en especial en los niños autistas con déficit intelectual severo y déficit motores.

    La prevalencia de crisis varía con la edad, pero sobre todo es mayor en la primera infancia, donde los espasmos infantiles y el síndrome de Lennox-Gastaut pueden ser los que nos anuncien la posterior sintomatología autista.

    “Estoy aquí  En el mundo

    En un lugar del mundo

    Esperando

    Esperando.

    Ven

    O no vengas

    Yo

    Me estoy aquí

    Esperando.”(*)

    Trastornos de Comunicación.

    El síntoma que mas frecuentemente lleva a los autistas preescolares a la atención medica es el desarrollo inadecuado del lenguaje. Se plantean muchas preguntas difíciles de responder:   ¿Qué nos quiere decir ? ¿Qué trasmite el niño autista a través de su no-lenguaje, de su conducta tan inexplicable desde nuestra lógica?

    “Te estoy llamando… como el destino, como el sueño a la paz,

    Te estoy llamando con la voz, con el  cuerpo, con la vida,

    Con todo lo que tengo y que no tengo,

    Con desesperación, con sed, con llanto.

    Como si fueras aire y yo me ahogara

    Como si fueras luz y me muriera. “(*)

    Debido a que los trastornos en esta área son tan relevantes y en base a lo observado se clasifican en diferentes tipos de acuerdo a lo déficit  que presentan, dejaremos este tema para una segunda entrega, junto con los aspectos de pronostico y tratamiento, asi como las posibilidades de integración escolar.

    (*) Las citas son de la obra poética de Idea Vilariño. Me parecieron representativas de algunos de los dilemas del autismo.

    Prof. Silvia Pérez Fonticiella

    Espe.  Neuropsicología.

    Unidad de Cirugía de Epilepsia.

    Consultora en Neurociencias   Equipo EMINN IINNUAR

    Córdoba – Argentina.

    www.iinnuar.wordpress.com

     

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