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PSICOANÁLISIS Y NEUROCIENCIAS

PSICOANÁLISIS Y NEUROCIENCIAS

Esta imagen me sugiere como interpretación, un cerebro que también se construye, como algo que no está dado, y que no responde al prejuicio de que nacemos y ese cerebro no se modifica, ya Ramón y Cajal habia planteado que sus investigaciones lo llevaban a la idea de que tendría que haber algún tipo de regeneración neuronal, y en la actualidad las neurociencias han confirmado que siempre y toda la vida podemos crear nuevas sinapsis si tenemos los estímulos adecuados, si “trabajamos sobre nuestro cerebro”, como muestra la imagen ; además tenemos también la confirmación neurofisiológica que la palabra, las terapias basadas en la palabra, como el psicoanálisis, también producen “encendido” de circuitos neuronales. Todo está conectado, las fronteras entre las disciplinas deben ser más flexibles, más laxas, debemos trabajar conjuntamente para comprender la complejidad del ser humano, y realizar mejores intervenciones que den cuenta de “la dimensión” bio-psico-social y axiológica”. SPF.

Este tema puede profundizarse si les interesa con nuestro trabajo en  presentación en PPT Neuroplaticidad El despertar de la Neuronas “Messi”  en este Blog. 🙂

https://iinnuar.wordpress.com/?s=neuronas+messi

IINNUAR

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“EL JARDIN DE LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN” Orientación Vocacional Ocupacional en Adultos Mayores

ORIENTACION VOCACIONAL EN ADULTOS MAYORES

ALGUNAS REFLEXIONES.

“EL JARDÍN DE LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN”

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Prof , Neuropsic. Silvia Pérez Fonticiella

La  vejez.

La vejez se ha olvidado del olvido Y por eso se arrima a la memoria La vejez suele ser obligatoria Y sin embargo es tierna como un nido El corazón afloja su latido Y la sangre da vueltas en su noria De paso se entretiene con la historia y el amor no está insomne ni dormido Lo que falta vivir ya no encandila No importan escaseces ni abundancias El dios que vigilaba no vigila los años van borrando las distancias Y ya que la conciencia está tranquila La vejez guarda dos o tres infancias.

Mario Benedetti.

¿ELIJO EL TEMA O EL TEMA ME ELIJE A MI? El objetivo de este trabajo es el de deslizar una mirada, un tímido esbozo de hacer flexión con algunos conceptos de la disciplina: “Orientación Vocacional Ocupacional”, haciendo foco en los procesos de producción de subjetividad de los adultos mayores y sus posibilidades de elección de caminos vocacionales u ocupacionales. Este trabajo tiene sus antecedentes en un ensayo que realicé el año pasado referido a  “Adultos mayores e Informe Mundial” con el fin de proponer algunas ideas para que los adultos mayores desarrollasen proyectos autogestivos, tendientes a la auto-sustentabilidad en el mediano plazo, previa capacitación acorde a sus intereses y posibilidades. En ese momento, el tema surgió  “conscientemente” como una reacción de rechazo personal a esta popularizada actitud social de “archivar” al viejo en su casa o en establecimientos, o buscarle simplemente actividades recreativas. Pero a partir de lo que me hace obstáculo en el otro, obtengo como beneficio un espacio para pensar con el otro y pensarme-re-pensarme, develando así aquellas  pre-concepciones a través de las cuales, veo y hago hablar al otro de cierta forma. Creo que el titulo “me elije” por mi gran pasión por la literatura de Borges; en este caso me surgió una paráfrasis de su cuento: “El jardín de los senderos que se bifurcan”. En esta obra el autor juega con la física cuántica y la ficción en un laberinto-jardín donde los instantes se bifurcan; al llegar a un instante existen múltiples posibilidades de camino a elegir y el tiempo, puede transcurrir sobre las múltiples opciones que en cada instante emergen. El hombre está acostumbrado a enfrentar diversas alternativas y optar por una, a la vez que elimina las otras, sin embargo el constructor del laberintico jardín,  Ts´ui Pen, opta simultáneamente por todas, creando así diversos porvenires, diversos tiempos que también proliferan y se bifurcan.   INTRODUCCION. Toda representación del mundo impone también visiones sobre el mundo, jerarquiza y ordena contenidos de acuerdo a una ruta epistémica personal, que dará cuenta a su vez de cartografías del deseo; por lo tanto, nunca podrá ser una representación neutra u objetiva. Estamos hechos de manera tal, que comprender o saber es ya un fin en si, que no pide otra justificación. Pero el espíritu humano, por suerte, no se contenta con el placer solipsista de ser el poseedor de un saber encapsulado, sino que comprende para actuar y provocativamente, comprende para transformarse. También debemos considerar que, a diferencia de otras especies,  cada uno de nosotros es sujeto  que se toma como objeto, por lo cual lo que “somos” comprende, en un sentido, ese objeto que vamos a examinar. Lo que somos, después de todo, es también nuestra historia y a partir de ella misma y de los siempre provisorios resultados presentes, damos continuidad a nuestro pensar y a nuestra potencialidad hacia el futuro. Es en este sentido, entendiendo el conocimiento como un entrecruzamiento de cuestiones de diverso orden epistemológico, y desde un posicionamiento hermenéutico,  que nos acercamos a la orientación vocacional ocupacional como  objeto de conocimiento;   es desde ese lugar que intentaremos una aproximación a la heurística del proceso de “hacerse para ser”, entendido como un proceso que dura toda la vida, es decir un sujeto en proceso al modo “kristeviano”, siendo consciente de lo provisoria y acotada que podrá ser mi mirada al respecto. Me gusta pensar la vida de una persona como una danza, en la que múltiples variaciones de movimientos vayan enhebrando volátiles escenas cotidianas que darán soporte material a significantes propios y del Otro, en un peculiar entramado. Entramado singular, inédito, sobre-determinado, en el cual, en  momentos de cambios importantes, de quiebres , de  puntos suspensivos, de paréntesis,  se inscribirán eventos poderosos o significantes vacíos en la gramática del ser, y éste responderá  con todo lo que ha sido y lo que es y ¿por qué no animarnos a decirlo?, también con algo de eso que puede llegar a ser y aún no lo sabe FUNDAMENTOS SOCIO-HISTÓRICOS QUE HACEN CADA VEZ MÁS VISIBLE, EN LA AGENDA MUNDIAL, LA NECESIDAD DE INTERVENCIONES  CON LOS ADULTOS MAYORES. En julio de 1997 se llevó a cabo en Hamburgo la Quinta Conferencia Internacional de Educación de las Personas Adultas, organizada por la UNESCO y en particular por el Instituto de la UNESCO para la Educación, el centro especializado en política e investigación sobre el aprendizaje de personas adultas. La atendieron aproximadamente 1.500 delegados de todas las regiones del mundo, con representantes de 140 estados miembros y alrededor de 400 ONG. Además del trabajo de las comisiones y de las sesiones plenarias que debatieron sobre los documentos oficiales de la Conferencia, La Declaración de Hamburgo y La Agenda para el Futuro, hubo 33 grupos de trabajo organizados en torno a los temas y subtemas de la Conferencia.  “En todo el mundo, tanto en los países industrializados como en los países en vías de desarrollo, está cambiando la estructura de la población; en la actualidad se puede contar con vivir mucho más de lo que se vivía hace 50 años. Como consecuencia, existe una creciente demanda de educación de personas adultas, así como de otros servicios sociales; se ha reconocido que la educación puede jugar un papel vital al permitirle a las personas de edad seguir siendo independientes, mantenerse al tanto de las transformaciones de la sociedad y vivir una vida más plena.” Instituto  UNESCO para la Educación Quinta conferencia internacional de educación de la personas adultas CONFINTEA V, Hamburgo de 1997.       anciano con flores CELEBRACIÓN  DEL NACIMIENTO DE  LA VEJEZ.

Hokusai, el más famoso artista de toda la historia del Japón, cambió de nombre y apellido treinta veces, por sus treinta renacimientos en el arte o en la vida y noventa y tres veces se mudó de casa. Nunca salió de pobre, aunque trabajando desde el amanecer hasta la noche, creó nada menos que treinta mil pinturas y grabados. Sobre su obra escribió: De todo lo que dibujé antes de mis setenta años, no hay nada que valga la pena. A la edad de setenta y dos, finalmente, he aprendido algo sobre la verdadera calidad de los pájaros, animales, insectos y peces y sobre la vital naturaleza de las hierbas y los arboles. Cuando tenga cien años, seré maravilloso.” (Historia tomada de “Espejos”, del escritor Eduardo Galeano)

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 CARACTERÍSTICAS PSICOSOCIALES DE LOS ADULTOS MAYORES.

Cada ser humano procura Integrarse al espíritu de su época, de modo de apropiarse de sus temas, de apropiarse de una pequeña parcela del campo semántico dominante, como forma de poder reconocerse  y reconocer qué tareas concretas tiene por delante. Paulo Freire nos los dice de este modo: “…el hombre va dinamizando su mundo a partir de estas relaciones con él y en él, va creando, recreando; decidiendo. Va temporalizando los espacios geográficos. Hace cultura” En una especie de “juego creador”, el niño devenido en adulto activo, pasa la mayor parte de su vida tejiendo significantes que lo significan, que le hacen sentir útil, que como trabajador lo convierten en paciente demiurgo al servicio de ilusiones ajenas. El tener 20, 50 u 80 años no tiene en sí mismo significación alguna, si es que nadie se la adjudica; por lo tanto se irán produciendo colectiva e individualmente, diferentes sentidos de acuerdo a la historia singular, a lo social-histórico y a la cultura.

 

“…El carácter único del “yo” se esconde, precisamente, en lo que hay de inimaginable en el hombre. Sólo somos capaces de imaginarnos lo que es igual en todas las personas, lo general. El “yo” individual es aquello que se diferencia de lo general, o sea lo que no puede ser adivinado y calculado de antemano, lo que en el otro es necesario descubrir, desvelar, conquistar…”

Milan Kundera.  “La insoportable levedad del ser”

¿QUÉ SUCEDE CON UNA  PERSONA CUANDO DEJAN DE SONAR LOS TIMBRES DEL DESPERTADOR, CUANDO HAY TIEMPO SIN TIEMPO, CUANDO NADIE ADVERTIRÁ SU AUSENCIA EN ALGUNA PARTE DEL ORBE? Se producen alteraciones en  una de las dimensiones neuropsicofisiológicas más relevantes a la hora de analizar las vicisitudes cotidianas del adulto mayor: su cronobiología. Einstein afirmaba que sólo existen dos tiempos: el tiempo psicológico y el tiempo físico. El tiempo psicológico es el que cada uno de nosotros experimenta de forma cotidiana y que tendrá tantas posibilidades de variación como nuestras sensaciones subjetivas. El segundo tiempo depende de los sistemas de referencia de distintos observadores y tiene un límite, que constituye la otra cara de la relatividad einsteiniana: la constante física de la velocidad de la luz. Los fotones, partículas que viajan a la velocidad de la luz, carecen de tiempo, no envejecen. Pero nuestros sistemas de referencia externos, también se han modificado a lo largo de las épocas, lo que provoca una sensación de inquietud o desorientación cosmológica en  nuestra existencia, nuestro universo ya no es el de Ptolomeo, pero también ha dejado de ser el de Copérnico, el de Galileo o el de Newton. Pero el tiempo que más nos interesa, a los efectos de dimensionar lo que le sucede al adulto mayor, es el tiempo interno, ese tiempo en el que deberían converger en algún punto, el tiempo del proyecto y el de la realidad existencial. Algunos  científicos han estudiado este fenómeno del sentido interno del tiempo y han podido señalar que la presencia o ausencia de estímulos, produce variaciones decisivas en nuestra forma de captar el tiempo. De este modo, cuando disponemos de “todo el tiempo”, cosa que sucede en las vacaciones, o cuando ya no estamos insertos en el mercado laboral, el tiempo se vive como un vacío indeterminado. “En mis tiempos, había tiempo …, quizás el tiempo era como las frutas, se regalaba a los vecinos después de verlo madurar. Se compartía en las veredas, entre abanicos y señores…”  Maria Elena Walsh. En otros tiempos…, había tiempo, había padres, había abuelos que sentaban en su regazo a los nietos y les contaban innumerables historias, con las que no sólo se favorecía la fantasía del niño, sino que el propio abuelo podía volver a  sentirse joven y vital siendo, muchas veces, el protagonista de increíbles hazañas. Les puedo asegurar, que un pequeño no olvida jamás los relatos que le cuentan o que les leen sus abuelos; incluso cuando es mayor, se los reproduce a sus propios hijos. Soñar para crear, crear para crecer… El encuentro de la palabra y el gesto con nuestros seres queridos, deja una huella indeleble en todo ser humano, una huella que le hace encontrar posteriormente el placer y la motivación para el diálogo, para la lectura, para la escritura. A medida que la edad avanza, el tiempo parece transcurrir con mayor rapidez. También se han encontrado diferencias, entre la percepción del tiempo en personas que viven en una ciudad, agobiadas por el estrés del síndrome de la prisa, y en personas cuya actividad se desarrolla en el campo o alejadas de la gran urbe. Pero las investigaciones coinciden en que más allá de las diferencias personales respecto a la sensación de velocidad y durabilidad, la generalización apunta a una sensación de que el tiempo ya no está a nuestra disposición, a nuestro alcance, como que constituye una dimensión ajena a nosotros.

Ser moderno es parte de un universo en el que según Marx, todo lo que es sólido se desvanece en el aire.” Marshall Berman No obstante, el adulto mayor queda atrapado en determinados ritmos y velocidades, discursos totalizadores y homogeneizantes, a partir de los cuales su cuerpo se expresa en una dimensión espacial, imposibilitado de acceder también a una dimensión temporal, histórica y deseante.

“En los últimos años, la Abuela se llevaba muy mal con su cuerpo. Su cuerpo, cuerpo de arañita cansada, se negaba a seguirla. -Menos mal que la mente viaja sin boleto….” –decía-

–          El libro de los Abrazos.  Eduardo Galeano

LAS INSTITUCIONES: ESOS LUGARES DE CONTENCIÓN QUE HACEN BORDE EN LOS LÍMITES DE LA MODERNIDAD LÍQUIDA.

René Käes en “Sufrimiento y psicopatología de los vínculos institucionales” sostiene que: “…la institución nos precede nos sitúa y nos inscribe en sus vínculos y sus discursos…. Descubrimos también que nos estructura y que trabamos con ella relaciones que sostienen nuestra identidad.” La naturaleza errática y esencialmente impredecible del cambio contemporáneo, ha modificado la forma de “estar en el mundo”, ya sea porque estamos signados por el síndrome de la prisa, o participar en una red de significantes institucionales y sociales cuyos  discursos, sustentados en enunciados que han dejado de contener aquellas palabras que nos servían de referencias por remitir a solidez, estructura y duración, han sido sustituidos por otros que aluden a la volatilidad, remplazo fácil  y corta vida. En esta línea de pensamiento sobre las instituciones, se me ocurre pensar que si  conceptualizamos a la institución como “sistema de vinculación en el cual el sujeto es parte interviniente y parte constituyente…”, (R. Kaes), podemos considerar que ya desde el primer esbozo de vida intrauterina, en la polifonía de los intercambios madre-hijo, estamos ante un  fenómeno social, pero también institucional inaugural. ¿Qué sucede respecto a las opciones vocacionales y ocupacionales cuando las instituciones se vuelven vulnerables al vértigo paroxístico del cambio de estado, a un tiempo en  el que parece estar siendo absorbido por los agujeros negros de la cotidianidad tecnológica, a una memoria expulsada del cerebro, y como al decir de Marx, todo lo sólido se desvanece en el aire? Es posible que se produzca  un mecanismo de elusión del conflicto que el deseo genera, llevando a una negación y/o sobre-culpabilización  del propio deseo. Los supuestos sociales respecto a su nueva posición de “pasividad”, de dejar su lugar a los jóvenes, de que ya no puede hacer tal o cual cosa, le van devolviendo una imagen, que el propio sujeto “compra”, y a partir de la que aparece un empobrecimiento y reducción del campo de interés  y de sus niveles de actividad. Ante la dificultad para sentirse contenido, (en la medida que la “institución interna” se torna menos sólida), y se manifiesta una suerte de  “arrinconamiento” del deseo, su expresión se va reduciendo  a formas socialmente permitidas, como por ejemplo, producir síntomas somáticos, aislamiento social y otros procesos de declinación “esperados” socialmente. Es así que el imaginario social,  ve con “buenos ojos” que el adulto mayor alimente a las palomas en la plaza, se quede en la casa, haga la comida, vea la telenovela, cuide a los nietos… Pero no tolera fácilmente que esta persona busque alternativas del uso de su tiempo, más acorde a sus necesidades cognitivas y afectivas. La vejez, permite una suerte de “vuelta”, de regreso a casa, una sensación similar a la de Ulises retornando a su amada Ítaca, lo que le habilita para redescubrir el sendero en el que quedaron las huellas de los pasos perdidos de la infancia, la gran magia del regreso hacia sí mismo, de re-introyección de todas esas partes del “self”, que se fueron depositando en los grupos, en las instituciones, por las que ha transitado durante la vida.

EL HOMBRE ANTE LA MUERTE.

Éste es otro tema que me resulta muy relevante, debido al peso que debe tener en el adulto mayor y su elección vocacional ocupacional: ¿Cuáles son las representaciones que la persona tiene de la  muerte? Para encontrar respuesta a esta pregunta, comencé a bucear en las páginas de un libro de Phillippe Ariés: “El hombre ante la muerte”,  esperando continuar la lectura durante el verano, en procura de hallar algunas claves que funcionen como indicadores de ruta para pensar y escribir sobre este tema. Ariés hace un recorrido por las diferentes concepciones de la muerte a lo largo de las épocas y distingue etapas que van desde la muerte domesticada del medioevo a la muerte prohibida y negada de nuestro siglo. Sostiene en su tesis que hay diferentes actitudes que dan cuenta de una cronología de transformación de las representaciones psíquicas y actitudinales, en las que distingue “la muerte domesticada, la propia,  la del otro y la prohibida” A partir de una breve  primera lectura me pregunto: ¿de qué manera el mundo de los muertos a través de las representaciones y significados que se construyen en distintas temporalidades, configura prácticas y elecciones del mundo de los vivos? Con ayuda de los poetas, (como dice Freud), sabemos que es importante poder investigar qué sucede con  las representaciones del sujeto a medida que transcurre el tiempo y enunciamos con Neruda:  “nosotros los de entonces ya no somos los mismos…” Pero justamente, si hay algo muy saludable en nuestra vejez, es el permitirnos parirnos nuevamente, atrevernos a ser un nuevo sujeto, a la manera que Hokusai y sus treinta renacimientos… Cuando leo los escritos de Paulo Freire respecto a la alfabetización de adultos, no puedo dejar de encontrar analogías, entre su forma de abordar los procesos de alfabetización y la forma de rescatar al adulto mayor del exilio socialmente impuesto. Para poder orientar  al adulto mayor en su regreso a la “amada Ítaca” interior, donde está el germen y el potencial para enfrentar una nueva etapa de vida, debemos tener bien clara una postura ética de respeto a su trayectoria de vida y a su deseo. En una entrevista individual o grupal de orientación, bien podríamos aplicar lo que dice  Freire, es necesario el ejercicio de oír y de hablar como formas de expresión. Es preciso escuchar al otro, para apropiarnos de parte de su universo vocabular, entrar en su lógica, en la oquedad de su campo semántico, para que cuando le hablemos,  experimente empatía, pueda sentir nuestro interés y nuestra preocupación por comprender sus inquietudes, sus expectativas, sus temores. Es necesario Inaugurar una experiencia dialogal, intra e inter-generacional, donde la conversación permita que estos sujetos obligados al exilio de la “pasividad”, puedan desarrollar y auto-gestionar una serie de visiones y paradigmas capaces de explorar sus propias experiencias e historia de manera más minuciosa y profunda, de modo de estar preparados para hacer elecciones posibles y responsables que les llevará a disfrutar de una experiencia liberadora.

UN JARDÍN SEMBRADO DE  INTERROGANTES…

El crecimiento de personas de edad, en la población, produce un impacto social, cultural, biológico y psicológico, que impacta en la subjetividad, en el imaginario, modifica y obliga a desarrollar nuevas dinámicas sociales, culturales, simbólicas y formas de intercambio económico.

¿Estamos preparados para enfrentar esta realidad?

La preocupación por los temas de la vejez, ha tomado diversas posiciones a través del tiempo.  Propongo aquí algunas referencias del libro “De Senectute”, o también traducido como Catón el Viejo o De la Vejez, que Marco Tulio Cicerón escribió aproximadamente en el siglo II a.c. para ver que muchas de las inquietudes, muchos de los conceptos que nos sirven de marco teórico para pensar la vejez y su “orientación” no son prerrogativas de nuestra época. “Hay que prepararse para la vejez…”, dice Catón, a través de Cicerón… “…conviene leer epitafios, lo cual, además de ejercitar la memoria, renueva el recuerdo de los muertos” Según Cicerón, esto permite rememorar personalidades y acontecimientos significativos, para que no se desvanezca la memoria social y cultural. “La pérdida de la memoria  se evita ejercitándola…” Cicerón explica que, en realidad, ni el viejo ni nadie recuerdan y aprenden cosas que no le despierten algún interés. Cicerón pone en boca de Catón muchos argumentos que provienen de la tradición griega, en especial de Platón y expone por ejemplo que la culpa que la vejez sea ingrata, no tiene que ver con ella misma, sino en las costumbres, en cómo se ha vivido; señala que si alguien ha cultivado la virtud, si ha sido moderado, si ha tenido una vida “bien llevada” , no debiera tener mayores quejas o penas. Silvio Rodríguez nos canta: “yo me muero como viví…” en su canción El Necio. En su obra, Cicerón, hace muchas recomendaciones de cómo se debe “vivir” la vejez, de priorizar las ocupaciones que hacen trabajar la mente más que el cuerpo, ejercitar la memoria con determinados ejercicios y da muchos ejemplos para argumentar que la vejez no es sinónimo de detención de actividades. Admite que  se modifica, tal vez , el tipo de área que se puede hacer o cómo hacerla en función de la disminución de la fuerza física, por ejemplo, pero brinda un panorama muy optimista acerca de la nueva identidad que puede construir el anciano. Podríamos hacer una lectura tal de “De Senectute”, que nos invitaría a jugar diciendo que Cicerón, fue el primer orientador vocacional ocupacional de los adultos mayores… Articulando el discurso griego y nuestros marcos teóricos podemos afirmar que: Se envejece como se ha vivido, según la clase social a la que se pertenezca, según el género y las condiciones del trabajo desempeñado.  b9bcb0833fcfcf19d97cfbb39c57af08

 

¿CÓMO ENTENDER LO QUE HABLA EN EL OTRO?

 

Orientar  o Des-orientar?

 

La vejez, más allá de un cuerpo que comienza a des-andar, a producir una suerte de disortografía conductual, es esencialmente la construcción de un imaginario social, que es el gran productor de significados sobre los que cada uno hace construcciones de lo que es ser viejo. Estas construcciones van configurando estereotipos que fundan discursos con una fuerte impronta valorativa, que se vuelven imperativos y categóricos para determinadas épocas y co-construyen nuestra subjetividad. Bohoslavsky, en su obra “Teoría, técnica e ideología”, (1974), afirmaba que la elección vocacional esta necesariamente sobredeterminada por la familia, la estructura educacional y los medios masivos de comunicación, de tal manera que es posible afirmar que más que elegir, el sujeto es “elegido” por la cultura.”  (Apuntes de cátedra OVO Prof. Peralta UBP)

“Es preciso construir modelos que develen la articulación entre el sistema social que constituye a los hombres y los sujetos que los soportan, lo mantienen pero también lo transforman”

Bohoslavsky 1974.

Al adulto mayor, codificado por estos discursos y estereotipos dominantes, no le resulta fácil modificar esa “orientación”, influido por las presiones internas como externas, que en su mayor parte son inconscientes, para desempeñar el “trabajo de viejo” Es en este sentido que me animo a pensar que una primera intervención posible, podría tener que ver con des-orientar, para luego  acompañar al sujeto a  re-escribirse. En una época de recesión de los vínculos interpersonales, es necesario animarlo a bordear territorios fronterizos donde la emergencia de una alteridad amenazante se transforme en compañera de ruta,  para construir la alternativa de un real posible. Ayudarlo a enfrentar el vacío necesario que producen los duelos, esa fragmentación necesaria que hace que el sujeto se enfrente a una oquedad abisal poblada de fragmentos de un pasado y un presente, y  comenzar  a alisar esas  hojas amarillas de la bitácora de su vida y animarse a bocetar, a ensayar nuevas formas de escritura. “Todo el que quiere nacer tiene que destruir un mundo…”   Herman Hesse,Demian”  

La vejez, más allá de las señales del cuerpo,

es fundamentalmente la construcción de un imaginario social específico que da significados y construye valores acerca de lo que significa ser un adulto mayor o estar en la senectud,

o ser un viejo o un anciano.

Nelson Mandela.

    ALGUNOS AUTORES Y CONCEPTOS QUE ME  AYUDAN  A BOCETAR IDEAS… LA  “RELACIONALIDAD DEL YO”. D.

Winnicott aporta algunos conceptos que desarrolla a partir de la obra de Melanie Klein y que parecen importantes para tener en cuenta a la hora de orientar a los adultos mayores. Me refiero a la capacidad de estar solo,  y al término acuñado por Winnicott que es “relacionalidad del yo”. Siguiendo a Klein, Winnicott señala:  “…la capacidad de estar solo depende de la existencia de un objeto bueno en la realidad psíquica. El pecho o pene internos buenos, o las buenas relaciones internas están lo suficientemente bien emplazados y defendidos como para que el individuo se sienta confiado acerca del presente y el futuro.” D.W.Winnicott. “Los Procesos de Maduración y el ambiente facilitador” Plantea Winnicott que la capacidad para estar solo es un fenómeno sumamente refinado, que tiene como base una paradoja, “se trata de la experiencia de estar solo mientras alguien más esta presente” Siguiendo al autor, considero esta capacidad como muy relevante para indagar en el adulto mayor a orientar, pues “la capacidad para estar solo es casi un sinónimo de la madurez emocional”    

LA GRAMÁTICA DEL SUJETO. Tanto Ricoeur como Kristeva, emplean la teoría de la narración-ficción para hablar sobre el sujeto; específicamente, cómo el sujeto se construye a través de la narración. El sujeto, entendido como un texto, se autoconstruye en la medida que se va narrando…, ¿Hay acaso una gramática de la subjetividad en proceso?;  figuras topológicas, sintaxis, procesos de semiosis, que van negociando significados pero que ceden inevitablemente a la seducción de las cartografías bocetadas por el huidizo deseo… ¿Qué rol cumpliría el psicólogo, el orientador, en este caso un compañero de ruta para descifrarse a uno mismo?   Acudiendo a una experiencia personal, contaré que un día, camino al Jardín maternal al que concurría  mi hija Florencia, de 4 años, ella me interrogó: -Mamá, ¿existimos en realidad o simplemente somos un cuento que alguien está contando  y cuando se acabe nos morimos…?” Ese “alguien” que Florencia menciona como el lector o el contador de cuentos que da marco material o virtual a una historia… ¿lo podremos relacionar con el deseo que escribe en invisibles y encriptadas caligrafías la hoja de ruta del sujeto? Las carencias, las disfuncionalidades de los vínculos tempranos, van modelando el psiquismo de tal forma, que podríamos pensar que dejan “huecos”, como agujeros negros que absorben la energía que el sujeto podría canalizar a través de la creatividad, la energía que podría sublimar y queda enquistada en esas estructuras, encapsulada como un reservorio  energético… Entonces me pregunto: Ese reservorio energético, ¿se podrá volver a utilizar en alguna otra etapa y circunstancias de la vida? Hasta hace poco, pensábamos que los agujeros negros, tragaban la materia cósmica de su rededor y nunca más la liberaban. Hace pocos días, buceando  en publicaciones de astronomía, leí que un gran agujero negro “traga-galaxias”, escupió literalmente un “quásar”; no pude evitar relacionarlo con algunas de mis ideas o metáforas explicativas acerca del aparato psíquico, más exactamente, de los agujeros negros del inconsciente y acudió en mi ayuda Julia Kristeva. Ella considera que el desarrollo de la actividad representativa del sujeto, implica un fenómeno de “revuelta”, que es una posibilidad de posicionarse subjetivamente recreando y re editando situaciones productivas…

“…como soy de formación lingüística me dedique primero a entender el significado de la palabra que tiene origen sánscrito y quiere decir: pasar hacia atrás y volver hacia el futuro”

“A diferencia de las certezas y las creencias, la revuelta permanente e ese cuestionamiento de sí mismo, del todo y de la nada, que evidentemente, ya no tiene lugar o razón de ser”

J. Kristeva. El provenir de la revuelta. 1998.

Haciendo flexión con este término y concepto de Kristeva, podemos pensar que para que se produzca esta re-vuelta, el sujeto debería poder “viajar” a  través de su historia libidinal, buscando algo así como “puntos de restauración del sistema”, instancias en las que “funcionó bien”, para poder tomar de allí los significantes, la energía necesaria para construirse una nueva identidad al modo como construían las antiguas civilizaciones sus ciudades: la nueva sobre los cimientos de la vieja. ¿Podremos, en determinadas situaciones, obtener “material” para re-construirnos de esos “agujeros negros” del inconsciente? Esto le permitiría transformarse, crearse acorde a sus necesidades actuales, pero sin dejar de reconocerse.  

LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LA VEJEZ.

Algunas ideas para pensar el Malestar. ¿Qué peso específico tienen las configuraciones mediáticas, la publicidad, el consumismo desaforado de nuestra época, en la identidad vocacional y ocupacional del anciano? La sociedad transformó al viejo, de sujeto a objeto social de cuidado y protección. Sin embargo, esto no quiere decir que así se respeten más su derechos y se cubran sus necesidades, sino que pienso que está operando un paradigma del encierro, al que podemos pensarlo junto con Foucault; así como en la modernidad a los huérfanos, a la infancia y a los enfermos mentales, parecería que a los viejos se los encierra en esa doble modalidad de crueldad y cuidado. Si repensamos el tema bajo la mirada de Foucault, en realidad hay dos grandes modelos que son, según él, maneras de ejercer el poder y que han primado en diferentes épocas; estos son: El modelo de la lepra y el modelo de la peste. Estos fueron aplicados a determinados grupos sociales: los locos, los enfermos, los criminales, los desviados, los niños, los pobres. Como Foucault lo señala, el gran modelo que primó hasta el siglo XVIII, fue el de las prácticas de exclusión, de descalificación, exilio, rechazo, privación, negación, desconocimiento, (modelo basado en la exclusión de los leprosos en la Edad Media). En cambio a partir de siglo XVIII, el otro modelo que se fue gestando y consolidando de manera más sutil, es el que menciona Foucault en “Los anormales”, basado en el modelo de la peste, que no trata de expulsar, sino de establecer, fijar, dar su lugar, asignar sitios, definir presencias, sin rechazo, sino inclusión. Plantea Foucault que pasamos, con este último modelo, a la invención de una nueva tecnología positiva del poder. ”La reacción a la peste es una reacción positiva; una reacción de inclusión, observación, formación de saber, multiplicación de los efectos de poder a partir de la acumulación de la observación y el saber. Pasamos de una tecnología del poder que expulsa, excluye, prohíbe, margina y reprime, a un poder que es por fin un poder positivo, un poder que fabrica, que observa, un poder que sabe y se multiplica a partir de sus propios efectos.” Las prácticas sociales y los discursos que se instituyen a partir de estas tecnologías,  influyen en el imaginario social creando nuevas categorías para re-ubicar a las personas. Por lo tanto, el “constructo vejez” es una construcción social  que  está inscripta en  un modelo hegemónico de juventud, que ha generado determinados estereotipos y valoraciones que tiñen ideológicamente nuestras prácticas. Como señala el Lic, Sergio Rascovan: “el contexto es parte del propio texto de la elección, por ende un elemento fundante en ella.” Pero por suerte…. “los viejos “   se resisten!!

Abuelos.  

Para muchos pueblos del África negra, los antepasados son los espíritus que están vivos en el árbol que crece junto a tu casa o en la vaca que pasta en el campo. El bisabuelo de tu tatarabuelo es ahora aquel arroyo que serpentea en la montaña. Y también tu ancestro puede ser cualquier espíritu que quiera acompañarte en tu viaje en el mundo, aunque no haya sido nunca pariente ni conocido. La familia no tiene fronteras… …explica Soboufu Somé , del pueblo Dagara:  “nuestros niños tienen muchas madres y muchos padres. Tantos como ellos quieran” “y los espíritus ancestrales, los que te ayudan a caminar son los muchos abuelos que cada uno tiene. Tantos como quieras”

Espejos. Eduardo Galeano.

  VOCACIÓN Y VERDAD.

“La vocación es un conjunto de procesos psicológicos que una persona concreta moviliza en relación al mundo profesional en el que pretende incardinarse o en el que ya está instalado. Lo vocacional se centra en el individuo como persona completa con proyectos de vida individualizados (…) y resume la historia personal conjugándola o superando las connotaciones y limitaciones sociales o de otro tipo, del mundo ocupacional”

La ocupación o profesión, incluye grupos de trabajos, organizaciones, empresas, actividades pero además una preparación previa para la misma. Cita de Rivas, en  “Descubrir el camino” –  Marina Müller. “Los orientadores somos acompañantes, co-pensadores, agentes movilizadores que brindamos un contexto de reflexión y actividades que dan espacio y tiempo para replantear los conflictos, las crisis de identidad  y de ideales, las problemáticas sociales, educativas y laborales.  “El eje o foco de nuestra tarea es acompañar el aprendizaje de los consultantes sobre si mismo y sobre la realidad ocupacional para construir un proyecto personal de inserción laboral.”

Descubrir el camino. Marina Müller.

DECIR LA VERDAD ACERCA DE UNO MISMO…

Foucault justificaba la importancia del tema de la sexualidad al afirmar que “a diferencia de la mayor parte de estos otros grandes sistemas de interdicciones, el que concierne a la sexualidad ha sido emparejado con la obligación de decir la verdad acerca de uno mismo a través de la sexualidad, este acoplamiento singular entre la prohibición de hacer y la obligación de decir, que será un problema cuya historia Foucault va a perseguir desde la antigua Grecia. Decir la verdad acerca de uno mismo a través de la sexualidad, “ …ese acoplamiento singular entre la prohibición de hacer y la obligación de decir…”; ¿acaso esto no tiene que ver con  elecciones,  con intereses, con un proyecto de vida, con la historia personal que se pone en juego en toda elección vocacional u ocupacional, con el orientador y su rol de “acompañar el aprendizaje de los consultantes sobre sí mismos”? Siguiendo a Foucault, podemos pensar que las intervenciones en orientación vocacional y ocupacional también tendrían que ver con “técnicas” hermenéuticas. En su Curso 1981-1982 en el College de France, titulado “la hermenéutica del sujeto”, Foucault desarrolla magistralmente una noción griega que indica como “muy compleja y rica” , con una larga vigencia en la cultura griega, que es la de “epimeleia heautou”, señalando que la traduce mas o menos como “inquietud de si”, “el hecho de ocuparse de uno mismo” . Esta noción Foucault la trabajará buscando la relación con la prescripción délfica “gnothi seauton” o “conócete a ti mismo”  tal vez más conocida en nuestra cultura por las referencias de Sócrates. Profundizar en este tema, excede el tiempo y el trabajo que estoy realizando, por lo cual, sintetizaré que ideas me surgen a partir de la lectura  de Foucault: Foucault se plantea interrogantes respecto a por qué  elige estas  dos nociones griegas, y a través de las jornadas de trabajo en su cátedra encuentra relaciones entre ellas, pero especialmente, rastreando en la antigüedad grecolatina la noción de “la inquietud de si”, ve qué puede construir… “un corpus que defina una manera de ser, una actitud,  formas de reflexión, practicas que hacen de ella una especie de fenómeno extremadamente importante, no sólo en la historia de las representaciones, no sólo en la historia de las ideas o las teorías, sino en la historia misma de la subjetividad o, si lo prefieren, en la historia de las prácticas de la subjetividad” En la Howinson Lecture, Foucault va a reclamar la especificidad propia de las “tecnologías de uno mismo” , que él complementando la clasificación de Habermas define como: “técnicas de producción, de significación y de dominación”.

“aquellas técnicas que permite a los individuos efectuar un cierto número de operaciones en sus propios cuerpos, en sus almas, en sus pensamientos, en sus conductas y ello de un modo tal que los transforme a si mismos, que los modifique, con el fin de alcanzar un cierto estado de perfección, o de felicidad, o de pureza o de poder sobrenatural, etc. etc. Permítaseme que llame a ese tipo de técnicas, las técnicas o tecnologías de uno mismo (the self)”.

En el comienzo de “ Tecnologías del “self””, plantea:

“mi objetivo no eran simplemente los actos permitidos y prohibidos, sino los sentimientos representados, los pensamientos, los deseos que pudieran ser experimentados, los impulsos que llevaban a buscar dentro de si cualquier sentimiento oculto, cualquier movimiento del alma, cualquier deseo disfrazado bajo formas ilusorias”

Articular estos conceptos trabajados por Foucault en lo que tiene que ver con encontrar la verdad de uno mismo, ocuparse de “la inquietud de si, como conceptos que nos permitan investigar y , analizar las practicas de la subjetividad, tal vez nos podrían servir también como “caja de herramientas” , como “tecnologías “ al estilo de este autor, para tener otra perspectiva desde donde pensar nuestras intervenciones en orientación vocacional ocupacional.  

PARADIGMA DEL ENVEJECIMIENTO ACTIVO.

Dentro de este paradigma me parece que tiene un rol muy importante la actitud preventiva, la implementación de políticas y prácticas que otorguen importancia a las propuestas de capacitación, recreación y estudios de post-grado, dirigidas a la familia, los cuidadores, los profesionales que trabajan con los adultos mayores…

El abandono, el maltrato y la violencia contra las personas de edad.

La violencia contra los adultos mayores pueden adoptar muchas formas y se producen en todas los ámbitos sociales, económicos, étnicos y geográficos. Entre los factores de riesgo que llevan al maltrato de los adultos mayores figuran el aislamiento social, la imagen que se tiene de las personas de edad en la sociedad y el deterioro de los lazos entre las generaciones. Pero en particular y en relación con el posicionamiento que adopta la familia del adulto mayor o el que puede adoptar un profesional consultado, me interesa tomar estas palabras de la Dra Silvia Bleichmar para pensar: “La indiferencia, el desinterés ante la palabra del otro, son también formas de crueldad y de violencia que se ejercen de manera menos visible que la cachetada o la paliza” A estas formas de violentación subjetiva que menciona Silvia Bleichmar, agregaría, que también el detentar el saber y el poder de decidir sobre el curso de vida de un adulto mayor, sea el actor la familia o un profesional también es una forma de violencia simbólica des-subjetivante. Pero tampoco debemos dejar de lado, los modelos propuestos por la sociedad a través de los medios, y otros “aparatos ideológicos”.

 

“EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO”…. NUEVAS FORMAS DE SER “VIEJO”    elegir la fila para la vida     ABRIR ALGUNAS PUERTAS….

 

Toda práctica humana es un fenómeno social que no sólo socializa saberes, teje redes vinculares, diseña formas organizacionales y distribuye capital cultural, sino que además, es co-productora de subjetividad. Los ancianos están buscando nuevas formas de “ser viejo” y dentro de ellas se está generando una identidad contra-caducidad que está emergiendo fuertemente frente a los profesionales y recién estamos pensando qué hacer con esto…. Enuncia Marina Müller, respecto a la tarea del orientador vocacional: “…abrir algunas puertas para que cada cual encuentre algunas pistas para recorrer “un camino con corazón”, su propio camino protagónico, en le cual el trabajo y la ocupación de cada cual, en apertura a los otros seres humanos lleguen a ser espacios de creación personal y social”.       “Descubrir el camino”, 2004 Dice  Foucault, algo que sintetiza de alguna manera mi inquietud y mi curiosidad volcada en este trabajo: “Mi trabajo es abrir ventanas donde había muros…” Este trabajo intentó ser un espacio donde plantear interrogantes, ensayar reflexiones, articular marcos teóricos y pensamientos, tal vez un primer boceto de ideas que me inspiren a profundizar, para seguir aprendiendo y conociendo, y sobre todo para seguir interrogándome, porque tener siempre una pregunta, es una forma de asegurarme que estoy viva e inacabada, como exclama Paulo Freire: “¡Qué suerte tengo de ser un sujeto inacabado, incompleto, porque esa experiencia me lleva a buscar, es el motor esencial del conocimiento”    

ANEXO.

ALGUNAS IDEAS QUE SE ME OCURRIERON PARA TRABAJAR EN GRUPO CON LOS ADULTOS MAYORES Y QUE PUEDEN SERVIR COMO ESTRATEGIAS DE RELEVAMIENTO DE INFORMACION QUE COMPLEMENTEN LAS TÉCNICAS Y ENTREVISTAS SISTEMATIZADAS DE ORIENTACION VOCACIONAL Y OCUPACIONAL  o TALLERES DE PREPARACIÓN PARA QUE LOS ADULTOS MAYORES PUEDAN HACER SUS ELECCIONES.

 

POBLACION OBJETIVO: Adultos mayores a partir de 65 años.

OBJETIVOS GENERALES Promover formación de grupos de adultos mayores que logren emprendimientos económicos autogestivos y autosustentables.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS. Promover la restitución de una imagen de adulto mayor que se ha retirado del sistema activo de trabajo, como un sujeto que ha cambiado de posición y que tiene potencialidades para asumir nuevos roles en el cambiante mundo moderno. Promover instancias de capacitación, así como de expresión y esparcimiento adecuadas a los tiempos y posibilidades de los grupos de adultos mayores con los que se trabajen. Promover la construcción de nuevas trayectorias de estudios y de trabajos acorde a las circunstancias y posibilidades de esos adultos mayores. Promover, acompañar en la búsqueda y  construcción de una nueva identidad personal, profesional, y laboral para personas que ya se han retirado del sistema formal de empleo.  

ENCUENTRO PARA CONOCERNOS. Contar algunas cosas de la vida cada uno, como: quién es, cuántos años tiene, qué hace, con quién vive, qué le gusta y qu+e le disgusta… Es importante, también, fijar un encuadre para las reuniones, lugar, hora, día y frecuencia semanal. Intercambiar datos personales, dirección teléfono, email, promover la solidaridad y colaboración entre ellos..

Taller de expresión: “Sueños compartidos”:  1 + 1 = 3 Escribir una narración.

Escribir, como forma de dejar una huella, un testimonio de su presencia en el aquí y ahora, y en el después. Escribir permite al sujeto reencontrarse con pedazos propios, escudriñar el archivo de la memoria, enfrentarse a una visión de paralaje entre dos escenas, la que manifiestamente recuerda, la que han cuestionado en el tiempo sus creencias y percepciones y la que realmente fue. Pero permitirnos soñar,  …conectarnos con ese  universo simbólico que nos sirva de tabla de surf para atravesar las olas del espacio-tiempo…. La narración apunta a que cada uno exponga lo siguiente: A) Que sueños cree que aún le falta cumplir y cómo cree que podría lograr realizarlos? b) Con que herramientas cuenta en la actualidad para cumplir esos sueños ¿ c) Cuales son las ventaja de la edad adulTa y como puede darle un uso positivo? 2da etapa. Lectura y debate de lo escrito por cada uno y análisis de los contenidos. 3era etapa Elaborar entre todos un plan para llevar a cabo el mayor sueño de cada uno y explicar por qué es posible. 4ta etapa. Con los escritos de todos elaborar un escrito sobre las posibilidades de la 3era edad y publicarlo en alguna revista barrial con el nombre del grupo. Observar en que medida el adulto mayor se reconoce, se posiciona como autor.

TALLER DE EXPRESIÓN: “Sueños compartidos: en la calle codo a codo somos mucho más que dos…”

1era etapa. Leer cada uno en clase y en voz alta un cuento de autor conocido. 2da etapa. Debatir sobre cada cuento para lograr la correcta comprensión de su lenguaje literal y figurado. 3era etapa. Trabajar en la prosodia y dramatización gestual de la lectura de esos cuentos (declamación). 4ta etapa. Trabajar con eL sentido de pertenencia y apasionamiento de ese grupo de cuentos. 5ta etapa. Organizarse en grupos de dos y establecer asistir a geriátricos y hospitales para leer esos cuentos apropiados en su esencia.

TALLER DE EXPRESION “ Sueños compartidos: “Conozco al ser humano, me conozco”

Los adultos mayores poseen habilidades y procesos positivos intrínsecos a su proceso de envejecimiento como la participación y experiencia, y su potencial para desarrollarse, sus conocimientos previos, y su motivación. Es importante apoyarnos en estas fortalezas para fomentar una imagen mas atractiva de la tercera edad, sobre la que sentar las bases de que un mayor desarrollo personal es posible. Analizar algunos de los problemas filosóficos contemporáneos, que tienen sus raíces en antiguos pensadores, permite visualizar un continuum histórico que permite relacionar los mismos a la propia vida de cada uno, y ayudar a entender mejor, nuestra posición dentro del entramado social. 1era etapa. Comenzar con la lectura de textos de filosofía para principiantes. 2da etapa. Debatir sobre lo leído y agregar opiniones propias de cada tema 3era etapa. En que ayuda la filosofía a la vida? 4ta etapa. Cada uno debe traer información de un filósofo y sus aportes. Cada integrante dará una clase sobre su filósofo elegido y someterá el tema a debate.

TALLER DE EXPRESION : “Sueños compartidos: “Cantar de los cantares”

1era etapa. Se eligen tres canciones populares y cada cual copia en su cuaderno la letra de la canción. 2da etapa. Se escuchan las tres canciones y todos deben cantar leyendo la letra de su cuaderno. 3era etapa. Cada cual cierra su cuaderno y repite el texto de las letras de memoria. Si se olvida, los demás le apuntan para poder continuar 4ta etapa. A cuaderno cerrado todos cantan las canciones de a una estrofa cada uno y se empalma con el siguiente (coordinación, memoria y trabajo en equipo). Se promueve la enseñanza de estrategias de aprendizaje metacognitivas, para favorecer el desarrollo de los procesos cognitivos

TALLER DE EXPRESIÓN “Sueños compartidos “soy un ser social”

TALLER DE DESARROLLO DE ESTRATEGIAS AUTOSUSTENTABLES..

Tener en cuenta las contribuciones que pueden hacer los adultos mayores a la familia y a la comunidad, por sus saberes previos, su experiencia, su formación académica en algunos casos y ejercicio de alguna profesión y oficio. Creo que además de que se generen ONG´s  u Organismos estatales que se hagan cargo del adulto mayor, en general como lo hacen hasta ahora, de generarle espacios para reunirse, para recreación y manualidades y aprendizaje de manejo de PC o idiomas, se debe promover la creación de unidades que tengan profesionales especializados respecto al adulto mayor, y que los ayuden a gestionar, sus demandas de aprendizaje diverso, asi como demandas de capacitación y orientación para gestionar sus propios emprendimientos autosustentables.  

“Una mezcla sutil de creencia, saber e imaginación, construye delante de nuestros ojos la imagen, sin cesar modificada, de lo posible. Es a esta imagen con la que confrontamos nuestros deseos y nuestros temores. Sobre este posible, modelamos nuestro comportamiento y nuestras acciones. En un sentido, muchas actividades humanas, las artes, las ciencias, las técnicas, la política, no son sino maneras particulares, cada una con sus propias reglas de jugar el juego de los posibles.”

Francis Jacob, Premio Nóbel Medicina/Fisiología 1965.

Silvia Pérez Fonticiella.

Consultora en Neurociencias

Neuropsicología Psicopedagogía

Diciembre 2012.

BIBLIOGRAFIA.

APUNTES DE CÁTEDRA OVO. PROF. DR VALENTÍN PERALTA. Universidad Blas Pascal

ARIES P EL HOMBRE ANTE LA MUERTE

CICERÓN M. T.  DE SENECTUTE.

FOUCAULT, M  TECNOLOGIAS DEL YO. PAIDOS. 2008

FOUCAULT, M  LA HERMENÉUTICA DEL SUJETO. FCE. 2001.

FOUCAULT, M  LOS ANORMALES. FCE.

FOUCAULT, M  HISTORIA DE LA SEXUALIDAD. Tomo I. Siglo Veintiuno Editores.

FREIRE, P  EL GRITO MANSO. Siglo Veintiuno Editores.

GALEANO, E  ESPEJOS  2007

KRISTEVA, J. EL SUJETO EN PROCESO.

MULLER, M.  DESCUBRIR EL CAMINO. ED. BONUM 2004.

PEREZ FONTICIELLA, S. LAS INSTITUCIONES EN LOS BORDES DE LA MODERNIDAD LIQUIDA.  www.iinnuar.wordpress.com Ensayo Cátedra Psicopedagogía Institucional

PEREZ FONTICIELLA, S CELEBRACIÓN DE LA VEJEZ. Ensayo Cátedra Psicopedagogía II.

PEREZ FONTICIELLA, S ¿SOMOS CADA VEZ MÁS INTELIGENTES? DISCUSIÓN DEL CAMBIO DE PARADIGMA CONGNITIVO DEL WISC IV RESPECTO A WISC III. http://www.iinnuar.wordpress.com.

WINNICOTT, D.W.  LOS PROCESOS DE MADURACION Y EL AMBIENTE FACILITADOR.PAIDOS. 2011.  

 

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Todos los problemas…… ¿son problemas de Educación?

Con frecuencia, padres, tíos o abuelos de los pacientes, comparten con nosotros muchas inquietudes del contexto inmediato, relacional e institucional en el que participan sus niños. Así, surgen conversaciones muy interesantes que nos llevan a replantear algunos temas, que intercambiamos a través de  e-mails y archivos, lo que permite estrechar lazos y vínculos con ellos, logrando que la tarea del terapeuta, del médico, del profesor, del psicopedagogo…,  se despliegue en un ámbito más amplio que el consultorio, beneficiando con ello al niño, a su familia y también a nuestra praxis.

Un joven abuelo, recordaba sus tiempos escolares, cuando las diferencias entre los chicos se resolvían: “a la vuelta de la escuela”; se llegaba a casa sin corbata, con algún botón de menos en el guardapolvo, ya irreconocible por el barro, pero al día siguiente se volvía a compartir un “picadito” de fútbol con ese mismo compañero. Si los sucesos de “incompatibilidad de  caracteres” se producían dentro de la escuela, el niño varón, (en esa época las nenas eran más tranquilas, por lo menos las que llegaban a la Escuela), debía ir a la Dirección. Ahí,  no importaba si era mujer u hombre, alto o petizo, uno no podía mirar a la cara al docente Director por la vergüenza que sentía; era como estar frente a un prócer, como haber cometido un delito contra la patria, no hacían falta más que sus palabras de reprimenda, para que uno se volviera al aula calladito y la próxima vez, lo pensaría dos veces antes de sucumbir a la tentación de armar lío. Y ni hablar cuando se llegaba a la casa con la cartita de la maestra dirigida a los padres. Los padres neoliberales nos cortaban la salida a jugar o mirar TV, o las moneditas para comprar bolitas, figuritas o revistas. Los otros padres, fieles a su ortodoxia de: “la letra con sangre entra”, hacían uso de la clásica: “zapatilla pedagógica”. Hoy, padres, abuelos, tíos y otros adultos en general, se preguntan qué pasó con el modelo que teníamos; qué ocurrió para que ahora un chico, vaya la primera semana al colegio y los docentes, atentos a que ya no pueden con él, llaman a la familia y piden que sea atendido por un psicólogo o una psicopedagoga; algunos, incluso, van más allá y piden que sean medicados.

Pero el tema es más complejo que planteos recién expuestos.  Como ya lo hemos planteado en varios artículos, anteriormente, la sociedad evoluciona y el ser humano, tanto en sus aspectos intelectuales como de personalidad, se va transformando. Además, el avance científico permite conocer, por ejemplo en nuestra área de las neurociencias, el origen fundamentalmente orgánico de las dificultades de aprendizaje, (el Dr. N. Fejerman ha realizado una clara clasificación al respecto), o de algunos desórdenes de la personalidad  o de la conducta, que  llevan a prestar atención  a causas  multifactoriales, dejando atrás teorías predominantemente basadas en el inconsciente, en el vinculo madre-hijo, o en las circunstancias de vida, como causa única. Los mismos desarrollos tecnológicos que permiten tener al instante la novedad de la noticia, conocer con mayor profundidad la causa de las enfermedades y de las conductas , así como brindar cada vez mejores tratamientos o instancias de entretenimiento para lograr mejor calidad de vida, son los que nos han aportado el modelo de la inmediatez, de la rapidez, del mínimo esfuerzo, de la pasividad del espectador, con toda la connotación negativa que esto trae a la hora de poner en marcha procesos de enseñanza-aprendizaje especialmente en los niños. Como decía Maria Elena Walsh, “en mis tiempos había tiempo”;  los padres de hoy pasan más tiempo en el trabajo, en el súper, en el auto llevando y trayendo a sus hijos a la escuela, a la maestra particular, a  la clase de danza o patín, al club deportivo, al psicólogo, a la psicopedagoga, que el que deberían compartir con ellos en el hogar, leyendo cuentos, jugando al ludo, haciendo una torta para tomar la leche, hablando de los temas importantes de la familia, contándole historias de cuando ellos eran chicos, ayudándolos a hacer la tarea… En definitiva, ¿con qué pautas y valores van creciendo nuestros hijos?  -con las ajenas. Un buen día, descubrimos que hacen y dicen cosas, que nadie les enseñó en casa; muchos padres me dicen:  “no sé por qué hace esto, si nosotros en ca sa no somos así”; en definitiva, ven a su propio hijo como a un extraño… Y lamentablemente, esto trae consecuencias, tanto en los padres como en los hijos. Los padres nos consultan porque no saben qué hacer con el niño: “tiramos la toalla”, “ya no hay penitencia ni palmada que funcione”, “hace lo que quiere”… Existe una subversión de valores y roles, que me recuerdan al brillante  libro de M. Tort, llamado: “Fin del dogma paterno”, en el que se plantea que  “el inconsciente no entiende que el Padre ya no es lo que era”; pero también nos alienta planteando: “En la sociedad ha quedado un lugar vacante para otros recorridos de la parentalidad , en los cuales se ha inscripto otra versión del psicoanálisis de larga data, a partir de su experiencia práctica y no del reciclaje del Padre de la religión”(en términos freudianos). Creo que aquí está la clave, La tarea común a resolver, será entre los profesionales del campo neuropsi y los educadores, conjuntamente con los padres. Estas dificultades de los padres para desempeñar adecuadamente su rol,  sin caer en los extremos de la negligencia o el autoritarismo, llevan a los niños a una importante confusión y hace que ellos llenen esos pequeños intersticios, esos  vacios  de autoridad, limites y valores, con su deseo, con su tendencia al mínimo esfuerzo, con sus ganas de seguir siendo chiquitos y no asumir las responsabilidades acorde a su crecimiento.

Cuando el niño tiene “no sólo” falta de límites…..

Cuando a estas situaciones, más comunes de lo que se cree, se agrega la posibilidad de que un  niño con nivel intelectual normal, traiga alguna enfermedad congénita o disfunción de origen neurológico, la que se manifestará a través de dificultades de aprendizaje o trastornos de conducta, los padres comienzan a recibir llamados de atención de la escuela y sugerencias, sobre cómo ayudar  al niño a tener mejor vinculo con sus pares y mejorar su rendimiento escolar. Pero si además, luego de realizar una correcta evaluación neurológica, psicológica y clínica del niño, nos encontramos con un diagnóstico frecuente hoy día, como es el de TDAH, (Trastorno por déficit de Atención, con/sin Hiperactividad), la situación se torna aún más compleja. Los niños con diagnostico de TDAH,  presentan  un nivel intelectual dentro del promedio poblacional, lo que implica que no debería tener inconvenientes para adquirir los aprendizajes necesarios acorde a su edad y grado escolar. Pero debido a su elevado nivel de desatención, desmotivación hacia las tareas escolares en general y su impulsividad y necesidad constante de “estar haciendo algo”, presenta pocos resultados en su rendimiento escolar. Esta conducta, en realidad, se manifiesta desde muy pequeño; sus papás lo han atendido adecuadamente y sin embargo, no han encontrado solución para  modificar esta conducta y actitud del niño, quien no sólo genera “desacomodos”, en el medio familiar, sino también en el medio social y escolar.  Le ha costado sin dudas y le cuesta, llevar el ritmo del grupo en el aula; se dispersa, habla en momentos que no corresponde, molesta a sus compañeros o asume una conducta oposicionista ante la tarea. De este modo, queda como “desconectado” de lo que se da en clase, presenta dificultades en todas aquellas tareas que requieren una atención sostenida, así como en las actividades en las que es preciso memorizar material para su posterior recuperación.  Si el  niño presenta también síntomas de hiperactividad, tendrá mayor dificultad en seleccionar datos pertinentes,  en filtrar de entre toda la estimulación que le llega, cuál es la más importante en cada momento, a cuál debe atender y cuál puede obviar; esto hace que incurra en muchos errores.  Por otro lado, y como consecuencia también de las alteraciones neurofisiológicas de este síndrome, puede quedar fijado en un detalle trivial, que logra captar su atención durante un largo tiempo, o incluso hasta obsesionarle.

Cuando las tareas requieren mayor  capacidad de abstracción, es posible que se complique aun más.  El razonamiento abstracto exige, no sólo prestar atención, sino manejar mentalmente una serie de datos, operar con ellos y buscar una respuesta. Para el niño hiperactivo este proceso resulta, en la mayor parte de los casos, sencillamente imposible, ya que le requiere poner en marcha precisamente aquellos procesos para los que está menos preparado. En su “almacén de datos” la información sólo se mantiene un tiempo corto y debe salir inmediatamente para permitir la entrada de nueva información de manera continua. Esto provoca que su memoria a corto plazo sea algo deficiente, gran inconveniente de cara a las tareas escolares más habituales. No ocurre lo mismo con la memoria a largo plazo, que suele estar muy bien desarrollada: a estos niños le cuesta mucho recordar lo que ha sucedido unos momentos antes, pero si, la información pasa al almacén a largo plazo, (bien porque el material se repita con frecuencia o porque sea de gran interés para él, podrá retenerla por más tiempo).

¿De qué modo promueven las conductas características del trastorno de hiperactividad y déficit atencional, las estructuras cerebrales y los defectos genéticos que se van encontrando? La raíz parece estribar en el deterioro de la inhibición conductual y del autocontrol,  según Barkley,R. que viene estudiando este tema desde hace varios años. El autocontrol, la capacidad de inhibir o frenar las repuestas a un estímulo, es una función crucial para la realización de cualquier tarea. La mayoría de los niños, conforme van creciendo, adquieren la capacidad de poner en práctica las funciones ejecutivas, actividades mentales que les ayudan a apartar las distracciones, fijar metas y dar los pasos para alcanzarlas.

En los primeros años, estas funciones ejecutivas se exhiben al exterior, los niños hablan en voz alta mientras juegan y hacen las actividades. A medida que crecen, comienzan a interiorizar estas funciones ejecutivas y desaparecen paulatinamente las verbalizaciones.

Las funciones ejecutivas pueden agruparse en cuatro actividades mentales:

1. La memoria operativa: tener en mente la información mientras se trabaja en una tarea.

2. La interiorización del habla, que permite a uno pensar para sí, seguir reglas e instrucciones.

3. El control de las emociones, la motivación y el estado de alerta, que ayuda a conseguir metas y diferir las emociones que nos interfieren.

4. La función de la reconstitución, que nos ayuda a ser flexibles y creativos al fragmentar las conductas observadas y volver a combinarlas en nuevas acciones.

Según las investigaciones más recientes y debido a causas genéticas, los niños TDHA  adquieren en forma deficiente, estas capacidades y en consecuencia despliegan un comportamiento y un habla excesivamente “públicos”. No son capaces de guiarse por instrucciones internas, ni de modificar su comportamiento. Su memoria operativa, o “buffer” para almacenar información que deberá utilizar en otra instancia o paso de la misma tarea que realiza, es muy lábil debido sin duda a su dificultad en prestar atención, lo que deriva en que se quede con información fragmentada, que escuche sólo parte de una consigna y por lo tanto, obtenga resultados negativos a la hora de resolver la tarea.

Inhibir, o controlar sus impulsos le resulta muy difícil, porque no ha madurado convenientemente el soporte de circuitos neurológicos que le permiten adquirir este autocontrol, de modo que podemos observar, que no pueden contener el impulso de molestar a otros niños, no quieren ir a la escuela, acatar pautas de trabajo grupal ni jugar con los demás.

Esta patología es de origen neurobiológico y no “se cura” sola, ni con los años, ni la maduración; requiere de tratamientos especializados de reeducación de las funciones cerebrales alteradas, y en muchos casos, de medicación psico-estimulante que logre mejorar sus niveles de atención y que debe ser indicada y controlada por un neurólogo  o psiquiatra de niños.  Por qué un neurólogo o un psiquiatra, por algunas razones importantes:  primero, que es frecuente que veamos en la clínica, chicos que vienen diagnosticados como TDAH, con largo tiempo de tratamientos sin resultados de progresiva mejoria, y no son TDAH, sino, Trastornos Border line de la personalidad , patologia que va aumentando su frecuencia de presentación en la sociedad, y que tiene muy mal pronóstico si no lo abordamos a tiempo y correctamente. Segundo, porque a veces la co-morbilidad con trastornos de conducta tiene tal dimensión que se debe modular su comportamiento con antipsicóticos, antidepresivos, etc, ..la medicación adecuada sólo puede evaluarla un médico especialista.

Obviamente, la medicación logra estabilizar los niveles de atención del niño y mejora su control de impulsos y su toma de decisiones, pero no alcanza para que adquiera los conocimientos de base, que por diversas razones, anteriormente expuestas, no adquirió; para ponerlo “al día” con su grupo escolar, además de la medicación necesita tratamiento especializado. Este tratamiento debe ser realizado por profesionales del área de la salud o educadores especializados en rehabilitación, no por una maestra de “apoyo escolar”, ya que al tratarse de una patología de origen neurobiológico, exige una intervención neuropedagógica e interdisciplinaria que provoque cambios en la estructura neuronal que presenta comportamiento disfuncional o alterado, es decir, sobre el sustrato neuronal de la memoria, la atención, las emociones, las funciones ejecutivas, el sistema motriz y los módulos cerebrales responsables del lenguaje y el razonamiento. Respecto al trabajo de la maestra en la Escuela, partimos de la base que todo docente da lo mejor de sí, para sacar adelante a niños que presentan determinadas dificultades en diversas áreas, más aun hoy día, cuando se tiende a la integración de chicos con diferentes capacidades.  El equipo de tratamiento externo que atienda al niño con TDAH, puede asesorar y brindar a la maestra determinados materiales, adecuar las evaluaciones que le tomarán, darle contención respecto a las frustraciones que generan este tipo de alumnos, pero consideramos que muchas veces, se depositan en las instituciones escolares, expectativas  que exceden sus responsabilidades y cometidos educacionales y ante la frustración, se tiende a subestimar y desvalorizar la labor del maestro de aula. No debemos olvidar que el rol central de la educación en valores de un niño, debe ser la familia. De lo anteriormente expuesto, se puede observar claramente la angustia, que sin duda vive este niño, quien no poder controlar su conducta y sus impulsos; como consecuencia de ello, externaliza esa angustia, sin embargo, de una forma que resulta paradójica para los adultos: con indiferencia, oposicionismo, actitudes de aislamiento, de meterse en problemas, de no poder medir las consecuencias de sus acciones. Estos chicos, en general no piden ayuda, o al menos, no lo hacen de la forma verbal que esperaríamos. Los adultos, en general, realizan una mirada rápida y desde sus urgencias por cumplir con las responsabilidades inherentes a su rol, ( padres, educadores, familia, etc), y desde esa posición tendemos a ser bastante poco tolerantes con estos chicos, quienes realmente alteran nuestro ritmo, los vínculos familiares y nuestra planificación escolar. Estos niños requieren tratamiento especializado, realizado por profesionales preparados para contenerlos y poner límites, para “educar” esas estructuras neurales que determinan su comportamiento rebelde y disruptivo, y que lo llevan a tener tan baja opinión de sí mismo. Además, trabajar junto con la familia y los docentes en las modificaciones ambientales, sociales, conductuales y cognitivas, que mejor se adecuen a las necesidades y al estilo cognitivo del niño. Niños hiperactivos y “difíciles” hubo siempre, pero la sociedad y la familia, eran antes más sólidas en el mantenimiento de determinados valores y pautas de educación y respeto; actualmente,  vemos que estas estructuras se hacen más laxas, por diversas razones.

En las entrevistas con padres de niños con TDAH, ellos mismos reconocen que el niño “se les va de las manos”, que “ya no saben qué penitencia implementar “, que “no pueden más”… Si los papás no pueden, imaginen  la frustración del maestro que procura desplegar todas sus estrategias posibles de seducción y contención, para que el niño se motive a trabajar, y el niño le presenta un muro infranqueable. La tarea por delante no es fácil, pero según nuestra experiencia, todos estos niños, si han sido bien diagnosticados, y en especial a tiempo, en la infancia, y tienen un tratamiento acorde a sus necesidades pedagógicas, emocionales  y conductuales y un buen acompañamiento escolar y familiar, salen adelante, y en algún momento de su vida y de su escolaridad, hacen ese “clic”, tan necesario y tan esperado por todos.

Prof. Neuropsic. Ing. Silvia Pérez Fonticiella.

Consultora en Neurociencias.

 

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Los Abuelos tenían razón….

Con frecuencia, llegan al consultorio padres preocupados porque observan que a sus hijos, les cuesta o les  toma mucho tiempo hacer la tareas escolares. Ante esta situación, ellos plantean que quisieran ayudarlos pero que les resulta difícil, ya sea porque han cambiado los métodos y el propio hijo le cuestiona que así no es como le enseñó su Seño, o porque los padres  no tienen tiempo para dedicarle, porque hay otros hijos mas pequeños que atender, entre otras razones expuestas. De pronto, siempre buscando entre mis libros palabras inspiradoras, apareció la de un compatriota que tiene una larga trayectoria docente y que considera imprescindible que cada familia sea protagonista en la construcción de la inteligencia de sus hijos. De ese libro, del Maestro uruguayo Alfredo Gadino quiero compartir con uds. algunas reflexiones…

¿Los  Abuelos  tenían  razón?

Cuando tengo un ratito libre y miro los cuadernos de mi hijo, pienso en cuanto ha cambiado lo que se aprende en la escuela. Si me quedo con él cuando hace los deberes y lo veo tropezar, quisiera ayudarlo, pero entre lo que me olvidé y lo que a mi me enseñaron de una manera distinta, yo mismo no sé por dónde empezar. Aunque no lo diga, resuelvo que estos temas de conocimientos queden para la escuela, mientras en casa nos ocupamos de otros aspectos: la salud del hijo, sus afectos, sus costumbres, los valores morales que va formando. “En eso, que es tan importante, si,  que la familia educa” me afirmo.

Si por casualidad el abuelo llega a oír esta reflexión seguramente protestará: “En otros tiempos si, que la familia educaba a los jóvenes. Ahora, en cambio, los padres nunca están…”

¿La familia actual, educa o no a los hijos?

¿Los padres de hoy no podemos ayudar a nuestros hijos a saber  más, a conocer mejor?

Los abuelos dicen que antes se educaba mejor.

Para llegar a una conclusión sobre este tema, lo mejor es que busquemos las características que tenían antes las familias, digamos por ejemplo un grupo familiar de sesenta o setenta años atrás, cuando los abuelos eran niños, para compararlo con la vida familiar tal como se desarrolla hoy y así, encontrar las diferencias, los cambios que hubo.

Es una buena ocasión para rebuscar en uno de esos cajones del armario que rara vez se abre, hasta encontrar alguna antigua fotografía de aquella época que por fin encontramos; nos llamó la atención una foto, fechada en …1920.!!

Allí se celebraba un acontecimiento especial: la llegada de un nuevo año. Pero la familia grande no esperaba el comienzo del año para reunirse: en cada cumpleaños, en los bautismos, en los casamientos, las navidades, en circunstancias de enfermedad o muerte, esa ocasión se repetía. Y si no totalmente, una gran parte de la familia se reunía cada domingo. Mientras se degustaba en la mesa la pasta amasada pacientemente por las señoras, mientras en la sobremesa se jugaba a la lotería o más tarde, en la rueda del mate, se comentaban las novedades de la familia, de la ciudad, del mundo, también se compartían las preocupaciones, se analizaban conductas y se buscaban salidas, – entre todos- a los problemas de cada uno.

La familia entera creaba un modelo de conducta para los jóvenes: una actitud basada en la obediencia, en el respeto a la autoridad de los mayores, en la solidaridad,  en el acento religioso de los conceptos morales que se inculcaban.

En esa época la educación infantil estaba regida por normas muy precisas, durante toda la primera infancia los niños permanecían en el hogar, ya que los Jardines de Infantes eran todavía un sueño de algunas educadoras. Después, los niños debían recibir en la escuela, la instrucción que les posibilitara mantenerse o ascender en la escala social.

Ya adolescentes, a los varones les correspondía su formación profesional como aprendices en el taller, el comercio o el escritorio de un pariente; mientras que las niñas, luego de la escuela primaria, debían ser preparadas para cumplir su futuro papel de amas de casa.

Nos interesa destacar que todos los parientes influían en el comportamiento de los niños.

La familia grande era algo así como el conjunto de piezas de un  mismo color del juego de ajedrez, que se mueven en direcciones diversas, que actúan unas y otras con leyes propias, pero dispuestas a enfrentar, apoyándose entre si, el conflicto con el mundo exterior.

Pero la vida, ni antes ni ahora, queda inmóvil como una imagen fija del pasado. El fotógrafo pudo detener por un instante el tiempo para esa familia, pero no más que por un instante, mientras esperaban el fogonazo que producía aquella máquina enorme, cubierta por un paño negro. Pero después del “Ya está”, todo el movimiento se reinició. Los hombres volvieron a sus trabajos en una ciudad en pleno desarrollo industrial y comercial, con permanente actividad portuaria. Los jóvenes se iniciaron en la nueva realidad política que había sustituido las luchas armadas por las discusiones en los clubes partidarios. Las mujeres soñaron con la participación más activa en la sociedad, que estaba posibilitada por el liceo femenino y el empleo en los comercios. El país crecía con nuevas oleadas de inmigrantes, con la formación de sindicatos, la instalación de bancos, creación de facultades en una Universidad cada vez más concurrida. El centro de la capital multiplicó su actividad  comercial, los barrios se llenaron de altas chimeneas industriales, el tranvía eléctrico los recorrió a todos, el carbón tuvo que dejar paso al petróleo, se empezaron a necesitar dactilógrafos, linotipistas, maquinistas de todo tipo; fueron necesarios más agrónomos, contadores, maestros…

La sociedad en su conjunto fue cambiando. Y todos esos cambios repercutieron inevitablemente en la organización de lo que  conformaba el tejido de la sociedad, su célula básica: la familia.

Esos cambios, ¿fueron para bien? No podríamos decirlo. Pero lo que sí sabemos, es que los padres de los niños de hoy no pueden reinstaurar las costumbres del pasado, reproducir las formas de educación que ellos recibieron. Deben crear nuevos modos porque los propios hijos les están pidiendo que los ayuden, ahora, en esta realidad: les están reclamando apoyo para comprender este entorno tan complejo de hoy, para poder construirse como jóvenes mientras construyen un mundo distinto.

 

 

 

Silvia Pérez Fonticiella

Consultora

 

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TRATAMIENTOS DE ESTIMULACIÓN NEUROCOGNITIVA Y NEUROPEDAGÓGICA

La Estimulación Neurocognitiva es una disciplina dentro de los programas de Neurorehabilitación, que tiene por finalidad mejorar la calidad de vida de los pacientes con alteraciones en sus funciones cerebrales superiores. Esto incluye a pacientes que van, desde déficit neuropsicológicos de grado leve a moderado, subyacentes a distintas patologías neurológicas, como ser:

Dislexia  – Disortografía

  • Trastorno Apracto-Agnósico

  • Disgrafía

  • Discalculia   –  Síndrome de Gerstmann

  • Trastorno de las Funciones Ejecutivas

  • Trastornos Generalizados del Desarrollo

  • Trastornos del Espectro Autista

  • Traumatismo encéfalo-craneano

  • ACV

  • Epilepsias con trastornos cognitivos

  • Enfermedades psiquiátricas que cursan con trastorno cognitivo.

  • Trastorno por déficit de atención con/sin Hiperactividad

  • Encefalopatías no evolutivas con déficit intelectual y déficit de lenguaje

  • Encefalopatías progresivas con deterioro neurológico cognitivo,(memoria, atención, gnosias, praxias), y del lenguaje.

  • Objetivos específicos:

    Mejorar la performance cognitiva a partir del entrenamiento sistemático de: atención, memoria, funciones ejecutivas, habilidades viso-espaciales, gnosias, praxias y lenguaje. En los últimos años, se han logrado documentar en el ámbito científico, numerosas experiencias de mejora en la calidad de vida y cambios en las capacidades funcionales, gracias a los procesos de remodelación del sistema nervioso y sus mecanismos de neuroplasticidad.

    Dar asesoramiento y orientación a fin de implementar en el entorno del paciente, estrategias destinadas a prevenir o disminuir el estrés familiar.

    Favorecer la reinserción social y escolar, en pacientes con lesiones adquiridas a través de la rehabilitación neuropsicológica.

    En este entorno de tratamiento individualizado, con un encuadre rico en diferentes materiales y estrategias,  la Informática Rehabilitativa ocupa un lugar destacado,  ya que la diversidad de técnicas que el paciente,  con un mediador capacitado, puede desarrollar con la computadora, abarcan instancias que favorecen y potencian aspectos cognoscitivos, psicomotrices, de lenguaje, emocionales, lúdicos, comportamentales y pedagógicos, entre otros.

    Los ejercicios realizados en la computadora, se complementan con ejercicios en cuadernillos de trabajo diseñados para la reeducación de cada patología. (Ej. dislexia, discalculia, disfunción atencional, etc).

    También contamos con la consola Nintendo Wii, que se está utilizando en diferentes centros médicos de USA y Europa, para la Neurorehabilitación. Este dispositivo cuenta con diversos programas de juegos que nos permiten apuntar a mejorar la precisión de los movimientos, acomodar la equilibración apoyada en la búsqueda de buenas posiciones posturales y depuración de movimientos aislados, (brazos, hombros, muñecas, manos, dedos), que pueden reorientarse para el logro de determinados objetivos, como tomar un objeto, señalar hacia una dirección, reconocer lateralidad, etc.

    A diferencia de otros videojuegos, que sólo requieren del uso de los dedos de la mano, la consola Wii exige el empleo de todo el cuerpo con equilibrio y coordinación de movimientos”

    Ben Rucks Director  Serv Rehabilit. Hospital Riley USA.

    Con este tipo de actividad lúdica, donde el paciente debe involucrar muchas partes de su cuerpo, (a diferencia de los videojuegos tradicionales), vamos logrando la internalización del movimiento,  trabajando la inhibición muscular necesaria para ajustar las  respuestas a los estímulos, y la reeducación de las funciones cerebrales superiores, como atención, memoria, percepción visual, gnosias, praxias, y lenguaje. Desde el punto de vista socio-emocional, es notoria la mejoría en la autoestima y también en su interacción social.

    “La Informática Rehabilitativa ha demostrado favorecer eficientemente aspectos tales como: la comunicación, el equilibrio motivacional, velocidad en la presentación de material, mayor independencia en las realizaciones, ejecuciones controladas para favorecer la concentración y atención sostenida, desarrollo del pensamiento lógico, facilitación en la adquisición de estrategias cognitivas y metacognitivas por parte del paciente.”

    Prof. Dr. Máximo Etchepareborda. Neurólogo Infantil. SANI-Soc. Argentina de Neurología Infantil

    Los programas utilizados en Informática Rehabilitativa,  apuntan a potenciar y mejorar:  los tiempos de reacción, la atención selectiva, sostenida y concentrada; la coordinación visomotora y la orientación viso-espacial,  asi como el pensamiento abstracto y el ordenamiento lógico; el  mejoramiento de los procesos semánticos y sintácticos, enfatizando los procesos de comprensión. También contamos con programas más específicos que tienden a mejorar la lectura y escritura, (en diversos códigos, estilos de letras y estímulos de interferencia), así como la  reestructuración cognitiva del aprendizaje de la matemática y el entrenamiento de la percepción visual. Otros programas, son potenciadores de situaciones interactivas de aprendizaje y se utilizan en la reeducación fonoaudiológica y psicomotriz; y también se trabaja con programas de estilo lúdico que favorezcan y  promuevan el  desarrollo de la creatividad; todo el software utilizado, forma parte de un plan de tratamiento elaborado a la medida de cada paciente.

    “Se ha descubierto que los estímulos periféricos son capaces de modificar la organización espacial de la corteza, debido a la plasticidad neuronal  y la reorganización de la corteza cerebral  y  sus conexiones, con implicación en la recuperación de funciones tras una lesión cerebral precoz.”

    James Schwartz, MD, PhD  Professor Center of Neurobiology and Behavior Columbia Univ

    Principios de Neurociencia Schwartz, Kandel, Jessel.

    Referencias:

    Información en Internet – Blog : www.iinnuar.wordpress.com

    Reeducación y Rehabilitación cognitiva en Entornos Informatizados. Dra. Silvia Pérez Fonticiella.

    La elevación del CI en entornos informatizados.  Prof.Silvia Pérez Fonticiella/ Miguel A.  Solari

    La tecnología que mejora la calidad de vida. Silvia Pérez Fonticiella.

    La Informática en la reeducación y la rehabilitación de las dificultades del aprendizaje y de conducta. S- Pérez Fonticiella.

    El lenguaje del niño. Juan Narbona/Claude Chevrie Muller

    Principios de Neurociencia.  E.Kandel, (Premio Nobel 2000), J.Schwartz, T Jessell

    Prof. Neuropsic, Ing.   Silvia Pérez Fonticiella.

    Consultora en Neurociencias

    CÓRDOBA  Capital – iinnuar@gmail.com

     
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    Publicado por en marzo 18, 2010 en ADDH, ADHD, Adolescencia, AFASIAS, Ansiedad, aprender a leer, aprendizaje, Atención, audiovisual, Autismo, Autocontrol, Autoestima, bebés, Cerebro, cerebro humano, CIENCIAS, Ciencias del cerebro, COMPORTAMIENTO DISRUPTIVO, computadoras, comunicación, conciencia fonológica, Conducta, CONSOLA NINTENDO WII, CULTURA ICÓNICA, Damasio, A., DEFICIT DE ATENCIÓN, Desarrollar el potencial humano, Desarrollar la lectura, Desarrolle el potencial lector de su hijo, Dificultades, Dificultades aprendizaje, discalculia, DISFUNCIÓN EJECUTIVA, DISGRAFÍA, Dislexia, Disortografía, Educación, ENSEÑANZA-APRENDIZAJE, Enseñe a leer a su bebe, entornos informatizados, Epilepsia, ESCRIBIR, Escritura, ESCUELA INCLUSIVA, Escuela para padres, Espectro Autista, Estimulación cognitiva, Estimulación Neurocognitiva, Estimulación temprana, estimulacion cerebral, estimulacion cerebral adultos, evaluacion neuropsicologica, Fonoaudiología, Funciones cerebrales superiores, funciones ejecutivas, GARDNER H., genes, iconografico, IMAGINACION, informática aplicada, INTELIGENCIAS MULTIPLES, Kandel, Lectura, Leer y escribir, lenguaje, Literatura, MATEMATICA, McLuhan, Memoria, motricidad, NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES, Neurociencias, Neurologia, NEUROPEDAGOGÍA, Neuroplasticidad, Neuropsicóloga Silvia Pérez, Neuropsicóloga Silvia Pérez Fonticiella, NEUROPSICOLOGÍA, Neuropsiquiatria, neurorehabilitación, Niños, Niños hiperactivos, Nintendo, Nintendo Wii, NIVEL INTELECTUAL, nuevas tecnologías, Padres hijos, patologías origen genético, PLASTICIDAD, Platicidad cerebral, Prader Willi, Problemas de aprendizaje, problemas de atención, Problemas de conducta, PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN POR EL CEREBRO, Psicología, Psicopedagogía, Psiquiatria, Pubertad, Rehabilitación Nintendo Wii, REHABILITACION CON WII, retraso mental, RTS, Rubisntein Taybi, Salud, SCHWARTZ, sistema nervioso, SPW, TALLER ESTIMULACION, TDAH, tecnologías, TEDL, TGD, TRASTORNO APRACTO-AGNOSICO DEL LENGUAJE, Trastorno de Atencion, Trastornos de conducta, Trastornos de lenguaje, Trastornos del Neurodesarrollo, Trastornos especificos de desarrollo del lenguaje, Trastornos generalizados del desarrollo, Trastornos motores, Tratamiento estimulación neurocognitiva, tratamientos, Videojuegos, Vigotsky, Vinculos, Wii

     

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    LA LITERATURA NOS AYUDA A ENTENDER MEJOR A LOS NIÑOS CON TDAH

    LAS “NUEVAS” AVENTURAS DE

    TOM SAWYER.

    “¡Diablo de chico!; ¡Cuándo acabaré de aprender sus mañas!; ¡Cuántas jugarretas como ésta no me habrá hecho y aún le hago caso. Parece que adivina hasta dónde puede atormentarme, antes de que llegue a montar en cólera; y sabe, el muy pillo, que si logra desconcertarme o hacerme reír ya todo se ha acabado y no soy capaz de pegarle.  Cada vez que le dejo sin castigo, me remuerde la conciencia y cada vez que le pego, se me parte el corazón. “

    Este monólogo podría ser uno de los tantos de hoy día, que provoca la conducta disruptiva de  algún niño o adolescente de esos:  inquietos, traviesos, que se hamacan en las sillas, que no hacen caso, que hacen papelones en las reuniones familiares, que no paran de hablar y discutir, que van tirando todo a su paso, en escenas a veces tragi-cómicas, sacando a sus mayores de las casillas y que cuando escuchamos sus quejas, hacen que  los compadezcamos.

    Sin embargo, estas quejas son de la tía Poly, personaje de Las aventuras de Tom Sawyer novela escrita por el estadounidense Mark Twain en1876.

    A Tom Sawyer, el niño terrible de esa novela que ha sido disfrutada por varias generaciones, bien podríamos diagnosticarlo como un niño con Síndrome de Déficit Atencional, con Hiperactividad.

    Twain, nos revive en este relato de historia antigua, las mismas que se viven en la actualidad, porque niños asi, obviamente siempre han estado y están presentes, en muchos hogares de todo el mundo.

    Viejos problemas en nuevos niños.

    “La mañana del lunes encontró a Tom Sawyer afligido. Las mañanas de los lunes le hallaban siempre así, porque eran el comienzo de otra semana de lento sufrir en la escuela.”

    Una de sus áreas conflictivas que tratan de evitar: asistir a la escuela, o quedarse en casa y asumir responsabilidades. Para ello, despliegan toda clase de estratagemas: el dolor de panza, el dolor de cabeza, que se olvidó de copiar la tarea y la maestra le va a rezongar, que para qué va a la escuela, el clásico: “ya va…”, y aparece, con suerte, a la media hora, que es un niño y quiere jugar, entre otras. Actitudes que “agotan” a los adultos y les hacen acumular sensaciones de impotencia, de frustración, de rabia…

    Hay una serie de conductas que llevan el sello distintivo del TDAH  y que se complican, cada vez más, en la medida que se asocian con síntomas de ansiedad en el niño. La ansiedad,  puede verse en la forma desmedida que actúa, respecto a cosas banales,  y que se expresan:

    A nivel cognitivo, en forma de fobias, ideas obsesivas, oposicionismo, terquedad, (realizan travesuras peligrosas por un lado y por otro, tal vez no pueden dormir sin la luz encendida).

    A nivel somático, se manifiesta en hipertermia, algias, migrañas, diarreas…;  a nivel inmunológico, en alergias respiratorias, dérmicas, intolerancias alimentarias e incluso, según lo señalado por algunos autores,  en  desequilibrios neurohormonales.

    Las  “malas compañías”

    “Huckleberry era cordialmente aborrecido y temido por todas las madres, porque era holgazán,  desobediente,  ordinario y malo…, y porque los hijos de todas ellas lo admiraban tanto,  se deleitaban en su velada compañía y sentían no atreverse a ser como él. Tom se parecía a todos los muchachos decentes,  en que envidiaba a Huckleberry su no disimulada condición de abandonado y en que había recibido órdenes terminantes de no jugar con él. Por eso jugaba con él, en cuanto tenía la mínima ocasión.”

    Debido a sutiles anomalías anatomo-funcionales, especialmente en la corteza órbito-frontal que determina la presencia de inestabilidad en todas las dimensiones del temperamento, son muy vulnerables a dejarse llevar por otros chicos que los provocan o les proponen desafíos y les “inducen a meterse en líos”, donde la cara visible “siempre son ellos”, y donde después reaccionan ante la decepción con desbordes emocionales, que van desde arranques de cólera, insultos, pegar a otros, hasta oposicionismo, o ataques de llanto.

    Pero también, niños con este trastorno tienen cierta habilidad para seducir y manipular a otros;  esto lo podemos ejemplificar en la novela de Twain, cuando relata que la tía Poly mandó a Tom a pintar la cerca de madera de su casa, y cómo Tom se las ingenió para evitar la tarea, convenciendo a otros niños, que era un honor hacer ese trabajo;  hasta logró que le pagaran por hacerlo:

    “Para cuando llegó la tarde, de ser literalmente un niño fastidiado por la mañana, Tom había pasado a nadar en la abundancia: tenía doce canicas, un cristal azul para mirar a través de él, un trozo de tiza, un soldadito de plomo, seis cohetes sorpresa, un gato con un solo ojo, un collar de perro, el mango de un cuchillo…. Encima, lo había pasado estupendamente con mucha compañía y la valla tenía tres capas de pintura primorosamente puesta.  Si no se hubiera quedado sin pintura, podría haber llevado a la bancarrota a cada niño del pueblo”.

    Atención.

    “Cuando sus compañeros se calmaron, Tom hizo un honrado intento de estudiar; pero el tumulto de su cerebro no se lo permitía. Ocupó después su sitio, en la clase de lectura, y fue aquello un desastre; después, en la clase de geografía, convirtió lagos en montañas, montañas en ríos y ríos en continentes, hasta rehacer el caos; después, en la clase de escritura, donde fue «rebajado» por sus infinitas faltas y colocado el último, debió entregar la medalla de peltre que había lucido con ostentación, durante algunos meses.”

    “Está en las nubes”;  “es un despistado, pierde cosas”;  “se olvida de decirme que hay reunión en el colegio”; “hace zapping con todo ..”. Éstas  son algunas de las quejas frecuentes en los padres que acuden a la consulta, buscando orientación y ayuda. Focalizar su atención y mantenerla es uno de los problemas más acuciantes de los chicos con TDAH.

    “Cuanto más ahínco ponía Tom en fijar toda su atención en el libro, más se dispersaban sus ideas. Así es que al fin, con un suspiro y un bostezo, abandonó el empeño. Le parecía que la salida de mediodía no iba a llegar nunca.”

    APROXIMACIÓN A LA DIMENSIÓN COGNITIVO EMOCIONAL DEL TDAH.

    “ -, no era lo que se llama malo, sino enredador y travieso. Nada más que tarambana y atolondrado, sí, señor. No tenía más reflexión que la que pudiera tener un potro. Nunca lo hacía con mala idea y no había otro de mejor corazón… -y la Tia Poly empezó a llorar ruidosamente “

    La autoestima es un factor nuclear de la autoimagen y se construye sobre la base de dos sentimientos:  el sentimiento del propio valer, cualidades y talentos que los demás ven en él,  y el del propio poder, construido sobre la percepción de ser capaz de generar cambios positivos en si mismo, y en los demás.

    La autoestima del niño, se construye a través del “verse”, en las actitudes y comentarios de los otros: “es tan solidario…”;  “es tan inteligente…”; ”es insoportable…”;  “ya no sabemos qué hacer con él”, pero especialmente sobre la base de la comunicación no verbal, de los gestos que hacemos, de las actitudes hacia él y toda la variedad de dinámicas comunicacionales no verbales.

    Los niños con TDAH, tienden a tener muy baja  autoestima, porque provocan tantas situaciones conflictivas en la casa, en la escuela, en su entorno en general, que podemos entender, que no provoquen  juicio positivo y alentador, ni de su entorno social ni familiar, o serán objeto de múltiples reproches y golpes: “¿por qué me haces esto a mi…?”;  “te voy a matar , mira lo que hiciste, no servís para nada!”.

    “Permaneció sentado largo rato meditando, con los codos en las rodillas y la barbilla en las manos. Le parecía que la vida era no más que una carga y casi envidiaba a Jimmy Hodges, que hacía poco se había librado de ella. Qué apacible debía de ser, pensó, yacer y dormir y soñar por siempre jamás, con el viento murmurando por entre los árboles y meciendo las flores y las hierbas de la tumba y no tener ya, nunca, molestias ni dolores que sufrir.”

    El “locus de control externo” del TDAH.

    Entre los 7 y los 10 años, la familia, la escuela y la comunidad, entregan a los niños un corpus de normas, valores y principios que gradualmente internalizarán como propios, asi como  los límites que apuntan a protegerlos y/o favorecer su socialización adecuada . Pero, para que todo esto funcione, no alcanza con la parte de los adultos, sino que depende también de la madurez socio-emocional del niño. Un niño que no reflexiona, que es impulsivo y que no lo logra aprender de sus errores y sacar conclusiones, “( ayer lo puse en penitencia  por lo que hizo y hoy vuelve a hacerlo, no le importa nada, ya no hay con que entrarle…”), es un chico que tardará enormemente en adquirir un corpus valórico firme y consistente. Permanece si, sujeto al “principio de la obediencia impuesta”, sólo se someterá a las normas y principios éticos, por temor a las sanciones, pero va a trasgredirlos cada vez que crea que no hay riesgo de ser sancionado.

    Hay un abanico de conductas que sacan de quicio a los adultos, como el “no” permanente a cada cosa que le pedimos, el excesivo egocentrismo, las conductas desafiantes, transgresoras, e incluso a aquellas que pueden poner en riesgo su integridad física o la de otros.

    En los niños con TDAH, decimos que su locus de control es externo, pues no han internalizado los valores y normas y de este modo, no puede regular socialmente su conducta. Y en general, la conducta altanera y desafiante, es una forma de enmascarar su autodesvalorización.

    “…el terror que le llevaba cada noche a arrepentirse de sus travesuras y a disponerse a actuar con rectitud…., disposición que se diluía al amanecer, cuando las sombras dejaban de parecer amenazadoras.”

    También hay un desarrollo insuficiente a nivel del cíngulo anterior,  corteza temporal,  dorsolateral y órbito-frontal del cerebro, que conduce a una pobre capacidad para utilizar la memoria de trabajo y la noción de temporalidad, necesaria para la construcción de la memoria biográfica que consolida nuestra identidad y nuestro autoconocimiento, permitiendo conceptualizar nuestras emociones, llevando a los chicos a experimentar sensaciones viscerales molestas, autorreproches, insatisfacción crónica, apatía, (todos les aburre, parecen indiferentes al esfuerzo y dedicación de sus padres y maestros), tienen fases de humor  depresivo.

    Las grietas de la relación del niño con su familia llevan a un mal pronóstico del niño con TDAH que no es tratado a tiempo. La mayoría de los papás de estos chicos, llegan a la clínica relatando episodios de trastornos en alguna esfera de la conducta, ya desde el primer año de vida:  “no nos dejaba dormir”, “no paraba de llorar “, “nadie sabia que le pasaba, lo tenia que hacer santiguar por el mal de ojo o la pata de cabra”.

    Luego, se suman las quejas de los educadores, en la etapa preescolar y escolar, todos reconocen que es inteligente, que dice y hace cosas que parecen de niños superiores a su edad, pero que no logra cumplir con los requerimientos académicos que se esperan de él, según el grado, que se “hace el payaso” en la clase, que contesta precipitadamente, que cumple con las tareas con el mínimo esfuerzo.

    No faltando por supuesto, el vecino que nos llama para decirnos que le abrió la jaula a su pájaro, que le tiró una piedra y le rompió un vidrio, que no deja de molestar a su perro.

    Todos estos procesos de quiebre de la relación del niño con su familia y el entorno familiar, llegan a un punto crítico a medida que el chico  llega a la pubertad y la adolescencia. Esta etapa, provoca en los chicos un desequilibrio mayor de su autorregulación emocional, aumentando la ansiedad que los chicos canalizaran a través de la TV, los videojuegos, el hablar eternamente por teléfono o chatear, el mal talante, el desafío, el consumo de drogas o alcohol.

    Desde el conocimiento científico del tema, y mi experiencia profesional, siempre recomiendo a los padres, atender al chico con estas características antes de llegar a esta etapa, que por cierto, tiene ya sus complicaciones normales y propias, que hacen mas difícil aún, revertir la problemática del niño y su entorno, para lograr una mejora en la calidad de vida.

    “La tía estaba preocupada; empezó a probar toda clase de medicinas en el muchacho.”

    Las preocupaciones de la tía Poly y su “matadolores”, nos brindan un panorama muy real del angustiante peregrinar de los padres entre  maestros, escuelas, psicólogos, psicopedagogos, medicaciones, sintiéndose frustrados porque no ven buenos resultados a la brevedad, porque aspectos áridos y reiterativos de la personalidad de su hijos no cambian sustancialmente.

    No hay soluciones mágicas, hay que tener calma, comprensión y sobre todo, mucho conocimiento sobre el tema, para poder ayudar a estas personitas y su grupo familiar. Hay que trabajar en equipo, profesionales de diferentes disciplinas, la familia y las instituciones sociales y educativas, interactuando y consolidando los vínculos necesarios para entender la problemática del sujeto,  e ir logrando modificaciones de su “mundo interno”, que repercutan en el externo y nos permitan ir encontrando que ese niño, niña, adolescente o adulto con TDAH, puedan recomponer su caleidoscopio y mostrarnos también , las mejores facetas de si mismo.

    No encuentro mejores palabras para dar cierre al artículo, que las del propio Mark Twain, palabras  que hacen referencia al entramado social, a nuestros hijos, y a los que cada uno de ellos tiene de nosotros mismos y de nuestros ancestros:

    “La mayoría de las aventuras que refiero en este libro son reflejo de la realidad; una o dos, me han ocurrido a mi mismo; el resto, son anécdotas de otros niños, compañeros míos de la escuela. Huck Finn ha existido; Tom Sawyer también, si bien no se trata de un solo individuo; es una combinación de las características de tres chiquillos amigos. Es pues un trabajo arquitectónico de orden compuesto.
    Las raras supersticiones de las que doy fe, prevalecían entre los niños y los esclavos del Oeste, en la época de este relato.
    A pesar de que destino este libro a pasatiempo de muchachos, espero que no lo desprecien los hombres ni las mujeres, ya que en parte, está compuesto con la idea de despertar recuerdos del pasado en los adultos y exponer cómo sentían, pensaban y hablaban, y en qué raras empresas se embarcaban.” MARK TWAIN

    Prof. Neuropsic. Ing. Silvia Pérez Fonticiella

    CONSULTORA EN NEUROCIENCIAS.

    IINNUAR – Instituto de Neurociencias

    SANATORIO ALLENDE

     

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    ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES CON TDAH

    Los niños con diagnostico de TDAH,  presentan  un nivel intelectual dentro del promedio poblacional, lo que implica que no deberían tener inconve-nientes en adquirir los aprendizajes necesarios, acorde a sus edades y grados escolares.

    No obstante, debido a su elevado nivel de desatención y desmotivación hacia las tareas escolares en general y su impulsividad y necesidad constante de “estar haciendo algo”, presentan consecuencias en su rendimiento escolar.

    Esta conducta se presenta  desde muy pequeño, en las entrevistas con los papás: siempre mencionan alguna conducta diferente, incluso siendo bebé; a veces, se relacionan a las alteraciones del sueño, o cómo cambió de tranquilo a inquieto a partir de empezar a caminar, pero el denominador común es que aparezcan anécdotas, relatos que ya nos están advirtiendo sobre posibles indicadores predictivos de este trastorno. Hay que señalar además, que del propio relato con los padres, surge que han sido niños atendidos adecuadamente, aunque con papás que de alguna forma, muestran signos de ansiedad, distracción,  pero que se muestran comprometidos con ayudar a su hijo, sintiendose muy frustrados por no encontrar  suficientes respuestas  para poder modificar esta conducta y actitud del niño que no sólo genera “desacomodos” en el medio familiar, sino también en el social y escolar.

    Son niños a los que les cuesta  llevar el ritmo del grupo en el aula, se dispersan , hablan en momentos que no corresponde, molestan a sus compañeros o asumen una conducta oposicionista ante la tarea. De este modo, quedan como “desconectados” de lo que se da en clase, situación que también se constata en la clínica, ante las consignas de la pruebas de la Batería Neuropsicológica a aplicarse.  Con frecuencia, es necesario repetirle dos o tres veces la consigna de la tarea a realizar, la pregunta en un subtest de información general, o la situación problemática a resolver.

    En las pruebas de evaluación de conocimientos generales,  así como de lengua y matemática, se observa a veces, niveles descendidos respecto a lo esperado para su edad y el grado que cursa. Nos sucede a menudo, trabajar con chicos que pueden estar cursando cuarto grado y sin embargo, los resultados de la evaluación neuropsicológica, nos dan disparidad multigrado en las diferentes capacidades estudiadas. Es decir, en razonamiento y cálculo, pueden estar adecuados al cuarto grado, pero en lengua, presentan un nivel de 2 do grado.

    A causa de los principales síntomas del TDAH, los niños que lo padecen suelen presentar dificultades en todas aquellas tareas que requieran una atención sostenida, así como en las actividades en las que sea preciso memorizar material para su posterior recuperación. Al niño hiperactivo le cuesta trabajo seleccionar, filtrar de entre toda la estimulación que le llega, cuál es la más importante en cada momento, a cuál debe atender y cuál puede obviar, esto hace que incurra en muchos errores.

    Por otro lado y como consecuencia también de las alteraciones neurofisiológicas de este síndrome,  pueden quedar fijados en un detalle trivial, que logra captar su atención durante un largo tiempo, o incluso obsesionarle.

    Cuando las tareas requieren mayor  capacidad de abstracción, es posible que se complique aún más.  El razonamiento abstracto exige no sólo prestar atención, sino manejar mentalmente una serie de datos, operar con ellos y buscar una respuesta. Para el niño hiperactivo este proceso resulta, en la mayor parte de los casos, sencillamente imposible, ya que le requiere poner en marcha precisamente aquellos procesos para los que está menos preparado. En su “almacén de datos” la información sólo se mantiene un tiempo corto y debe salir inmediatamente para permitir la entrada de nueva información de manera continua. Esto provoca que su memoria a corto plazo sea algo deficiente, gran inconveniente de cara a las tareas escolares más habituales. No ocurre lo mismo con la memoria a largo plazo, que suele estar muy bien desarrollada: a estos niños quizás le cuesta mucho recordar lo que ha sucedido tan sólo unos momentos antes, pero si la información pasa al almacén a largo plazo, (bien porque el material se repita con frecuencia o porque sea de gran interés para él, podrá retenerla por más tiempo).

    ¿De qué modo promueven las conductas características del trastorno de hiperactividad y déficit atencional las estructuras cerebrales y los defectos genéticos que se van encontrando? La raíz parece estribar en el deterioro de la inhibición conductual y del autocontrol  según Barkley,R. que viene estudiando este tema desde hace varios años.

    El autocontrol, la capacidad de inhibir o frenar las repuestas a un estímulo es una función crucial para la realización de cualquier tarea. La mayoría de los niños conforme van creciendo, adquieren la capacidad de poner en práctica las funciones ejecutivas, actividades mentales que les ayudan a apartar las distracciones, fijarse unas metas y dar los pasos para alcanzarlas.

    En los primeros años, estas funciones ejecutivas se exhiben al exterior, los niños hablan en voz alta mientras juegan y hacen las actividades. A medida que crecen van interiorizando estas funciones ejecutivas desapareciendo las verbalizaciones.

    Las funciones ejecutivas pueden agruparse en cuatro actividades mentales:

    1. La memoria operativa, tener en mente la información mientras se trabaja en una tarea.

    2. La interiorización del habla, que permite a uno pensar para sí, seguir reglas e instrucciones.

    3. El control de las emociones, la motivación y el estado de alerta, que ayuda a conseguir metas y diferir las emociones que nos interfieren.

    4. La función de la reconstitución que nos ayuda a ser flexibles y creativos al fragmentar las conductas observadas y volver a combinarlas en nuevas acciones.

    Según las investigaciones más recientes, debido a causas genéticas, los niños TDAH no adquieren estas capacidades y en consecuencia, despliegan un comportamiento y un habla excesivamente “públicos”.  No son capaces de guiarse por instrucciones internas, ni de modificar su comportamiento.

    Su memoria operativa o “buffer” para almacenar información que deberá utilizar en otra instancia o paso de la misma tarea que realiza,  es muy lábil, debido sin duda a su dificultad en prestar atención; eso hace que se quede con información fragmentada, que escuche sólo parte de una consigna, y por lo tanto obtenga resultados negativos a la hora de resolver la tarea.

    Inhibir o controlar sus impulsos, le resulta muy difícil, porque no ha madurado convenientemente el soporte de circuitos neurológicos que le permiten adquirir este autocontrol, de modo que podemos observar de acuerdo a lo que informan las maestras, pero también al relato que nos hacen los propios niños,  que no pueden contenerse de molestar a otros , que no quieren ir a la escuela, que no quieren acatar la pauta del trabajo grupal, que no quieren jugar con los demás porque lo pelean.

    Esta es una patología de origen neurobiológico, que no “se cura” sola, ni con los años ni la maduración, requiere de tratamientos especializados de reeducación de las funciones cerebrales alteradas y en muchos casos, de medicación psico-estimulante que logre mejorar sus niveles de atención y que debe ser solamente  indicada y controlada por un neurólogo  o psiquiatra de niños. Obviamente, la medicación logra estabilizar los niveles de atención del niño y mejora su control de impulsos y su toma de decisiones, pero no alcanza para que adquiera los conocimientos de base , que por diversas razones anteriormente expuestas no adquirió, así como para ponerlo “al día” con su grupo escolar, por lo cual, aun tomando medicación, necesita tratamiento especializado.

    Este tratamiento debe ser realizado por profesionales del área de la salud o educadores del área de rehabilitación, no puede llevarse adelante por una maestra de “apoyo escolar”, ya que al tratarse de una patología de origen neurobiológico, exige una intervención neuropedagógica e interdisciplinaria que provoque cambios en la estructura neuronal que tiene un comporta-miento disfuncional o alterado, es decir, especialistas que actúen sobre el sustrato neuronal de la memoria, la atención, las emociones, las funciones ejecutivas, el sistema motriz y los módulos cerebrales responsables del lenguaje y el razonamiento.

    Respecto al trabajo de la maestra en la Escuela, partimos de la base que todo docente da lo mejor de si para sacar adelante a niños que presentan determinadas dificultades en diversas áreas, más aun hoy día donde se tiende a la integración de chicos con diferentes capacidades.  El equipo de tratamiento externo que atienda al niño con TDAH puede asesorar y brindar a la maestra determinados materiales, adecuar las evaluaciones que le tomarán, darle contención respecto a las frustraciones que generan este tipo de alumnos, pero consideramos que muchas veces se depositan en las instituciones escolares, expectativas  que exceden sus responsabilidades y  cometidos educacionales , y ante la frustración se tiende a subestimar y desvalorizar la labor del maestro de aula. No debemos olvidar que el rol central de la educación en valores de un niño, debe ser la familia.

    De lo anteriormente expuesto, se puede observar claramente la angustia que sin duda viven estos niños, al no poder controlar su conducta, sus impulsos, y cómo externalizan esa angustia, de una forma que resulta paradójica para el adulto: indiferencia, oposicionismo, actitudes de aislamiento, propensión a meterse en problemas, a no poder medir las consecuencias de sus acciones.

    Estos chicos no suelen pedir ayuda, por lo menos de la forma verbal que esperaríamos. Asi, los adultos en general, en una mirada rápida y desde nuestras urgencias de cumplir con las responsabilidades inherentes a nuestro rol, ( padres, educadores, familia, etc), tendemos a ser bastante poco tolerantes con estas “personitas”, que realmente alteran, nuestro ritmo y vínculos familiares y nuestra planificación escolar.

    Estos niños requieren tratamiento especializado: profesionales preparados para contenerlos y para ponerles límites, para “educar” esas estructuras neurales que determinan su comportamiento rebelde y disruptivo y que lo llevan a tener tan baja opinión de si mismo. También para trabajar junto con la familia y los docentes, en las modificaciones ambientales, sociales, conductuales y cognitivas que mejor se adecuen a las necesidades y al estilo cognitivo del niño.

    Niños hiperactivos y “difíciles”, hubo siempre; pero la sociedad y la familia, eran más sólidas en el mantenimiento de determinados valores y pautas de educación y respeto. Actualmente,  vemos que se van haciendo más laxas, por diversas razones. En las entrevistas con padres de niños con TDAH, ellos mismos reconocen que el niño “se les va de las manos”, que “ya no saben que penitencia implementar “, que no pueden más… y si los papás no pueden, imaginen  la frustración del maestro que procura desplegar todas sus estrategias posibles de seducción y contención para que el niño se motive a trabajar y ese niño le presenta un muro infranqueable.

    La tarea por delante no es fácil, pero en nuestra experiencia, todos estos niños, si han sido bien diagnosticados y en especial con un  diagnóstico a tiempo en la infancia, y tienen un tratamiento acorde a sus necesidades pedagógicas, emocionales  y conductuales y un buen acompañamiento escolar y familiar, salen adelante, y en algún momento de su vida y de su escolaridad hacen ese “clic” tan necesario y tan esperado por todos.

    Prof. Neuropsic. Ing. Silvia Pérez Fonticiella.

    Consultora en Neurociencias.

     

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