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TRASTORNO POR DEFICIT DE ATENCION

UNA MIRADA SOBRE LOS PROBLEMAS DE APRENDIZAJE Y DE CONDUCTA DE ALGUNOS CHICOS, RELACIONADOS A TRASTORNOS DE LA ATENCIÓN.

Dice el Zorro:  “Domestícame!!”

¿Y qué hay que hacer para domesticarte? dijo el principito.

Hay que ser muy paciente – respondió el zorro.  Te sentarás al principio un poco lejos de mi, allí en la hierba. Te miraré de reojo y no digas nada. La palabra es fuente de malentendidos. Pero, cada dia, podrás sentarte un poco más cerca.

Al dia siguiente volvió el principito.

-Hubiese sido mejor venir a la misma hora –dijo el zorro-. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a que hora preparar mi corazón.

El Principito. Antoine de Saint-Exupery, 1980.

Este fragmento de una escena de encuentro, entre el zorro y el principito, nos evoca una serie de imágenes propias del niño con trastorno de déficit atencional. El zorro prefiere una comunicación entre ellos, no verbal: “las palabras pueden llevar a malentendidos”; del mismo modo, algunos niños no logran expresar correctamente en forma verbal lo que piensan y sienten, con la consiguiente frustración de los adultos por no entenderlos y considerarlos rebeldes o mal intencionados.

El zorro pide que lo domestiquen, pide que lo ayuden a adaptarse a un mundo de reglas, a cumplir objetivos, a poder planificar acciones y a tener conciencia de las consecuencias de las mismas, pide constancia  en el manejo del tiempo.

Esta demanda del zorro tiene relación con las condiciones que presentan la gran mayoría de los niños y adolescentes portadores del TDAH, (Trastorno de déficit atencional con hiperactividad), y que son consecuencia de lo que hoy reconocemos como una disfunción de la corteza cerebral prefrontal-frontal o una alteración de las Funciones Ejecutivas.

Pensemos ahora, en un niño con estas características que se enfrenta a un ambiente nuevo, el escolar, donde existen normas, deberes que cumplir y en el cual  la atención voluntaria, cumple un papel importantísimo.

La maestra explica, y el niño intenta escucharla, pero al mismo tiempo no logra abstraerse de lo que hacen sus compañeros, de los ruidos que vienen de la calle, entre otros. Terminar sus trabajos, organizar las tareas, no perder los materiales, regular su conducta parecen ser desafíos muy grandes para este niño.

Si el déficit también  presenta hiperactividad, el niño parece un torbellino de movimiento que va haciendo desastres a su paso. En la primaria, es más común verlo moverse en el asiento, agitando pies, manos y hablando en forma casi constante. En el recreo, no participa de los juegos adecuadamente, quiere imponer su voluntad, no respeta turnos, esto hace que tenga mala relación con los otros chicos y sea mal aceptado por el grupo.

En la casa, los papás señalan que es inteligente y capaz para lo que él quiere,  desobediente y rebelde, desprolijo, distraído, e interpretan que hace todo esto porque es un “sinvergüenza”.

¿Cómo ayudar a ese niño a adaptarse a estos ámbitos que le devuelven una imagen tan negativa de sus posibilidades y competencias?

¿Cómo lograr que adquiera pautas de autorregulación de su conducta, que contenga sus reacciones abruptas e impulsivas, que supere su apatia, y que  organice su tiempo?

El primer paso, es realizar un diagnóstico acertado del trastorno, lo que resulta complejo, y requiere la intervención de profesionales formados en neurociencias, con abundante experiencia Clínica, ya que síntomas y signos similares pueden deberse a múltiples causas. Se ha constatado en los últimos años, un elevado número de chicos mal diagnosticados, etiquetados como TDAH, y un uso descontrolado de medicación indicada por personas o profesionales no autorizados científica o legalmente para hacerlo.

Luego de realizar una valoración Clínica cualitativa y cuantitativa que modernamente se realiza dentro del marco de una evaluación neuropsicológica, y habiendo llegado a un diagnostico positivo de TDAH, se pasa a elaborar un programa integral de medidas terapéuticas basadas en un enfoque biopsicosocial.

Esto implicará un compromiso por parte de los profesionales a cargo del tratamiento del chico, los docentes y los padres, para apoyarlo en la modificación de las funciones cerebrales superiores alteradas, realizando las adecuaciones cognitivas, conductuales, socioemocionales y farmacológicas que sean necesarias, las  que requerirán ser evaluadas y ajustadas en determinados lapsos de tiempo, procurando mejorar la calidad de vida del paciente y su entorno. Teniendo presente un enfoque integral y evolutivo y teniendo tolerancia y paciencia como pide el zorro, diremos que:

“…la persona crece y al madurar, puede descubrir que las mismas cosas que le crearon tantos problemas en la infancia, eran justamente los rasgos que la condujeron a tener éxito en la vida adulta”.

Prof. Ing. Silvia Pérez Fonticiella. –

Especialista en  Neuropsicología -

CONSULTORA EN NEUROCIENCIAS

NEUROCIENCIAS ARGENTINA

 

LAS    “NUEVAS   AVENTURAS ”   DE TOM  SAWYER


“ Diablo de chico! ¡Cuándo acabaré de aprender sus mañas! ¡Cuántas jugarretas como ésta no me habrá hecho, y aún le hago caso. Parece que adivina hasta dónde puede atormentarme antes de que llegue a montar en cólera, y sabe, el muy pillo, que si logra desconcertarme o hacerme reír ya todo se ha acabado y no soy capaz de pegarle. Cada vez que le dejo sin castigo me remuerde la conciencia, y cada vez que le pego se me parte el corazón. “

Este monólogo podría ser uno de los tantos de hoy día, que provoca la conducta disruptiva de  algún niño o adolescente de esos,  inquietos, traviesos, que se hamacan en las sillas, que no hacen caso, que hacen papelones en las reuniones familiares, que no paran de hablar y discutir, que van tirando todo a su paso, en escenas a veces tragi-cómicas, sacando a sus mayores de las casillas y que cuando escuchamos sus quejas, hacen que  los compadezcamos.

Sin embargo, estas quejas son de la tía Poly, personaje de Las aventuras de Tom Sawyer novela escrita por el estadounidenseMark Twain en 1876.

Tom Sawyer, el niño terrible de esa novela que ha sido disfrutada por varias generaciones, bien podríamos diagnosticarlo como un niño con Síndrome de Déficit atencional con hiperactividad.

Twain, nos revive en este relato de historia antigua, las mismas que se viven en la actualidad, porque niños asi, obviamente siempre han estado y están presentes en muchos hogares de todo el mundo.

 

Viejos problemas en nuevos niños.

“La mañana del lunes encontró a Tom Sawyer afligido. Las mañanas de los lunes le hallaban siempre así, porque eran el comienzo de otra semana de lento sufrir en la escuela.”

Una de sus áreas conflictivas que tratan de evitar: la escuela, o quedarse en casa y asumir responsabilidades. Para ello despliegan toda clase de estratagemas, el dolor de panza, el dolor de cabeza, que se olvido de copiar la tarea y la maestra lo va a rezongar, que para que va a la escuela?, el clásico, “ya va…” y aparece, con suerte a la media hora…que es un niño y quiere jugar, entre otras. Actitudes que “agotan” a los adultos, y los hacen ir acumulando sensaciones de impotencia, de frustración, de rabia.

Hay una serie de conductas que llevan el sello distintivo del TDAH, y que se complican cada vez más en la medida que se asocian síntomas de ansiedad en el niño. La ansiedad se puede ver, en la forma desmedida que actúan respecto a cosas banales,  y que se expresan:

A nivel cognitivo, en forma de fobias, ideas obsesivas, oposicionismo, terquedad.(realizan travesuras peligrosas por un lado, y por otro tal vez no pueden dormir sin la luz prendida).

A nivel somático, en hipertermia, algias, migrañas, diarreas.;  a nivel inmunológico en alergias respiratorias, dérmicas, intolerancias alimentarias e incluso algunos autores señalan desequilibrios neurohormonales.

Las  “malas compañías”

“Huckleberry era cordialmente aborrecido y temido por todas las madres, porque era holgazán, y desobediente, y ordinario, y malo…, y porque los hijos de todas ellas lo admiraban tanto y sedeleitaban en su velada compañía y sentían no atreverse a ser como él. Tom se parecía a todos los muchachos decentes en que envidiaba a Huckleberry su no disimulada condición de abandonado y en que había recibido órdenes terminantes de no jugar con él. Por eso jugaba con él en cuanto tenía ocasión.”

Debido a sutiles anomalías anatomo-funcionales especialmente en la corteza orbito-frontal, que determina la presencia de inestabilidad en todas las dimensiones del temperamento, son muy vulnerables a dejarse llevar por otros chicos, que los provocan, o los proponen desafíos, y los “hacen meterse en líos” donde la cara visible “siempre son ellos”, y donde después reaccionan ante la decepción con desbordes emocionales, que van desde arranques de cólera, insultos, pegar a otros, hasta oposicionismo, o ataques de llanto.

Pero también, niños con este trastorno, tienen cierta habilidad para seducir y manipular a otros, esto lo podemos ejemplificar en la novela de Twain, cuando relata que la tía Poly mando a Tom a pintar la cerca de madera de su casa, y cómo Tom se las ingenió, para evitar la tarea, convenciendo a otros niños, que era un honor hacer ese trabajo, y hasta logro que le pagaran por hacerlo:

“Para cuando llegó la tarde, de ser literalmente un niño fastidiado por la mañana Tom había pasado a nadar en la abundancia. tenía doce canicas, un cristal azul para mirar a través de él, un trozo de tiza, un soldadito de plomo, seis cohetes sorpresa, un gato con un solo ojo, un collar de perro, el mango de un cuchillo…. Encima lo había pasado estupendamente, con mucha compañía, y la valla tenía tres capas de pintura primorosamente puesta! Si no se hubiera quedado sin pintura, podría haber llevado a la bancarrota a cada niño del pueblo.

Atención.

“Cuando sus compañeros se calmaron, Tom hizo un honrado intento de estudiar; pero el tumulto de su cerebro no se lo permitía. Ocupó después su sitio en la clase de lectura, y fue aquello un desastre; después en la clase de geografía, convirtió lagos en montañas, montañas en ríos y ríos en continentes, hasta rehacer el caos; después, en la de escritura, donde fue «rebajado» por sus infinitas faltas y colocado el último, y tuvo que entregar la medalla de peltre que había lucido con ostentación durante algunos meses.”

“Esta en las nubes”.. “es un despistado”, “pierde cosas”… “se olvida de decirme que hay reunión en el colegio”.. “Hace zapping con todo ..” son algunas de las quejas frecuentes en los padres que acuden a la consulta buscando orientación y ayuda. Focalizar su atención y mantenerla es uno de los problemas más acuciantes de los chicos con TDAH.

“Cuanto más ahínco ponía Tom en fijar toda su atención en el libro, más se dispersaban sus ideas. Así es que al fin, con un suspiro y un bostezo, abandonó el empeño. Le parecía que la salida de mediodía no iba a llegar nunca.”

Aproximación a  la dimensión cognitivo emocional del TDAH.

“ -, no era lo que se llama malo, sino enredador y travieso. Nada más que tarambana y atolondrado, sí, señor. No tenía más reflexión que pudiera tener un potro. Nunca lo hacía con mala idea, y no había otro de mejor corazón… -y la Tia Poly empezó a llorar ruidosamente “

La autoestima es un factor nuclear de la autoimagen, y se construye sobre la base de dos sentimientos: el sentimiento del propio valer, cualidades y talentos que los demás ven en él,  y el del propio poder, construido sobre la percepción de ser capaz de generar cambios positivos en si mismo, y en los demás.

La autoestima del niño, se construye a través del “verse” en las actitudes y comentarios de los otros: “es tan solidario”… “es tan inteligente” …”es insoportable”… “ya no sabemos que hacer con él”, pero especialmente sobre la base de la comunicación no verbal, de los gestos que hacemos, de las actitudes hacia él y toda la variedad de dinámicas comunicacionales no verbales.

Los niños con TDAH, tienden a tener muy baja su autoestima, porque provocan tantas situaciones conflictivas en la casa, en la escuela, en su entorno en general, que podemos entender que no provoquen  juicio positivo y alentador ni de su entorno social ni familiar o sean objeto de múltiples reproches y golpes: “por que me haces esto a mi ¿??”… “ te voy a matar , mira lo que hiciste, no servís para nada!”.

Permaneció sentado largo rato meditando, con los codos en las rodillas y la barbilla en las manos. Le parecía que la vida era no más que una carga, y casi envidiaba a Jimmy Hodges, que hacía poco se había librado de ella. Qué apacible debía de ser, pensó, yacer y dormir y soñar por siempre jamás, con el viento murmurando por entre los árboles y meciendo las flores y las hierbas de la tumba, y no tener ya nunca molestias ni dolores que sufrir.

El “locus de control externo” del TDAH.

Entre los 7 y los 10 años la familia, la escuela y la comunidad entregan a los niños un corpus de normas, valores y principios que gradualmente internalizarán como propios, asi como  los limites que apuntan a protegerlos y/o favorecer su socialización adecuada . Pero, para que todo esto funcione, no alcanza con la parte de los adultos, sino que depende también de la madurez socio-emocional del niño. Un niño que no reflexiona, que es impulsivo y que no lo logra aprender de sus errores y sacar conclusiones, ( “ayer lo puse en penitencia  por lo que hizo, y hoy vuelve a hacerlo, no le importa nada, ya no hay con que entrarle…”), es un chico que tardara enormemente en adquirir un corpus valórico firme y consistente. Permanece si, sujeto al “principio de la obediencia impuesta”, solo se someterá a las normas y principios éticos por temor a las sanciones, pero va a trasgredirlos cada vez que crea que no hay riesgo de ser sancionado.

Hay un abanico de conductas que sacan de quicio a los adultos, como el “no” permanente a cada cosa que le pedimos, el excesivo egocentrismo, las conductas desafiantes, transgresoras, e incluso a aquellas que pueden poner en riesgo su integridad física o la de otros.

En los niños con TDAH, decimos que su locus de control es externo, pues no ha internalizado los valores y normas y de este modo no puede regular socialmente su conducta. Y en general, la conducta altanera y desafiante, es una forma de enmascarar su autodesvalorización.

“…el terror que le llevaba cada noche a arrepentirse de sus travesuras y a disponerse a actuar con rectitud…. disposición que se diluía al amanecer, cuando las sombras dejaban de parecer amenazadoras.”

También hay un desarrollo insuficiente a nivel del cíngulo anterior,  corteza temporal,  dorsolateral y orbito-frontal del cerebro, que conduce a una pobre capacidad para utilizar la memoria de trabajo, y la noción de temporalidad , necesaria para la construcción de la memoria biográfica que consolida nuestra identidad y nuestro autoconocimiento; permitiendo conceptualizar nuestras emociones, llevando a los chicos a experimentar sensaciones viscerales molestas, autorreproches, insatisfacción crónica, apatía, (todos les aburre, parecen indiferentes al esfuerzo y dedicación de sus padres y maestros), tienen fases de humor  depresivo.

Las grietas de la relación del niño con su familia llevan a un mal pronóstico del niño con TDAH que no es tratado a tiempo.

La mayoría de los papas de estos chicos, llegan a la clínica, relatando episodios de trastornos en alguna esfera de la conducta, ya desde el primer año de vida: “no nos dejaba dormir”, “no paraba de llorar “, “nadie sabia que le pasaba, lo tenia que hacer santiguar por el mal de ojo o la pata de cabra”.

Luego, se suman las quejas de los educadores, en la etapa preescolar y escolar, todos reconocen que es inteligente, que dice y hace cosas que parecen de niños superiores a su edad, pero que no logra cumplir con los requerimientos académicos que se esperan de él según el grado, que se “hace el payaso” en la clase, que contesta precipitadamente, que cumple con las tareas con el mínimo esfuerzo.

No faltando por supuesto, el vecino que nos llama para decirnos que le abrió la jaula a su pájaro, que le tiro una piedra y le rompió un vidrio, que no deja de molestar a su perro.

Todos estos procesos de quiebre de la relación del niño con su familia y el entorno familiar llegan a un punto critico a medida que el chico va llegando a la pubertad y la adolescencia. Esta etapa, provoca en los chicos un desequilibrio mayor de su autorregulación emocional, aumentando la ansiedad que los chicos canalizaran a través de la TV, los videojuegos, el hablar eternamente por teléfono o chatear, el mal talante, el desafío, el consumo de drogas o alcohol.

Desde el conocimiento científico del tema, y mi experiencia profesional, siempre recomiendo a los padres, atender al chico con estas características antes de llegar a esta etapa, que por cierto tiene ya sus complicaciones normales y propias, que hacen mas difícil aun revertir la problemática del niño y su entorno y lograr una mejora de la calidad de vida.

“La tía estaba preocupada; empezó a probar toda clase de medicinas en el muchacho.”

Las preocupaciones de la tía Poly y su “matadolores”, nos brinda un panorama muy real del angustiante peregrinar de los padres entre maestros, escuelas, psicólogos, psicopedagogos, medicaciones, sintiéndose frustrados porque no ven buenos resultados a la brevedad, porque aspectos áridos y reiterativos de la personalidad de su hijos no cambian sustancialmente.

No hay soluciones mágicas, hay que tener calma, comprensión y sobre todo mucho conocimiento sobre el tema, para poder ayudar a estas personitas y su grupo familiar. Hay que trabajar en equipo, profesionales de diferentes disciplinas, la familia y las instituciones sociales y educativas, interactuando y consolidando los vínculos necesarios para entender la problemática del sujeto,  e ir logrando modificaciones de su “mundo interno” que repercutan en el externo y nos permitan ir encontrando que ese niño, niña, adolescente o adulto con TDAH, puede recomponer su caleidoscopio y mostrarnos también , las mejores facetas de si mismo.

No encuentro mejores palabras para dar cierre al artículo que las del propio Mark Twain, palabras con las que hacen referencia al entramado social, a nuestros hijos, y a los que cada uno de ellos tiene de nosotros mismos y de nuestros ancestros:

“La mayoría de las aventuras que refiero en este libro son reflejo de la realidad; una o dos me han ocurrido a mi mismo; el resto son anécdotas de otros niños, compañeros míos de la escuela. Huck Finn ha existido; Tom Sawyer también, si bien no se trata de un solo individuo; es una combinación de las características de tres chiquillos amigos. Es pues un trabajo arquitectónico de orden compuesto.
Las raras supersticiones de las que doy fe prevalecían entre los niños y los esclavos del Oeste en la época de este relato.
A pesar de que destino este libro a pasatiempo de muchachos, espero que no lo despreciarán los hombres ni las mujeres, ya que en parte está compuesto con la idea de despertar recuerdos del pasado en los adultos y exponer cómo sentían, pensaban y hablaban, y en qué raras empresas se embarcaban.” MARK TWAIN

Prof. Neuropsic. Ing. Silvia Pérez Fonticiella

Consultora en Neurociencias. IINNUAR.

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ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES CON TDAH.

Los niños con diagnostico de TDAH,  presentan  un nivel intelectual dentro del promedio poblacional, lo que implica que no tendría que tener inconvenientes para adquirir los aprendizajes necesarios acorde a su edad y grado escolar.

No obstante, debido a su elevado nivel de desatención, desmotivación hacia las tareas escolares en general y su impulsividad y necesidad constante de “estar haciendo algo”, presentan consecuencias en su rendimiento escolar.

Esta conducta se presenta  desde muy pequeño, en las entrevistas con los papás, siempre mencionan alguna conducta diferente, incluso siendo bebé, a veces, se relacionan a las alteraciones del sueño, o cómo cambió de tranquilo a inquieto a partir de empezar a caminar, pero el denominador común es que aparezcan anécdotas, relatos que ya nos están advirtiendo sobre posibles indicadores predictivos de este trastorno. Hay que señalar además, que del propio relato con los padres, surge, que han sido niños atendidos adecuadamente, con papás, si , que de alguna forma muestran signos de ansiedad, distracción,  pero que se muestran comprometidos con ayudar a su hijo, sintiendose muy frustrados por no encontrar  suficientes respuestas  para poder modificar esta conducta y actitud del niño que no solo genera “desacomodos” en el medio familiar, sino también en el social y escolar.

Son niños a los que les cuesta  llevar el ritmo del grupo en el aula, se dispersan , hablan en momentos que no corresponde, molestan a sus compañeros o asumen una conducta oposicionista ante la tarea. De este modo, quedan como “desconectado” de lo que se da en clase, situación que también se constata en la clínica, ante las consignas de la pruebas de la Batería Neuropsicológica a aplicarse.  Con frecuencia, es necesario repetirle dos o tres veces la consigna de la tarea a realizar, la pregunta en un subtest de información general, o la situación problemática a resolver.

En las pruebas de evaluación de conocimientos generales,  así como de lengua y matemática, se observa a veces, niveles descendidos respecto a lo esperado para su edad y el grado que cursa. Nos sucede a menudo, trabajar con chicos que pueden estar cursando cuarto grado, y sin embargo, los resultados de la evaluación neuropsicológica, nos dan disparidad multigrado en las diferentes capacidades estudiadas. Es decir, en razonamiento y cálculo, puede estar adecuado al cuarto grado, pero en lengua, presenta un nivel de 2 do grado.

A causa de los principales síntomas del TDAH los niños que lo padecen suelen presentar dificultades en todas aquellas tareas que requieran una atención sostenida, así como en las actividades en las que sea preciso memorizar material para su posterior recuperación. Al niño hiperactivo le cuesta trabajo seleccionar, filtrar de entre toda la estimulación que le llega, cual es la más importante en cada momento, a cual debe atender y cual puede obviar, esto hace que incurra en muchos errores.

Por otro lado, y como consecuencia también de las alteraciones neurofisiológicas de este síndrome, se puede quedar fijado en un detalle trivial, que logra captar su atención durante un largo tiempo, o incluso obsesionarle.

Cuando las tareas requieren mayor  capacidad de abstracción es posible que se complique aun mas.  El razonamiento abstracto exige no solo prestar atención, sino manejar mentalmente una serie de datos, operar con ellos y buscar una respuesta. Para el niño hiperactivo este proceso resulta, en la mayor parte de los casos, sencillamente imposible, ya que le requiere poner en marcha precisamente aquellos procesos para los que está menos preparado. En su “almacén de datos” la información sólo se mantiene un tiempo corto y debe salir inmediatamente para permitir la entrada de nueva información de manera continua. Esto provoca que su memoria a corto plazo sea algo deficiente, gran inconveniente de cara a las tareas escolares más habituales. No ocurre lo mismo con la memoria a largo plazo, que suele estar muy bien desarrollada: a estos niños quizás le cuesta mucho recordar lo que ha sucedido tan solo unos momentos antes, pero si la información pasa al almacén a largo plazo (bien porque el material se repita con frecuencia o porque sea de gran interés para él podrá retenerla por mas tiempo).

¿De qué modo promueven las conductas características del trastorno de hiperactividad y déficit atencional las estructuras cerebrales y los defectos genéticos que se van encontrando? La raíz parece estribar en el deterioro de la inhibición conductual y del autocontrol  según Barkley,R. que viene estudiando este tema desde hace varios años.

El autocontrol, la capacidad de inhibir o frenar las repuestas a un estímulo es una función crucial para la realización de cualquier tarea. La mayoría de los niños conforme van creciendo, adquieren la capacidad de poner en práctica las funciones ejecutivas, actividades mentales que les ayudan a apartar las distracciones, fijarse unas metas y dar los pasos para alcanzarlas.

En los primeros años, estas funciones ejecutivas se exhiben al exterior, los niños hablan en voz alta mientras juegan y hacen las actividades. A medida que crecen van interiorizando estas funciones ejecutivas desapareciendo las verbalizaciones.

Las funciones ejecutivas pueden agruparse en cuatro actividades mentales:

1. La memoria operativa, tener en mente la información mientras se trabaja en una tarea.

2. La interiorización del habla, que permite a uno pensar para sí, seguir reglas e instrucciones.

3. El control de las emociones, la motivación y el estado de alerta, que ayuda a conseguir metas y diferir las emociones que nos interfieren.

4. La función de la reconstitución que nos ayuda a ser flexibles y creativos al fragmentar las conductas observadas y volver a combinarlas en nuevas acciones.

Según las investigaciones más recientes, debido a causas genéticas, los niños TDHA no adquieren estas capacidades y en consecuencia despliegan un comportamiento y un habla excesivamente “públicos” No son capaces de guiarse por instrucciones internas, ni de modificar su comportamiento.

Su memoria operativa o “buffer” para almacenar información que deberá utilizar en otra instancia o paso de la misma tarea que realiza,  es muy lábil, debido sin duda a su dificultad en prestar atención, y eso hace que se quede con información fragmentada, que escuche solo parte de una consigna, y por lo tanto obtenga resultados negativos a la hora de resolver la tarea.

Inhibir, o controlar sus impulsos le resulta muy difícil, porque no ha madurado convenientemente el soporte de circuitos neurológicos que le permiten adquirir este autocontrol, de modo que podemos observar de acuerdo a lo que informan, las maestras, pero también al relato que nos hacen los propios niños,  que no pueden contenerse de molestar a otros , que no quieren ir a la escuela, que no quieren acatar la pauta del trabajo grupal, que no quieren jugar con los demás porque lo pelean.

Esta es una patología de origen neurobiológico, que no “se cura” sola, ni con los años ni la maduración, requiere de tratamientos especializados de reeducación de las funciones cerebrales alteradas, y en muchos casos, de medicación psico-estimulante que logre mejorar sus niveles de atención y que debe ser solamente  indicada y controlada por un neurólogo  o psiquiatra de niños. Obviamente, la medicación logra estabilizar los niveles de atención del niño y mejora su control de impulsos y su toma de decisiones, pero no alcanza para que adquiera los conocimientos de base , que por diversas razones anteriormente expuestas no adquirió, así como para ponerlo “al día” con su grupo escolar, por lo cual, aun tomando medicación necesita tratamiento especializado.

Este tratamiento, debe ser realizado por profesionales del área de la salud o educadores del área de rehabilitación, no puede llevarse adelante por una maestra de “apoyo escolar”, ya que al tratarse de una patología de origen neurobiológico, exige una intervención   interdisciplinaria que provoque cambios en la estructura neuronal que tiene un comportamiento disfuncional o alterado,  especialistas que actúen sobre el sustrato neuronal de la memoria, la atención, las emociones, las funciones ejecutivas, el sistema motriz y los módulos cerebrales responsables del lenguaje y el razonamiento, asi como psicólogos que trabajen sobre los aspectos disfuncionales de la conducta, y psicopedagogos que intervengan en las situaciones de aprendizaje y fortalezcan los lazos cooperativos  con la escuela ,  la familia y otras intituciones en las que participe el chico.

Respecto al trabajo de la maestra en la Escuela, partimos de la base que todo docente, da lo mejor de si para sacar adelante a niños que presentan determinadas dificultades en diversas áreas, más aun hoy día donde se tiende a la integración de chicos con diferentes capacidades.  El equipo de tratamiento externo que atienda al niño con TDAH puede asesorar y brindar a la maestra determinados materiales, adecuar las evaluaciones que le tomarán, darle contención respecto a las frustraciones que generan este tipo de alumnos, pero consideramos que muchas veces se depositan en las instituciones escolares, expectativas  que exceden sus responsabilidades y  cometidos educacionales , y ante la frustración se tiende a subestimar y desvalorizar la labor del maestro de aula. No debemos olvidar que el rol central de educación en valores de un niño debe ser la familia.

De lo anteriormente expuesto, se puede observar claramente, la angustia que sin duda viven estos niños, al no poder controlar su conducta, sus impulsos, y como externalizan esa angustia, de una forma que resulta paradójica para el adulto, como indiferencia, oposicionismo, actitudes de aislamiento, de meterse en problemas, de no poder medir las consecuencias de sus acciones.

Estos chicos no suelen pedir ayuda, por lo menos de la forma verbal que esperaríamos.

Asi, los adultos en general, en una mirada rápida y desde nuestras urgencias de cumplir con las responsabilidades inherentes a nuestro rol ( padres, educadores, familia, etc), tendemos a ser bastante poco tolerantes con estas “personitas”, que realmente alteran, nuestro ritmo y vínculos familiares y nuestra planificación escolar.

Estos niños requieren tratamiento especializado, profesionales preparados para contenerlos, y para ponerles límites, para “educar” esas estructuras neurales que determinan su comportamiento rebelde y disruptivo, y que lo llevan a tener tan baja opinión de si mismo.

Y para trabajar junto con la familia y los docentes en las modificaciones ambientales, sociales, conductuales y cognitivas que mejor se adecuen a las necesidades y al estilo cognitivo del niño.

Niños hiperactivos y “difíciles”, hubo siempre, pero la sociedad y la familia, eran más solidas en el mantenimiento de determinados valores y pautas de educación y respeto, actualmente,  vemos que se van haciendo más laxas, por diversas razones.

En las entrevistas con padres de niños con TDAH, ellos mismos reconocen que el niño “se les va de las manos”, que “ya no saben que penitencia implementar “, que no pueden mas… y si los papas no pueden, imaginen  la frustración del maestro que procura desplegar todas sus estrategias posibles de seducción y contención para que el niño se motive a trabajar, y ese niño le presenta un muro infranqueable.

La tarea por delante no es fácil, pero en nuestra experiencia, todos estos niños, si han sido bien diagnosticados, y en especial con un  diagnóstico a tiempo, en la infancia, y tienen un tratamiento acorde a sus necesidades pedagógicas, emocionales  y conductuales, y un buen acompañamiento escolar y familiar, salen adelante, y en algún momento de su vida y de su escolaridad hacen ese “clic”, tan necesario y tan esperado por todos.

Prof. Neuropsic. Ing. Silvia Pérez Fonticiella.

Consultora en Neurociencias.

 

16 Respuestas a “TRASTORNO POR DEFICIT DE ATENCION

  1. MMP

    febrero 21, 2011 at 2:33 am

    magnifico…. sirve muichisimo¡

     
    • EQUIPO DE NEUROCIENCIAS

      marzo 14, 2011 at 3:28 am

      Muchísimas gracias por tus comentarios, esto es una brisa fresca que nos alienta a seguir esforzándonos y tratar de mejorar cada día.
      Un beso. Silvia.

       
  2. ana laura

    abril 3, 2011 at 8:42 am

    hola silvia queria que me mandes por mail la direccion de tu consultorio. tengo un nene con deficit de atencion que quisiera que valores y trates con u grupo de profesionales. espero tu respuesta

     
    • EQUIPO DE NEUROCIENCIAS

      abril 7, 2011 at 3:39 am

      HOla Ana Laura, muchas gracias por leernos y escribirnos,atendemos en el centro de Córdoba, dile a la mamá que nos llame al 03541 15540685 o 03541 15662764 y le pasamos todos los datos. Cuéntame de dónde eres y como podemos ayudar.
      Cariños.
      Silvia

       
  3. Dagmar

    junio 24, 2011 at 12:54 pm

    Estimada Silvia:
    tengo una niña de nueve años con SDA, diagnosticada hace cinco años por un profesional de Cordoba cap. Estuvo con medicacion y hoy si bien no lo esta, sigue con ayuda de profesionales. Aun asi, su desempeño escolar es bajo. Estaria interesada en que le realices una evaluacion con tu equipo. Espero tu pronta respuesta, desde ya, muy agradecida.

    Dagmar (la mama)

     
    • EQUIPO DE NEUROCIENCIAS

      junio 25, 2011 at 2:41 pm

      Estimada Dagmar,
      Muchas gracias por contactarnos. Con todo gusto atenderemos a tu niña. Tenemos turnos disponibles para evaluación a partir del 1ero de agosto. Los horarios pueden ser a la mañana o a la tarde , eso lo vemos de acuerdo a la disponibilidad de horarios de ambas.Viven en Córdoba? Cuando quieras me escribes a iinnuar@gmail.com o me llamas al 3541 540695 o 0351 4219248. Cariños.
      Silvia.

       
  4. laura fabiana mastrandrea

    octubre 4, 2011 at 5:37 am

    estimados profesionales: Soy una docente de Jujuy y siempre leo sus paginas ya que son una fuente de información tan excelente y confiable que a pesar del poco tiempo del que dispongo para leer , encuentro un momento para ilustrarme con su valiosa información, Mi consulta es en referencia de donde puedo encontrar un sitio donde informarme sobre el uso de las Tics para el aprendizaje de la lectoescritura, Su respuesta me sería sumamente útil. Agradeceindo su amable atención aprovecho para saludar atte,

     
  5. mj

    noviembre 4, 2011 at 12:32 pm

    Excelente! me ha encantado absolutamente todo, concretamente la parte del zorro y el principito, mi libro favorito, gracias por toda la información, saludos desde: Faro de Alejandría. http://mjcaniego.blogspot.com/

     
    • EQUIPO DE NEUROCIENCIAS

      noviembre 4, 2011 at 1:55 pm

      Muchas gracias por tus palabras! Ojala hayas encontrado información que te sea útil.
      Nos mantenemos en contacto.
      Un abrazo.
      Silvia

       
  6. marcela Alejandra Yanotti de Cocaro

    marzo 7, 2012 at 5:17 pm

    Me ayudo mucho todoi lo que lei,tengo un hijo de 15 años diagnosticado recientemente,despues de muchos fracasos escolares y de malos diagnosticos…ahora esta medicado y en tratamiento…es increible el desconocimiento general acerca de la patologia,saludos y gracias.

     
    • EQUIPO DE NEUROCIENCIAS

      marzo 10, 2012 at 2:45 pm

      Gracias por tu comentario Marcela. Es importante compartir con otros padres las diferentes experiencias que cada uno tiene, en especial para que no se desalienten, y sientan, que aunque a veces parece muy difícil lo que les pasa como familia, siempre hay ayuda y modos de enfrentar las dificultades para mejorar la calidad de vida de todos.
      A las órdenes por cualquier consulta.
      Silvia.

       
  7. Gretel

    abril 24, 2012 at 6:39 pm

    Muchas gracias por la información es muy útil, soy psicopedagoga, son muy ciertos todos tus comentarios lo vemos cada día en nuestros consultorios. Muchas veces no solo los niños y los padres se sienten desbordados, los profesionales también ante tantas demandas y tanta medicación y cada vez desde mas temprana edad.
    Silvia, quería preguntar si ustedes realizan capacitación a profesionales. Muchas Gracias. Saludos.

     
  8. maria fernanda

    septiembre 4, 2012 at 7:58 pm

    me ayudo mucho lo q lei,estoy bastante cansada con el tema tengo mi hijo de 13 con ADHD,diagnosticado desde los 3 y como cansa vivir con este tipo de trastorno, para colmo mi marido no es el papa y tiene 3 hermanos mas, de 7 10 y 2 años y medio.Vivo en la costa de bs.as.,san clemente del tuyu.ojala puedan mandarme mas material o si hay un foro aunque sea x chat para conectarme con otras mamas q pasen x lo mismo q yo.gracias!!

     
  9. Maye Saldivar

    agosto 9, 2013 at 10:25 pm

    Sylvia, encuentro muy atractiva y facil la manera en que lo redactas. Acaparas mi atencion. Solo que vivo en Mexico y no tengo manera de atenderme contigo. Aun asi, gracias por la informacion, procuro leerte.

     
    • EQUIPO DE NEUROCIENCIAS

      agosto 11, 2013 at 2:12 pm

      Estimada Maye, la idea es justamente no encriptar ni monopolizar el conocimiento sino tratar de explicar la gran complejidad que implica el ser humano y en especial su conducta, su cerebro de un modo accesible para todo el mundo, si he logrado esta aspiración mía, me alegro, entonces. Lamentablemente hay toda una corriente e instituciones vinculadas a la neurociencia que no son muy abiertos en ese sentido, me gustaría desde mi humilde lugar de investigadora poder desmitificar un poco esto y que la información le sea útil a las personas para generar diferentes perspectivas, discusion y diálogo. Además creo que la información es fundamental para hacer prevención, para no sobredimensionar como patologico lo que no es o para no dejar pasar de consultar a un especialista cuando es realmente necesario. Bueno, quedamos en contacto, un abrazo! Silvia.

       
  10. R Elizabet Jimbo Orosco

    mayo 21, 2014 at 3:36 pm

    exelente informacion, esto me ayudara de mucho gracias y siga siempre en adelante en su vida profesional muchos pero muchos exitos

     

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